20 mayo, 2019

Brasil pierde recursos de inversión del FIDA como consecuencia de resoluciones del gobierno federal

Agricultor familiar contemplado por el proyecto, con recursos aplicados en la cría de ovinos. Foto: Secretaría del Desarrollo Agrario (CE)

45 millones de dólares. Este es el valor que Brasil perdió en inversiones del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para proyectos de combate al hambre y la pobreza en el campo. Serían 20 millones de dólares para Maranhão y 25 millones de dólares para Ceará, ambos estados de la región Nordeste del país, área que sufre con alto índice de pobreza y miseria; principalmente en el medio rural.

Los proyectos tenían como foco el desarrollo económico de pequeños agricultores y comunidades rurales, entre ellas indígenas, quilombolas, pescadores extractivistas y quebradoras de coco. Los recursos ya habían sido liberados por el FIDA, tras analizar los proyectos y estudios sobre las regiones y los impactos positivos que las inversiones llevarían, pero fueron interrumpidos por el gobierno.

En el caso de Maranhão, la inversión de USD 20 millones en el Proyecto Balaiada, que atendía a 87 municipios maranhenses fue detenida por el Tesoro Nacional. Esto ocurrió tras una modificación de las reglas del Manual de Instrucción de Pleitos (MIP) por el Ministerio de Economía, que rebajó la nota del estado de B a C, disminuyendo su confiabilidad para recibir inversiones externas y contratar operaciones de créditos. Este cambio afectó el acuerdo de garantías existente entre FIDA y Gobierno Federal y perjudicó el repaso de los recursos.

Ya en Ceará, el proyecto que recibiría 25 millones de dólares se trataba de una extensión del Proyecto «Paulo Freire», que estaba en curso desde hace cinco años con recursos del FIDA y atiende 31 municipios cearenses y 600 comunidades rurales con bajo Índice de Desarrollo Humano. El nuevo proyecto presentado, bautizado como «Paulo Freire Más», tenía como objetivo expandir a otros 29 municipios las acciones de desarrollo y de combate a la crisis hídrica que alcanza gran parte del estado.

Sin embargo, los recursos para «Paulo Freire Más» fueron interrupidos por la Comisión de Financiamientos Externos (COFIEX) del Ministerio de Planificación, Presupuesto y Gestión bajo alegación de cambios en los criterios de evaluación y clasificación de los programas-proyectos que autorizan en el ámbito del gobierno con financiamiento externo. Criterios que antes daban buenas puntuaciones a proyectos con foco en combate a la pobreza y desarrollo social y rural, como «Paulo Freire Más», fueron sustituidos por otros y su prioridad  rebajada. Esta sustitución ocurrió durante el gobierno Temer y fue complementada por el gobierno de Bolsónaro.

Según Iris Tavares, Coordinadora del «Paulo Freire» en Maranhão, se presentaron tres cartas-consulta de autorización para solicitar la recepción de los recursos del FIDA para la COFIEX, que fueron rechazadas.

En una evaluación sobre los nuevos criterios, ella afirma que «son arbitrarios e incoherentes con la realidad. Esta decisión es terrible para las poblaciones beneficiarias. Quien conoce la pobreza en el Nordeste sabe cómo los proyectos como el «Paulo Freire» son importantes para garantizar más dignidad y calidad de vida para esas familias».

En opinión de Iris, los cambios están vinculados a un descuido político con cuestiones que deberían ser prioritarias en este momento:»Vemos que la pauta actual del gobierno va totalmente en contra de las políticas de inclusión social. Parece que el desarrollo rural y combate la pobreza no es importante para esta administración», apunta.

La superintendente de la Organización Productiva de la Secretaría de Agricultura Familiar del Estado de Maranhão, Ladyanne Pinheiro, que acompañaba al Proyecto Balaiada; también lamenta mucho la pérdida de los recursos: «Estos 20 millones de dólares eran esenciales para desarrollar diversas actividades programadas, que se desarrollaron en asociación con movimientos sociales de la agricultura familiar. El FIDA hizo cinco misiones en la región e identificó el potencial productivo. Era un proyecto muy importante», añadió.

Visión del FIDA

Después de esas determinaciones del gobierno, los recursos millonarios que ya estaban reservados para Brasil fueron transferidos a otros países. Según el Oficial de Programas del FIDA para Brasil, Hardi Vieira, esas acciones afectaron mucho la operación de la institución en el país. «El FIDA está muy comprometido con el combate a la pobreza rural en Brasil y en todo el mundo; y los recursos que ofrece son estrictamente orientados hacia ese propósito. La negativa del gobierno brasileño es algo muy grave, pues se pierden recursos fundamentales para cumplir con el objetivo de llevar desarrollo a áreas y comunidades con gran potencial productivo «, explica.

Opinión de la CONTAG

La Federación de los Trabajadores Rurales Agricultores y Agricultoras Familiares del Estado de Ceará (FETRAECE), afiliada a la CONTAG, acompañaba el proyecto, y desarrollaba el trabajo de movilización social en Paulo Freire, como cuenta su secretario de Finanzas, Luiz Carlos Ribeiro: “Para la extensión del proyecto teníamos la perspectiva de contratar a 200 movilizadores, pero esta situación bajó ese número a 33, perjudicando el trabajo en las comunidades. Ahora el proyecto debe durar hasta noviembre, lo que es una pena, pues «Paulo Freire» tenía la expectativa de tener impacto similar al Proyecto «Dom Helder Cámara», que también contó con recursos del FIDA y tuvo un impacto extremadamente positivo en el estado de Ceará”.

En una análisis de la trayectoria de las negativas al proyecto, Luiz Carlos observa que «hubo falta de entendimiento político durante diversos momentos en la esfera federal, que resultó en esa pérdida de los recursos para nuestra región. Infelizmente, sin ese dinero, queda inviable continuar el trabajo «, concluye.

El secretario de Política Agrícola de FETRAECE, José Francisco de Almeida, cree que la acción del gobierno tiene otras razones políticas: «Siento que el gobierno federal está utilizando todos los recursos, como este caso, para decir que Brasil está hundiéndose y así intentar apalancar la Reforma de la Previsión Social como único recurso salvador para el país», argumenta.

Antoninho Rovaris, secretario de Política Agrícola de la CONTAG, ve el caso como una gran pérdida para la región. «Sabemos que el Nordeste tiene muchos agricultores y agricultoras familiares carentes que necesitan asistencia para desarrollarse y con gran potencial para traer mejoras en el trabajo y en la vida de esas personas».

El vicepresidente y secretario de Relaciones Internacionales de la CONTAG, Alberto Broch, evalúa el caso como lamentable. Para él «esas actitudes tomadas por el gobierno federal perjudican no sólo al gobierno de los estados de Maranhão y Ceará, sino sobre todo a cientos de agricultores familiares que podrían organizar sus propiedades, aumentar la producción de alimentos e integrarse a mercados locales y regionales, aumentando los ingresos de la familia», argumenta ,y a su vez critica:» el gobierno de Bolsonaro sigue en contra de la historia, demostrando total miopía y descuido con la realidad y las necesidades de los agricultores familiares nordestinos”.