25 marzo, 2019

El contrabando está debilitando a los pequeños productores familiares

Los pequeños productores familiares de verduras, hortalizas y frutícolas de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, son debilitados por el contrabando que entra desde Argentina, Brasil, Chile y Perú, entre otros países. Donde los agricultores rurales ocupan todo su tiempo sin horarios de salida ni ingreso en sus cultivos, para llevar el pan de cada día a sus hogares, sin embargo de los esfuerzos que hacen no les alcanza para llevar para subsistencia de sus familias, debido a que los niveles de venta bajan en los mercados, por alimentos que ingresan de otros países e ilegal.

En los últimos años, los mercados Bolivianos están siendo abarrotados por al menos 30 alimentos introducidos ilegalmente por siete rutas utilizadas por clanes familiares: acelga, arveja, ají, ajo, camote, cebolla, lechuga, plátano, tomate, tunta, zanahoria, zapallo, papa, vainita, pimentón, pepino, pera, palta, pomelo, naranja, mandarina, mango, manzana, melón, membrillo, durazno, kiwi, uva, granadillas y ciruelo, según datos del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) y la Aduana Nacional de Bolivia (ANB).

Los productos de contrabando ingresan de varios zonas, las rutas más importantes están en Pisiga y Villazón hacia Potosí, Oruro y Chuquisaca; en Desaguadero para proveer los mercados de La Paz y Cochabamba; en San Matías y Puerto Suárez con destino a Santa Cruz; en Yacuiba y Bermejo a Tarija. Los principales productos que ingresan por las fronteras de Perú son la papa, tunta, cebolla y tomate; y de Chile llegan manzanas, kiwi y uvas. Además de Argentina ingresan  papa, maíz y cebolla, así mismo productos procesados como harina y arroz.

Esta actividad ilícita debilita a los pequeños productores familiares, porque tienen que competir con precios más bajos que el producto boliviano, lo que impide que recuperen la inversión en todo proceso de producción como por ejemplo semillas, plaguicidas, abono y otros insumos. Además estos productos de contrabando son depositados y distribuidos en mercados informales del país, donde son mezclados con mercadería legal.

Por un lado, a esta actividad se dedican las personas que se arriesgan a trasladar comestibles, de manera ilegal, son “ciudadanos dedicados al comercio informal, pertenecientes a clanes familiares provenientes de ciudades fronterizas e intermedias para subsistencia de sus familias.

Por causa de contrabando, por factores climáticos, especialmente la gente joven está abandonando sus tierras en áreas rurales en particular en zonas altiplánicas. La producción agrícola no está dando buenos resultados y por esa razón, los jóvenes se están dedicando a otras cosas, porque no hay inversiones significativas en temas de suelo y riego, existe también el problema del minifundio, por eso no hay buenos rendimientos.

Mario Cachaga Alanoca tesorero de CIOEC-Bolivia