Debemos seguir esperando la migración de jóvenes rurales a las ciudades

La población rural, particularmente los jóvenes, sigue siendo una población vulnerable por las dificultades que traspone la agricultura familiar campesina, exclusivamente en el occidente del país. Esto debido a la baja produccion en este sector por el cambio climático, la tenencia de tierras para la disponibilidad de cultivos, escases de oportunidades para la profesionalización debido a baja capacidad económica para cubrir sus estudios, por lo tanto causando la salida de varios de sus miembros de la población joven; posterior envejecimiento demográfico de sus habitantes.

Con respecto a los datos del Censo de población del año 2012 muestra que la población joven en Bolivia es de 2.866.291, comprendida entre 15 y 29 años de edad, que representa el 72% en el área urbana y el 28% en el área rural, esto  confirma la elevada tasa de migración de jóvenes del campo hacia las ciudades.

En las leyes Bolivianas existen normas que favorecen sin discriminación a la juventud rural y urbana, como la Ley de la Juventud Nº342 que garantiza el ejercicio pleno de sus derechos y deberes, el Decreto Supremo 25290 que indica los procedimientos para la creación de los Concejos Municipales de Juventud, Ley 235 que señala la creación de Centros de Reinserción Social y Rehabilitación para la adolescencia y juventud con problemas de alcoholismo, la Ley 263 contra la trata y tráfico de personas, la Ley 3845 que ratifica en Bolivia la “Convención Iberoamericana de derecho de los jóvenes”, la Ley 054 de Protección legal de niñas, niños y adolescentes.

Por un lado el desconocimiento de las leyes nacionales ya indicados hace que no se cumplan ni apliquen. Una clara muestra, hasta ahora no están conformados los concejos municipales de la juventud en municipios rurales, tampoco existe la aprobación de leyes municipales y departamentales en favor de la juventud. Además tampoco se cuenta con presupuesto en las poas municipales para la población de este sector.

Finalmente nace la pregunta, debemos seguir esperando la migración masiva de la población joven, especialmente de zonas altiplánicas o empezar a proyectar emprendimientos productivos para la transformación productiva familiar campesina en estés sectores olvidadas.

La Paz, 8 de enero del 2019