20 mayo, 2019

El temporal de la semana pasada evidenció la carencia de infraestructura en el país

Actualmente, el Paraguay sufre con las consecuencias de la inestabilidad climática registrada en la semana pasada, que azotó gran parte del país. Torrenciales lluvias, fuertes vientos y granizadas castigaron a varias regiones, del campo y de la ciudad. Las lluvias, principalmente del último viernes 10 de mayo, provocaron caos y grandes pérdidas materiales en las grandes ciudades, en que las calles se convirtieron en verdaderos ríos. Los raudales arrastraron vehículos, derribaron árboles y todos objetos que encontraban en sus caminos. Miles de familias, 62.000 según el gobierno, fueron obligadas a abandonar su hogar por las inundaciones en varias ciudades del país.

En las zonas rurales, algunas localidades están aisladas e incomunicadas, por el estado intransitable de los caminos. El Poder Ejecutivo, declaró en emergencia el estado de las rutas y caminos vecinales en los departamentos de Concepción, San Pedro, Cordillera, Guairá, Caaguazú, Caazapá, Itapúa, Misiones, Paraguarí, Alto Paraná, Central, Ñeembucú, Amambay, y Canindeyú, en la Región Oriental. Mientras que, en la Región Occidental, Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay. La emergencia vial tendrá una duración de 180 días, tiempo que tiene el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para arreglar los más de 13.000 km caminos vecinales afectados por el temporal.

En el país, no fue afectado solamente por las intensas lluvias, sino también por tormentas y granizadas en algunas regiones, principalmente en la zona norte, que provocaron daños a los agricultores familiares. Las granizadas causaron la mortandad de miles animales menores como gallinas, así también destrozaron las plantaciones de mandioca, frutales y hortícolas. Los vientos fuertes destecharon casas, derribaron árboles y destruyeron las pocas infraestructuras del sistema de producción de los agricultores, como invernaderos, medias sombra y sistema de riego.

Hasta el momento, se registraron cinco víctimas fatales a consecuencias de las inundaciones. Tres niños y dos adultos fallecieron por no recibir asistencia médica a tiempo. Todas las víctimas son del Chaco paraguayo. La Región Occidental o Chaco con 246 925 km² abarca aproximadamente el 60,7 % del territorio, sin embargo, con 181.940 habitantes, alberga a menos del 5% de la población nacional. Políticamente está dividida en tres departamentos, en que no hay hospitales equipadas ni cuentan con salas de terapia intensiva. La Organización Nacional Campesina (ONAC) tiene bases en el Chaco, pero ningunas están aisladas o incomunicadas, aclaró el secretario general, Gabino Medina.

En situaciones difíciles, la solidaridad hace la diferencia. Campaña de solidaridad se inició en todo el territorio, para ayudar a los afectados por las crecidas de las aguas. En pocos días, toneladas de alimentos y medicamentos son recolectadas. Dicho de paso, no es un hecho extraño a la realidad nacional, ya que cada año miles de paraguayos padecen los efectos de las lluvias e inundaciones. Un país rico y bendecido, en abundancia, con un recurso esencial como el agua, sin embargo, sufre por la carencia de la infraestructura.