20 julio, 2019

Comitiva de FAA participó de la XXIX REAF Mercosur, en Montevideo

La delegación de FAA durante el encuentro en Montevideo

Entre el 19 y el 22 de noviembre, se realizó en Montevideo, Uruguay, la XXIX REAF Mercosur, a la que asistieron alrededor de 150 participantes, representantes de gobiernos y de la sociedad civil rural de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay. Por Federación Agraria Argentina asistió una comitiva encabezada por el vicepresidente segundo, Marcelo Banchi, los secretarios de Economías Regionales, Erik Muñoz (también director a cargo de agricultura familiar); de Género e Igualdad de Oportunidades, Marta Aicardi; de Finanzas, Marisa Boschetti y de Juventud, Emanuel Pérez. También los acompañó el director de juventud Matías Rato.
“Hemos trabajado en grupos sobre distintos ejes temáticos, vinculados con la promoción de sistemas productivos amigables con el medioambiente como la agroecología; políticas específicas para los jóvenes de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena (AFCI) de los países del Mercosur ampliado; un financiamiento acorde a su realidad, para visibilizar y fortalecer las organizaciones que la integran; para el diálogo político y la implementación de políticas públicas diferenciadas para la AFCI, establecer la participación de las mujeres y atender las demandas de género”, señaló Muñoz.
“Las conclusiones de este encuentro son muy buenas, tanto por la participación de las organizaciones como desde la parte política. Hemos visto quizá un achicamiento en la presencia de las organizaciones y ha sido el reclamo que se hizo en esos días, que se ampliara el FAF para permitir mayor participación y asegurar la continuidad de estas reuniones especializadas tanto a los niveles nacionales como regional. Esto para poder tener la posibilidad de debatir las políticas públicas para el sector”, dijo Boschetti y agregó: “También se planteó la necesidad de ampliación de la participación de las mujeres, en lo atinente a género, para que esté más visible dentro de todos los GT. Además, creemos que va a haber un cambio, a través del cual se va a trabajar más fuertemente sobre el cooperativismo y asociativismo para dotar a la AFCI de una herramienta de comercialización más sostenida en el tiempo y más beneficiosa”
Por su parte, el vicepresidente 2°, Banchi, se refirió a los temas que quedaron planteados en la agenda de trabajo de la REAF: “El cambio climático, el asociativismo, el cooperativismo, podría pensarse que son los tópicos más importantes para la agricultura familiar, sobre los cuales se profundizará el trabajo. En el próximo semestre nuestro país tendrá la presidencia pro tempore en este ámbito. Creo que ahí vamos a tener la posibilidad y la oportunidad desde FAA, como agricultores federados, de volver a instalar las políticas públicas que el productor familiar necesita para poder vivir de lo que hace; para poder hacer alimentos (que es lo que le gusta) y para poder vivir un poco mejor día a día”.
Asimismo, Ratto señaló que el encuentro «fue una instancia de diálogo interesante que nos permitió interiorizarnos acerca de lo que pasa en otros países y conocer qué avances lograron. De aquí nos llevamos experiencias de cómo trabajan otras organizaciones, lo que nos permitirá potenciar lo que hacemos en nuestro país. Además, pudimos definir una serie de puntos en común para llevar a la REAF Mercosur y compartir en ese importante espacio de diálogo que mantenemos con los gobiernos de la región».
Finalmente, Emanuel Pérez, afirmó: «Para nosotros, como juventud federada, es muy importante recuperar estos espacios de diálogo internacional con otras organizaciones, con las que siempre hemos tenido una agenda en común. En estos días pudimos trabajar muchos temas que nos tocan de cerca y son banderas históricas para nuestra juventud, como el arraigo de los jóvenes en el interior productivo, el acceso a la tierra y la generación de políticas específicas que permitan el desarrollo de los jóvenes agricultores».
Tras el encuentro, las organizaciones difundieron un documento, cuyos principales lineamientos reproducimos: “Reafirmamos nuestro compromiso de seguir valorando y fortaleciendo la REAF como espacio político-institucional del MERCOSUR de construcción de recomendaciones de políticas públicas para la agricultura familiar campesina e indígena. La REAF va a cumplir 15 años de trabajo compartido. Fruto de este trabajo tenemos un conjunto de recomendaciones que hoy son políticas públicas específicas que están ayudando la vida y el trabajo de miles de agricultores familiares”.
Continúa: “Avanzamos mucho, pero tenemos mucho que hacer. Por lo tanto, instamos a los Gobiernos para que en este momento de contención de los gastos públicos no comprometan las políticas de desarrollo de la agricultura familiar campesina e indígena y de la reducción de la pobreza en el campo. La agricultura familiar puede aportar más de lo que ya contribuye para las economías de nuestros países, si los gobiernos le dan la oportunidad y las condiciones necesarias para que ella responda con el aumento de producción de alimentos para la soberanía alimentaria y nutricional, nuevos puestos de trabajo, generación y distribución de renta, mejorando el buen vivir en nuestros territorios”.
Y sigue: “Para avanzar con la agenda 2030 de los ODS las Naciones Unidas decretaron el Decenio de la Agricultura Familiar y aprobaron la Declaración de los Derechos de los Campesinos. Ambas medidas están directamente ligadas al desarrollo de la agricultura familiar, campesina e indígena y por lo tanto deben orientar el trabajo de la REAF para un nuevo ciclo de recomendaciones de políticas para la agricultura familiar. (…) Reafirmamos que la mejoría de la calidad de vida en el campo, solamente pueden ser conseguida con políticas específicas para la agricultura familiar, promoviendo el desarrollo rural sostenible y eliminando todas las formas de violencia y discriminación contra las mujeres, raza y etnia”.

Tras el trabajo realizado en los cuatro grupos de trabajo, los presentes priorizaron el avance sobre cuatro temas, de una lista de diez que se habían planteado:

a) Visibilizar y fortalecer las organizaciones de la AFCI para el diálogo político y la implementación de políticas públicas diferenciadas para la AFCI: en este sentido, se propuso identificar valores que sirvan como bases para avanzar en el desarrollo de un sello o marca que permita identificar el valor de los productos de la AFCI, destacando su contribución económica, social y ambiental. Entre otros aspectos, también se definió formar dirigentes que permitan dar continuidad al trabajo de las organizaciones, capacitar e informar para poder formular propuestas de políticas públicas.

b) Fortalecer la participación de las mujeres rurales y atender temáticas de género y equidad: se planteó la necesidad de implementar políticas de estímulo a la participación; ofrecer programas de formación dirigencial a las mujeres rurales, eliminar barreras culturales, de roles preestablecidos familiares, etc. Que promuevan la participación de la familia tanto en capacitaciones, asistencia, etc.

c) Financiamiento acorde a la realidad de la AFCI: disponer de alternativas que permitan el desarrollo, en tiempo y forma, y que atienda necesidades de infraestructura, capitalización y capital de trabajo de la AFCI.

d) Políticas específicas para los jóvenes de la AFCI: disponer de recursos para que las organizaciones puedan contratar como asesores a los jóvenes con formación superior, que tiene interés en radicarse en el medio rural, como profesionales para prestar servicios a su comunidad.

e) Acceso a la tierra, el agua y las semillas: Priorizar la función social de la tierra, teniendo en cuenta la diversidad, el desarrollo productivo y las condiciones de vida; defender el territorio campesino ante el acaparamiento de las tierras, la injusticia social y el daño ambiental que se genera y exigir el cumplimiento de las leyes existentes en los países y la protección de nuestro territorio, las semillas y el agua del avance de las grandes empresas.

Cabe recordar que la REAF trabaja para contribuir estratégicamente a las políticas públicas específicas para la Agricultura Familiar (AF) en los países de la región que la integran y países de la región invitados a participar.