17 diciembre, 2018

Integrante de AMRU participará en evento Slow Food en Italia

Susana Aída, integrante de la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay (AMRU), es una mujer rural que vive y trabaja, junto a su esposo y sus dos hijos, en el predio familiar ubicado en la zona de Melilla, en el área rural del departamento de Montevideo, capital de Uruguay.

Recientemente, fue invitada a participar de la 12ª edición de Terra Madre Salone del Gusto, que se celebrará del 20 al 24 de setiembre del corriente en Turín, Italia. Este evento es organizado por Slow Food en colaboración con la región de Piamonte y la ciudad de Turín, y tiene como objetivo reunir a representantes de comunidades de todo el mundo —la mayoría rurales e indígenas— que se caracterizan por la calidad y/o sostenibilidad de sus métodos de producción, y proporcionarles un foro en el que puedan intercambiar experiencias positivas y encontrar soluciones a problemas comunes.

Allí, junto a más de 5.000 delegados de 140 países, más de 800 expositores, 300 baluartes de Slow Food y 500 comunidades del alimento de Terra Madre, Susana expondrá y podrá comercializar la mermelada de guayabo, uno de los varios productos que elabora. Desde Uruguay, también participarán representantes de la cooperativa GRANECO de producción agroecológica de cereales, que expondrán harina de arveja.

Susana integra AMRU desde hace veinte años, donde recibió capacitación en elaboración de alimentos, presentación de productos, gestión empresarial, etc. Su idea era tener algún día una pequeña fábrica para elaborar mermeladas, dulces y licores. Así, con trabajo de “hormiga”, a través de AMRU y bajo el impulso de la asociación civil “Todos por Uruguay”, en el 2001 se logró realizar el evento “Mesa Criolla”, un espacio para la difusión de la gastronomía uruguaya, a partir del cual empezaron a conocerse los productos elaborados por las mujeres rurales.

“En 2003 una compañera me ofreció su fábrica para que yo pudiera elaborar en ella, mientras me iba comprando cosas para hacerme mi propia fábrica. Ahí sentí que el sueño podía hacerse realidad y en el 2004, con la ayuda de mi familia, comenzamos la gran obra”, cuenta Susana, visiblemente emocionada.

Con la elaboración de productos artesanales, Susana ayuda a sacar a su familia adelante y, a su vez, su esposo y sus hijos colaboran con su emprendimiento. “Somos productores familiares. Sería bueno que todos pudiéramos salir adelante y que nuestros hijos no se vayan del campo”, anhela.

La producción de mermelada de guayabo

A pesar de tener algunas plantas de guayabo en su predio, éstas aún son pequeñas y demoran muchos años en dar frutos, por lo que compra los frutos a su prima, que posee un monte de guayabos lindero a su casa, que está en plena producción.

El guayabo se produce entre los meses de marzo y mayo. El fruto está maduro cuando cae, por tanto, no se arranca de la planta, se recoge del suelo. “Da mucho trabajo hacer la mermelada, porque el fruto del guayabo es pequeño, hay que cortarlo y con una cucharita sacarle la pulpa. Se necesita un cajón del fruto para obtener cuatro kilos de mermelada”, agrega.

Esta mermelada fue elegida para su presentación en el evento Terra Madre, no solo por tratarse de un fruto nativo, sino porque además fue premiada en un evento de la “Mesa Criolla”.

“A mí me emociona mucho que una mujer rural tenga un stand en el primer mundo, además de ser una puerta más que se abre para Uruguay. Por todo esto creo, como en todas las cosas de la vida, que no hay que bajar los brazos para seguir andando”, finalizó.

 

El guayabo

Es un árbol que crece silvestre en el sur de Brasil y el norte de Uruguay. Su fruto es de forma ovalada o redonda, su cáscara es verde y rígida que se vuelve amarillenta y blanda cuando está madura. La pulpa es blanca y es la parte comestible. Es rico en agua, yodo y vitamina C, y contiene cantidades importantes de fibra. Es de sabor agradable, por lo que se lo puede consumir como fruta cruda, en licuados o ensaladas, pero la forma de consumo más común en Uruguay es el dulce o mermelada.

Acerca de Slow Food

Slow Food es una organización global de base que se fundó en 1989 para prevenir la desaparición de culturas y tradiciones alimentarias locales, para contrarrestar el auge de los ritmos de vida acelerados y para combatir el desinterés general sobre los alimentos que se consumen, su procedencia y la forma en la que nuestras decisiones alimentarias afectan el mundo que nos rodea. Considera que la alimentación está relacionada con muchos otros aspectos de la vida, incluidos la cultura, la política, la agricultura y el medio ambiente