23 julio, 2019

Dos meses de movilización indígena: los nativos presionan y el gobierno resiste

Desde hace dos meses, pueblos originarios de distintas parcialidades de todo el país están movilizados en Asunción, capital de la República. Los líderes declararon que la movilización se inició por la falta de políticas del gobierno para atender sus necesidades y como respuesta a la inacción de las autoridades ante la ola de ataques violentos a las comunidades indígenas perpetrados por ejército de matones brasileños. Están acampados en varias plazas céntricas de la capital.

Indican como ejemplo lo sucedido, en varias ocasiones, en la comunidad Ava Guaraní Tacuara´i de Corpus Christi, departamento de Canindeyú. El primer atraco se produjo el 7 de setiembre de 2018: grupo comando de sicarios, fuertemente armado, invadió la colonia y los pobladores lograron refugiarse en el monte, pero el joven Isidoro Barrios, estudiante de antropología, no tuvo la misma suerte: fue detenido por el grupo de asesinos brasileños, habría sido torturado y ejecutado. Hasta hoy día se desconoce su paradero y su cuerpo no ha sido encontrado.

El último asalto a la comunidad se produjo el domingo 11 de noviembre del 2018, a las 4:00 de la madrugada, aproximadamente. En el suceso, un nativo cae herido; niños, mujeres y ancianos fueron aprehendidos, mantenidos de rehén y torturados. Un grupo se salvó de la furia de los sicarios brasileños, porque lograron huir y se escondieron en la selva durante varios días. Los originarios responsabilizan a un sojero brasileño como mandante de los ataques y ejecución del joven. Además, denuncian que el mismo gozaría de la protección de autoridades y la fiscalía para sembrar el terror en la zona, por eso no existe interés en esclarecer los casos.

Los nativos exigen, entre otras cosas, la destitución o renuncia de la presidenta del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), Ana María Allen Dávalos, a quien la acusa de no estar mínimamente capacitada para estar al frente de la institución. Alegan que a la funcionaria no importa la situación de los pueblos originarios, puesto que se pasa de fiesta en fiesta mientras los nativos se mueren de hambre; son despojados de sus tierras, torturados y/o son ejecutados por extranjeros, situaciones que son ignoradas por la institución. Igualmente, están ofendidos y se sienten discriminados por el hecho de que la presidenta no los haya escuchados. Ella arguye que no habla el guaraní, idioma oficial del Paraguay hablado por más del 90% de los paraguayos, por eso consideran que no los representa.

Los originarios insinuaron que la presidenta del INDI los evita y se esconde de ellos. “A inicios de la movilización, al encontrarse cercada y presionada ordenó el traslado de las oficinas de la institución a un predio militar, lugar donde funciona actualmente”, afirmaron. Aseguran que, mientras la presidenta no sea destituida o no presenta su renuncia al cargo, continuarán con la manifestación. “Ella manifiesta contar con la confianza del presidente, Mario Abdo Benítez, por lo que no renunciará al cargo, pero nosotros no iremos sin nuestros objetivos”, dicen.

Gabino Medina, secretario general de la ONAC, aclaró que la gremial no tiene entre sus afiliados a los pueblos originarios, pero solidaria y fraternalmente siempre cooperan con ellos, aseveró. “Tenemos una muy buena relación y existe una alianza coyuntural”, completó.