17 noviembre, 2018

En Paraguay, las políticas públicas son espejismos

En Paraguay, para nosotros -juventud campesina- no existen las políticas públicas o programas diferenciadas para atender nuestras necesidades, como el acceso a la tierra, educación técnica, promoción en el mercado, crédito y/o asistencia técnica. A pesar de las grandes dificultades deseamos y vamos a seguir en el campo. Entendemos que la agricultura familiar campesina (AFC) es el único modelo sostenible y viable en el mundo para alimentar a la humanidad y consideramos como una forma de vida con su propia cultura, modo de producción y de asociación, pero que se encuentra bajo amenazas.

La AFC está en crisis, provocada por el sistema político y económico imperante que operan en defensa de los intereses de las grandes empresas multinacionales, principalmente de los agronegocios. El agronegocio es la principal amenaza para la agricultura familiar campesina, porque es incompatible con nuestras formas de vida y de producción. Nosotros, la juventud campesina, defenderemos el territorio de la agricultura familiar campesina del agronegocio.

Estamos muy preocupados por la migración de los jóvenes a la zona urbana, que provoca el envejecimiento de la población rural. Es necesario y urgente abordar el tema de la sucesión rural o cambio generacional, antes que sea demasiado tarde. La falta de políticas públicas o programas ejecutados o que benefician -de hecho- a los agricultores causa el desinterés de la juventud por la agricultura familiar, como, por ejemplo, un programa de crédito simplificado para los jóvenes agricultores con forme a nuestras realidades.

En Paraguay, si los campesinos [jóvenes y adultos] vamos a depender de las iniciativas del gobierno para garantizar el derecho constitucional de los paraguayos: tener un pedazo de tierra, ningún paraguayo va a acceder a un pedazo de tierra. La única manera de acceder a un pedazo de tierra -en vida- es a través de la lucha constante y una feroz resistencia. Por eso, consideramos como persecución de clases las iniciativas, en algunos países de la región, de calificar como actos terroristas la lucha por el acceso a la tierra.

En Paraguay, las políticas públicas son espejismos. En la teoría, las autoridades de turno informan de varios programas o políticas de asistencias ejecutadas en beneficios de los agricultores familiares con grandes cantidades de recursos [dinero] invertidos, pero en el hecho nadie conoce a una persona que fue beneficiada. Son utilizados como caudal electoral (cupo político), una forma de retribuir el apoyo recibido de ciertas personas, grupos, movimientos o corrientes políticas en las elecciones, por eso los fondos son malversados o son beneficiados a personas que no son agricultores a costas de los verdaderos y que realmente necesitan.

Opinión de los y las jóvenes agricultores -líderes y militantes- de la Organización Nacional Campesina (ONAC), participantes en el Curso de Capacitación de Lideres en Gestión de las Políticas Publicas para la Agricultura Familiar, sobre la situación de la agricultura familiar campesina y las políticas públicas en el Paraguay. La mayoría de los lideres jóvenes no pasan de los 20 años.