24 abril, 2019

Según FADA, el 60,6% de la renta agrícola argentina queda en manos del Estado

Infografía elaborada por FADA sobre el índice difundido correspondiente al período hasta marzo 2019

Esta semana, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) presentó su informe trimestral sobre la participación del Estado en la renta agrícola. El mismo señala que el 60,6% de la renta queda en manos del Estado, en sus distintos niveles. Esta cifra muestra un incremento del 0,1% en relación con la medición anterior. Esto significa que la suma de los tributos (provinciales y nacionales, incluidos los derechos de exportación a la soja) ascienden a $60,50 de cada $100 que genera de renta una hectárea promedio en Argentina. Para considerar esa renta se calcula lo que vale la producción a precios internacionales menos los costos (de producción, comercialización y transporte). FADA es una organización sin fines de lucro que elabora y difunde proyectos de políticas públicas.

Sobre el estudio, el economista jefe de FADA, David Miazzo, indicó que entre los posibles causantes de la suba del indicador fueron “la caída de los precios de soja y maíz, la actualización de los impuestos como tasas viales municipales y los impuestos inmobiliarios rurales provinciales y la suba de los costos. Estos componentes parecían indicar que el indicador iba a subir, sin embargo, la esperada cosecha récord y el movimiento en el tipo de cambio impulsaron a que baje”.

Desagregado por producción, la participación en soja es de 65,8%; en maíz, 52,3%; en trigo, 53,5% y en girasol, 67,8%.  El comunicado que dio a conocer la Fundación indica también que, mientras el índice nacional es de 60,6%, hay algunas diferencias en las provincias. En Córdoba, llega al 59,3%, en Buenos Aires al 63,2%, en Santa Fe a 60,4%, en La Pampa 62,2%, y en San Luis a 58,1%.

En cuanto a los precios, el estudio indicó que (con respecto a diciembre de 2018) se verifican caídas en los precios disponibles en dólares de soja y maíz (de 5 y 6%, respectivamente); mientras que el trigo tuvo un incremento de 3% y el girasol de 1%. Al respecto, dijo Miazzo: “La caída de precios reduce la rentabilidad y ante una torta más chica, la participación del Estado crece en términos relativos”.

Acerca de los impuestos, la actualización de las tasas viales municipales y los inmobiliarios rurales provinciales, generaron un efecto de incremento del indicador en marzo.

Desde el punto de vista de los costos, FADA señaló que, tras una devaluación importante, como la acontecida durante el 2018, “se suceden incrementos de precios y costos, con efectos directos sobre la inflación. Los costos de labores se han incrementado cerca de un 36% en pesos con respecto a diciembre”. Y detalla: “un 57% de los costos de una hectárea de soja están dolarizados. Si se considera el costo de la tierra, representa el 68%. En el caso del maíz los costos dolarizados ascienden al 61%. Si se considera el costo de la tierra, llega al 67%. En el caso de los fletes, hubo un incremento de precios en el último trimestre de un 41% en promedio. Esta suba tuvo como efecto que los fletes pasaron de representar el 11,9% de los costos del maíz, a representar el 16,6%”.

El informe también señala que, como se espera que la cosecha 2018/19 sea récord (en términos de toneladas), se estima un incremento en el valor de producción de la renta y hace caer la participación relativa del Estado en la misma.

Finalmente, y dado que en las últimas semanas el tipo de cambio está subiendo, se indica que eso colabora a que los incrementos de fletes y labores en pesos no impacten de lleno sobre la rentabilidad de los cultivos.