22 julio, 2019

Naciones debaten el problema del hambre y celebran el Día Mundial de la Alimentación

El secretario general de Coprofam, Alberto Broch, fue en Roma, uno de los representantes de los 196 países que celebraron el Día Mundial de la Alimentación durante las actividades de la 45ª Plenaria del Comité de Seguridad Alimentaria de la ONU.

En la oportunidad, los países debatieron la cuestión del aumento del hambre en el mundo y sus causas, ya que hay muchas naciones con abundancia de alimentos y al mismo tiempo miles de personas que pasan hambre. «Una contradicción inaceptable. El alimento es sagrado para el ser humano, sin el cual no existimos. Es inadmisible que en el mundo contemporáneo de hoy, con toda la tecnología disponible para aumentar la productividad y la producción de alimentos, nos encontramos con cerca de 900 millones de personas pasando hambre «, dijo Alberto Broch. Según él, otro gran problema es la cantidad elevada de personas que comen mal debido a la falta de oportunidades. «Cada ocho personas, dos tienen sobrepeso o es obesa, convirtiéndose en un problema de salud pública», reiteró.

Los informes y las estadísticas presentados en el 45º Pleno del Comité de Seguridad Alimentaria de las Naciones Unidas muestran que no hay mucho que celebrar. En la ocasión, las organizaciones MSC hicieron muchas indagaciones a los organismos de las Naciones Unidas, FIDA, FAO y OMS sobre estos problemas y sus posibles soluciones.

Los gobiernos fueron indagados sobre las políticas de desarrollo sostenible, la producción de alimentos saludables y el acceso de las poblaciones más pobres de alimentos de buena calidad nutricional.

En medio de los debates, se denunció el sistema de control de las grandes transnacionales de los insumos y la transformación del comercio de alimentos que afecta a buena parte de la población.

La impotencia y la connivencia de los gobernantes frente a estas empresas fue otra denuncia hecha en el CSA. Se han presentado muchas propuestas de cómo deben actuar los gobiernos y la sociedad civil para romper el sistema progresivo de la producción que desmantela los sistemas públicos de producción, beneficiamiento, comercialización y consumo de alimentos que hoy tenemos y que, bien o mal, todavía atienden y permiten que millones de personas tengan acceso a los alimentos.