22 julio, 2019

El presente y el futuro de la REAF MERCOSUR nos preocupa y nos desafía

La Reunión Especializada de la Agricultura Familiar del MERCOSUR está cumpliendo 15 años siendo un espacio de diálogo político que valoramos mucho. Al permitir que las organizaciones de productores familiares de los países del MERCOSUR dialoguen directamente con los gobiernos sobre las prioridades de la agricultura familiar, incluyendo también la participación del sector académico en ese debate, la REAF se convierte en una pieza esencial para nuestra constante lucha por mejorar la calidad de vida y trabajo de los agricultores rurales, campesinos e indígenas que representamos.

Desde que se estableció, en 2004, la REAF generó grandes discusiones sobre temas fundamentales para el desarrollo de la agricultura familiar de América del Sur, que a su vez generaron recomendaciones de políticas públicas llevadas y aprobadas por el Grupo Mercado Común (GMC) órgano ejecutivo del MERCOSUR . Muchas de estas recomendaciones aprobadas por el GMC hoy son políticas públicas en los respectivos países, beneficiando a miles de familias de agricultores que se dedican a la producción, el beneficiamiento y la comercialización de alimentos para las poblaciones de sus respectivos países.

Ante la historia y la alta credibilidad que la REAF tiene, lo que hemos visto en la 30ª sesión regional, celebrada la semana pasada en Buenos Aires, nos preocupa mucho. Tenemos actualmente una REAF en crisis presupuestaria e institucional derivada del descompromiso de los gobiernos involucrados, hechos que amenazan la calidad e incluso la existencia de ese espacio de diálogo.

La primera preocupación planteada por esta sesión fue el fin del Fondo de la Agricultura Familiar (FAF) que financia la REAF. Este recurso, originario de los gobiernos del MERCOSUR, posibilita la ida de las delegaciones a las sesiones de la Reunión, y sin él, la participación de las organizaciones de la sociedad civil queda muy perjudicada.

Algunas lograrán llegar en las próximas sesiones por cuenta propia, pero muchas otras no. Sin una renovación de ese fondo, u otra alternativa presupuestaria, la REAF corre el riesgo de disolverse hasta convertirse en una reunión de técnicos del gobierno con pautas definidas por ellos mismos, perdiendo toda su estructura y característica de participación paritaria entre representantes de gobiernos y de las regiones organizaciones de la agricultura familiar.

La otra preocupación importante es la importancia que los gobiernos están dando a la REAF. En esa sesión 30, hemos visto representaciones gubernamentales con perfiles bajos y poco a ofrecer a los debates para avanzar con los temas de la agenda que la REAF debe tratar. En resumen, sólo mantuvieron la institucionalidad, pero con una incidencia nula en una propuesta de recomendación.

Nuestra expectativa es que el Ministerio de Agricultura Pecuaria y Abastecimiento (MAPA), bajo la responsabilidad de la Ministra Teresa Cristina, ostentando la Presidencia Pro-Tempore, asuma el compromiso de realizar la XXXI REAF en la altura y calidad que ella merece, respetando su característica como espacio de diálogo de la Agricultura Familiar, asegurando la participación efectiva de las organizaciones representativas, con una agenda de temas prioritarios para las expectativas de avanzar con recomendaciones de políticas públicas que nuestros agricultores y agricultoras necesitan.

El gobierno brasileño, así como los demás del MERCOSUR, no pueden ir contra las dos grandes iniciativas globales de las Naciones Unidas, suscritas por ellos que es la Agenda 2030 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y el Decenio de la Agricultura Familiar. Y nuestros gobernantes saben muy bien que el diálogo será necesario e indispensable para que ellos puedan trabajar y alcanzar las metas previstas en estas dos grandes agendas. Por eso, hoy mucho más que ayer, la REAF-MERCOSUR es estratégica y necesaria como espacio institucional para tratar los temas y avanzar en el desarrollo de la agricultura familiar en el MERCOSUR.

La REAF debe ser la protagonista del Plan de Acción MERCOSUR del Decenio de la Agricultura Familiar. En el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la agricultura familiar, en todos los niveles para fortalecer este sector, aumentar la producción y la oferta de alimentos saludables, generando más trabajo, ingresos y mejorando la calidad de vida de las familias en los territorios rurales.

Finalizo llamando a mis compañeros de las organizaciones afiliadas a COPROFAM para que hagan la articulación y la incidencia necesaria ante los Ministros y Viceministros de Agricultura, para que asuman mayor compromiso y valoren la REAF. Reafirmamos nuestro compromiso por el que creemos en la REAF y vamos a participar, colaborar y presentar propuestas que contribuyan verdaderamente al espacio de diálogo para avanzar con recomendaciones de políticas públicas que la agricultura familiar de nuestros países necesitan.