17 diciembre, 2018

Mientras el campo agoniza, se sigue regalando plata a grandes empresas

Exoneraciones tributarias del 2019 es tres veces mayor que lo destinado a la agricultura

Foto: Agencia Andina

En el Perú no existe una verdadera fiscalización tributaria, que es fundamental para establecer bases sólidas en una sociedad, construir un país con prosperidad, sin marginación ni discriminación. En las dos últimas décadas, el país atravesó por una bonanza económica gracias al alto precio de los metales en los mercados internacionales, fue una buena oportunidad para disminuir la pobreza e iniciar el desarrollo tantas veces postergado, pero  no  sucedió así, los pueblos indígenas y comunidades campesinas, fuimos marginados de esta bonanza económica y seguimos sumergidos en la pobreza y la postergación.

Es indispensable que exista una fiscalización y un sistema tributario que sea justo, eficiente y transparente. Las normas por lo que se rige actualmente nuestro sistema tributario esta lejos de alcanzar esa realidad. Es necesario cambiarlo para que responda a los intereses y necesidades del país.

En nuestra patria  quienes ganan mas deben pagar más,  pero esto no sucede así. Un ejemplo es la minería, que es una de las actividades que genera mayor rentabilidad económica, pero, ¿Cuánto contribuye? en los mejores momentos cuando subió el precio de los metales, curiosamente la contribución fue menos. La devolución esta afectando seriamente la recaudación tributaria. Según un estudio del Grupo de Justicia Fiscal (GJF), en el año 2016 la recaudación neta del sector minero (impuestos pagados menos devolución) fue negativa, eso quiere decir que la devolución a los mineros fue más de lo tributado.

Según un reciente informe de la revista “Hildebrandt en sus trece”, en el año 2019 el estado dejará de percibir 17,240 millones de Soles, lo que equivale al 2,1% del PBI. Todo eso gracias a las exoneraciones tributarias de las que gozan universidades particulares, colegios, agroexportadores, iglesias de todos los cultos, compañías de aviación, financieras, mineras … hasta casas de juego.

Esos S/. 17,240 millones que se “regalará” en el 2019 equivale a tres veces más del presupuesto del sector agricultura que será de S/ 5.008 millones. Un país con dos millones trescientos mil familias campesinas, que luchan por sobrevivir y llevar el alimento a todos los peruanos, que son víctimas de los efectos del cambio climático y de la indiferencia de los gobernantes que no implementan políticas agrarias adecuadas, estas exoneraciones constituyen un insulto.

Necesitamos servicios públicos de calidad, con hospitales que estén bien abastecidos con inmobiliarios y medicinas para que la salud sea un derecho para todo y no un privilegio. En el campo se deben implementar campañas de salud para que no sigan muriendo tantos niños y ancianos por falta de atención o en las épocas de friaje u otras desgracias climáticas.

Lo trágico de todo es que donde se extrae la riqueza minera son territorios de las comunidades campesinas e indígenas y somos nosotros quienes menos nos beneficiamos de lo que está en nuestro subsuelo. Y el acceso al sistema financiero esta vedado para los pequeños agricultores.

Desde la Confederación Campesina del Perú, CCP, exigimos el fin de las exoneraciones tributarias a las grandes empresas y que el presupuesto del 2019 se incremente para el sector agricultura que permita subsidiar el agro y dar valor agregado a los productos agrícolas de la pequeña y mediana agricultura. Que el estado y los gobiernos regionales y municipales, recién electos, promuevan urgentes medidas para enfrentar los efectos del cambio climático en el campo.

 

Lima, 9 de noviembre del 2018