10 diciembre, 2018

Se realiza en Rosario el 106° congreso anual ordinario de Federación Agraria Argentina

El 20 de septiembre empezó en Rosario (Santa Fe) el 106° congreso anual ordinario de Federación Agraria Argentina (FAA), bajo el lema “el Grito de 1912 está vivo en cada agricultor familiar”. Acompañaron a la conducción de la entidad en el acto inaugural: el presidente de Agricultores Federados Argentinos (AFA), Jorge Petetta; de Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe), Juan Manuel Rossi; de  Cooperativas Agropecuarias Federadas De Entre Ríos Cooperativa Limitada (CAFER), Juan Balbi; del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Ulises Forte; de Mujeres en Lucha, Ana Galmarini. También estuvieron presentes el subsecretario de algodón del Chaco, Omar Farana, y el director general de integración territorial y productiva de Córdoba, Germán Font.

En el discurso con el que dio inicio a las dos jornadas de debate, el presidente de FAA, Omar Príncipe describió el accionar gremial de la entidad en el último año y destacó las principales problemáticas que afectan a los pequeños y medianos productores, a las economías regionales y al movimiento cooperativo, que representa la entidad.

Dijo: “Durante este año, la voz de la FAA se escuchó bien fuerte, en cada Ministerio, ante cada funcionario público, ante los gobiernos provinciales y locales. Esa voz también se escuchó en la calle, en pequeños actos (como cuando nos reunimos en Cañada de Gómez frente al Juzgado, para evitar el desalojo de Marinucci y pedir que se aplique la legislación conquistada, que los ampara), pero también en el abrazo al por entonces Ministerio de Agroindustria, junto a miles de pequeños productores”. Y agregó: “Es la FAA que no se calla, lo que nos demanda nuestra historia, que nunca guardemos silencio frente a las políticas que nos expulsan y que nuestra voz, cuando la realidad lo demanda, se convierta en grito, como en 1912 y que el ‘Grito’ de 1912, viva en cada agricultor familiar”.

Aseguró que, si bien desde la entidad se valora el diálogo, a pesar de las gestiones desarrolladas en diversos ámbitos nacionales, provinciales y locales “el gobierno fue cambiando las condiciones y para los productores más chicos se tornó cada vez más difícil seguir produciendo”. Destacó que el período se caracterizó por la insuficiencia para las emergencias agropecuarias, cambios en los mecanismos vinculados al régimen de semillas, devaluación de la moneda, ‘exorbitantes’ tasas de interés. También por el incremento de los tributos, las tasas y tarifas; los recortes presupuestarios y reducción de estructuras en ministerios, incremento de la deuda externa, corridas bancarias, ‘timba financiera’, regreso al régimen de retenciones que se extendió a todas las economías regionales del país.

Y añadió: “Quedó a la luz que el objetivo central de este nuevo ciclo económico y social es modificar el esquema tributario y previsional con el fin de promover la inversión, la competitividad y adecuarse a las características de países abiertos, que ponen énfasis en el desarrollo de las grandes empresas y con un sentido de igualación entre pequeñas y grandes que terminan generando mayor desigualdad empresaria. El objetivo también es disminuir el costo impositivo y de cargas de la seguridad social, sin distinguir las grandes empresas de las PYME, ni de regiones más o menos favorecidas económicamente. Es más, con la modificación de las alícuotas, las sociedades más pequeñas pagarán más impuesto a las ganancias que las grandes empresas y también las empresas unipersonales”.

Mencionó también que se derogaron los beneficios que en materia de cargas sociales tenían las pequeñas y medianas empresas a su favor, en relación con las grandes empresas. Reflexionó: “Lamentablemente, en estos días se conoció que el proyecto de ley de presupuesto 2019, en el artículo 85°, vuelve sobre el asunto y contempla que las mutuales y cooperativas paguen el pago del impuesto a las ganancias, moción que si bien había sido incluida en el proyecto de reforma impositiva, también fue descargada por el Congreso y finalmente no resultó incluida en la reforma”.

Y concluyó: “Desde que asumí como presidente de FAA, honrar la lucha y los principios que dieron origen a nuestra federación y trabajar para el sujeto agropecuario que representamos, ha sido cada día una prioridad que guió mis decisiones. No es sencillo esto de poner al hombre por sobre los mercados, ni lo es intentar darle visibilidad al rol y a las necesidades de los más pequeños ‘del campo’. Tampoco el generar conciencia respecto a que somos diferentes de los actores del agronegocio, de los grandes productores que nunca han renunciado a sus privilegios históricos o de los inversores inmobiliarios que especulan con la tierra y el valor de las commodities. Pero, como herederos del Grito de 1912, es lo que demanda de nosotros la historia”.

En la primera jornada del congreso, como dispone el estatuto de la entidad, se llevaron adelante las deliberaciones y se eligieron un tercio de los directores titulares y suplentes que integran el Consejo Directivo Central de la entidad. En el segundo día, se elegirá el presidente y los vicepresidentes para el próximo período.