19 junio, 2019

A 33 años se constituyó la ONAC como sucesora y continuadora histórica de las Ligas Agrarias Cristianas

La Organización Nacional Campesina (ONAC) fue constituida —formalmente— el 15 de diciembre del año 1985 como una organización gremial campesina, inspirada en el humanismo cristiano, independiente ante los partidos o movimientos políticos y congregaciones religiosas; autónoma ante el Estado. Fue instituida por los dirigentes campesinos que formaron parte de la Ligas Agrarias Cristianas (LAC), quienes tuvieron la suerte de sobrevivir a la aniquilación de los referentes sociales emprendida por el gobierno dictatorial de Stroessner (1954-1989).

La organización, desde sus inicios y con el transcurso del tiempo, tuvo que transformarse, renovarse y adecuarse al contexto nacional, regional y mundial con forme al escenario político, económico y social del momento. Sus raíces están en la Juventud Obrera Católica (JOC), fundada en la década del 40. En 1957, a partir de la JOC, fue creado el Movimiento Sindicalista Paraguayo (MSP) que fue la base para la fundación de la Central Cristiana de Trabajadores (CCT) en 1962. La CCT incluyó a la clase campesina como un sector más de los trabajadores y llevó adelante la tarea de organizar al campesinado paraguayo, entonces se constituyó las Ligas Agrarias Cristianas (LAC), una organización campesina con principios cristiano y clase gremial. En 1976, tanto la CCT como la LAC fueron aniquilados por el gobierno dictatorial por medio de ejecuciones, desapariciones, torturas y apresamientos masivos de los dirigentes. Los pocos sobrevivientes fueron forzados a exiliarse en los países vecinos o vivir en la clandestinidad.

A inicios de los 80, los pocos sobrevivientes de la CCT crearon la Coordinadora Nacional de Trabajadores (CNT). El 15 de diciembre de 1985, los pocos dirigentes campesinos sobrevivientes de la LAC y con el acompañamiento de la CNT, se constituyó en forma clandestina, como sucesora y continuadora histórica de las Ligas Agrarias Cristianas (LAC), la Organización Nacional Campesina (ONAC) con los mismos principios y valores. En febrero de 1989, fue derrocado el dictador Stroessner, entonces la Coordinadora Nacional de Trabajadores (CNT) se convirtió en la Central Nacional de Trabajadores (CNT) que mantuvo entre sus sectores al campesinado. Desde entonces, la ONAC es la única organización campesina del Paraguay afiliada a una central de sindicatos de trabajadores asalariados y profesionales.

La ONAC ha participado activamente en el proceso de fortalecimiento de la democracia en el país, mediante la promoción del dialogo entre todos los sectores y actores de la sociedad. Así, en la Constitución Nacional de 1992 se logró garantizar el derecho a la Reforma Agraria como “uno de los factores fundamentales para lograr el bienestar rural. Ella consiste en la incorporación efectiva de la población campesina al desarrollo económico y social de la Nación”. En lo reivindicativo, ha logrado garantizar el acceso a tierra a muchas familias. En año 1999, fue el principal impulsor de la ley de condonación de las deudas a los agricultores campesinos, que beneficiaron a unas 127.000 familias.

La formación continúa y constante de sus asociados, con la participación plena de mujeres y jóvenes, son consideradas fundamentales, pues permite la actualización y renovación de sus dirigentes sin comprometer las capacidades de gestiones e incidencias en las reivindicaciones. Desde sus inicios, ha promovido el empoderamiento de las mujeres rurales con garantías de plena participación, en igualdad de condiciones. Fue la primera organización que, estructuralmente, instituyó la Secretaria de la Mujer y la Secretaria de los Jóvenes.

En la actualidad, la ONAC tiene bases en once departamentos del país, organizadas en comisiones vecinales sin tierra; comisiones vecinales comunitario; comités y asociaciones de agricultores. Representa aproximadamente a 70.000 campesinos y campesinas, con una identidad de lucha por el acceso la tierra y el desarrollo rural integral en igualdad de oportunidades y solidaridad, que permite alcanzar el desarrollo pleno del sector más vulnerable y busca la consolidación del poder organizado de las clases populares, en un trabajo coordinado con las demás organizaciones fraternas y sindicales.