22 julio, 2019

La agricultura familiar campesina e indígena no siente ningún cambio en seis meses de gestión del actual gobierno

Las organizaciones campesinas e indígenas; oenegés; intelectuales y académicos que participaron en la reunión del Comité Nacional de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena del Paraguay (Cnafci), llevada a cabo el pasado martes 19 de febrero en el local de la Organización Nacional Campesina (ONAC) en Asunción, afirmaron que, hasta el momento, en seis meses de gestión del actual gobierno no hubo ningún cambio positivo en los programas de asistencia o fortalecimiento de la agricultura familiar campesina e indígena.

Los participantes señalaron que, al contrario, en este gobierno observan mucha resistencia en asistir a los agricultores familiares por parte de las instituciones. Además, denunciaron la existencia de una campaña estatizada de desconocimiento a los agricultores campesino e indígena, llevada a cabo por las instituciones con mensajes muy duros, despectivos y humillante contra los mismos, con el fin de confundir a la opinión pública en general. “Lo que más se escucha de los responsables de cada órgano estatal es que ellos asistirán a los productores, en contraposición a los agricultores. Las autoridades dicen que los agricultores no trabajan, no producen por eso no se ven los resultados, a pesar de que, por los campesinos e indígenas se invirtió mucho dinero en gobiernos anteriores”, dijeron.

Los representantes de las organizaciones indicaron la existencia de una persecución al sector campesino en el país. “No estamos de acuerdo con el direccionamiento que da el gobierno al asunto de la agricultura familiar en los seis meses de gobierno. Hasta ahora, no se hizo presente en el campo, pero utiliza el discurso que el gobierno llegará directamente  a los agricultores familiares sin intermediarios, o sea que, quieren o van a excluir a las organizaciones para demostrar, supuestamente, que las gremiales fueron y/o son responsables de la pobreza, el abandono y la miseria en que viven los campesinos e indígenas”, explicaron.

Sobre la cuestión, Daniel Campos, doctor en sociología y secretario técnico de la Cnafci, declaró que los ataques más duros provienen del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), cuyas autoridades prácticamente actúan  como vocero no oficial de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), organización de los grandes terratenientes ganaderos, ya que ellos —autoridades del MAG— repiten y defienden posicionamiento, discursos y pensamientos iguales a la ARP, señaló. “Los campesinos e indígenas son haraganes, bandidos y no trabajan; por ellos ya se invirtió mucha plata y no mejoran su condición de vida; quieren que las cosas les provean el Estado gratis; debemos asistir a los productores que quieren trabajar, son palabras de la ARP que escuchamos desde hace años”, dijo el sociólogo.

Campos afirmó que el MAG objeta la aprobación la Ley de la Agricultura Familiar Campesina. “Se opone a la creación del viceministerio de la agricultura familiar campesina, por un lado, será como un reconocimiento de facto por el Estado a un gran sector marginado, por otro lado, los recursos del MAG serán redireccionados o divididos entre la agricultura familiar y los grandes productores, cosas que la ARP no quiere, porque para ellos funciona bien el MAG como está actualmente. Estructuralmente, el actual ministerio no está en condiciones de asistir y nunca asistió debidamente a los agricultores familiares”, concluyó.