20 julio, 2019

El Presidente que no quería a los campesinos

Alan García gobernó en dos periodos el Perú y hubo muchas matanzas en su gestión

El suicidio del ex presidente del Perú, Alan García Pérez, lleva a la reflexión no sólo sobre lo que significaron sus dos gobiernos para el país (1985-1990 y 2006-2011). Su primer gobierno reflejó la esperanza de millones de peruanos que creyeron en el joven dirigente aprista que hablaba de la gran revolución social y que en 5 años dejó un país al borde de la guerra civil, 7,600% de hiperinflación económica (la mayor de la historia) y con grandes denuncias por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

En el año 2006 derrotó a Ollanta Humala en las elecciones y volvió por segunda vez a la presidencia del Perú. Según todos los analistas, su triunfo se debió al rechazo de los peruanos a la posibilidad de caer en manos del chavismo representado por Humala. Al destaparse la gran corrupción de Odebrecht (2017), García se vio involucrado y funcionarios y gente de su entorno fueron detenidos y a él se le dictó impedimento de salida del país, situación que lo llevó a ingresar a la embajada de Uruguay y pedir asilo diplomático, que fue rechazado por el gobierno de ese país.

Relación con el movimiento campesino

A dos semanas de iniciado su gobierno en 1985, el 14 de agosto se registró la matanza de Accomarca, en el departamento andino de Ayacucho, donde murieron 61 campesinos a manos de una patrulla del ejército, es considerado una de las matanzas más sangrientas ocurridas durante esa década violenta en el Perú. Luego vendrían matanzas de campesinos en Llocllapampa, Parcco Alto, Puccas, Pomatambo, y el 20 de mayo de 1988 se produce el asesinato de 39 campesinos del distrito de Cayara.

El 09 de febrero de 1989, en la Plaza de Armas de Pucallpa en la región amazónica, un paro campesino que demandaba mejoras en el sector agrario, fue reprimido con violencia ocasionando la muerte de 9 campesinos y decenas de heridos. La CCP encabezó dicha acción y su dirigente Hugo Blanco fue detenido.

Durante su primer gobierno García impulsó los Rimanakuy (Encuentros, en quechua), para conversar con los presidentes y jefes de las comunidades campesinas y nativas, sobre sus principales problemas, en 1986 en Piura, García les dijo: “Todo esto es un proceso de lo que va a ser el despegue de nuestra agricultura, de nuestra comunidad, de las fuerzas sociales históricas profundas que ustedes tienen en sus manos«.

El 14 de abril de 1987, promulgó la Ley 24656, Ley General de Comunidades Campesinas y la Ley 24657 Ley de Deslinde y Titulación que fueron fundamentadas en el Senado por la bancada de Izquierda Unida. Promovió las importaciones de alimentos con graves casos de corrupción en arroz, maíz, lácteos, aceites, trigo y harinas procesadas por la industria agroalimentaria oligopólica agravados con la dación del dólar MUC (moneda subsidiada por el Estado) que se otorgaba a algunos sectores empresariales para compensar los sobrecostos de la inflación del momento.

En 1986 se produce la matanza de El Frontón y Lurigancho (murieron 300 presos amotinados muchos de ellos cuando estaban rendidos) y luego se formaría el grupo paramilitar “Rodrigo Franco”, responsable del asesinato de dirigentes, líderes sociales y sospechosos de pertenecer a los grupos armados.

Segundo Gobierno

El 28 de octubre de 2007, el presidente García publica en el diario El Comercio, su artículo “El síndrome del perro del hortelano» en el que afirma que: «existen verdaderas comunidades (…), pero también comunidades artificiales, que tienen 200,000 Ha en el papel pero solo utilizan agrícolamente 10,000 Ha y las otras son propiedad ociosa, de ‘mano muerta’, mientras sus habitantes viven en la extrema pobreza y esperando que el Estado les lleve toda la ayuda en vez de poner en valor sus cerros y tierras, alquilándolas, transándolas porque si son improductivas para ellos, sí serían productivas con un alto nivel de inversión o de conocimientos que traiga un nuevo comprador «.

En el artículo, García califica de ociosos a los comuneros y de actuar como perros del hortelano “que no comen y no dejan comer”, al defender sus tierras comunales de la depredación de petroleras y mineras.

El 5 de junio del 2009 se produce la masacre de Bagua, donde murieron 33 personas, (23 policías y 10 civiles) y dejó cientos de heridos de bala. Todo esto se originó por los decretos, que como parte de la ejecución del TLC con Estados Unidos, dio Alan García y afectaban directamente a las comunidades amazónicas. En una actitud deplorable, declaró horas después de la matanza: «Ya está bueno. Estas personas no tienen corona, no son ciudadanos de primera clase. 400 000 nativos no pueden decirle a 28 millones de peruanos: tú no tienes derecho de venir por aquí». A casi 10 años de la masacre, los responsables políticos no fueron sancionados.

Es en su periodo donde crecen los neo latifundios. La familia Rodríguez Banda, dueños de la fábrica de lácteos Gloria, cuentan hoy con propiedades de más de 120 mil Has, gracias a grandes inversiones públicas en irrigaciones para la ampliación de la frontera agrícola de donde fueron excluidos la pequeña y mediana agricultura familiar que aportan el 70 % de alimentos en la mesa de todos los peruanos.

A pesar de que dijo en su campaña del 2006, que retiraría su firma del TLC con EEUU, fue más allá del TLC y en el 2008 aplicó una brutal rebaja de aranceles (en promedio estamos en 2.5%) haciendo crecer las importaciones de alimentos en beneficio de la agricultura de países altamente subsidiados y perjudicando al agro nacional.