De semilleros a transformadores de haba

Los pequeños productores de ASOSEMAG en plena exposición de sus productos por su presidente Juan Vela

En el año 2002, los responsables de la Mancomunidad de Municipios de Chuquisaca Centro (MMCHC) elaboraron un plan estratégico quinquenal, con tres líneas estratégicas de intervención. Una para el desarrollo social, otra para el desarrollo institucional y la última para promover el desarrollo económico.

Esta última línea fue orientada hacia la promoción de la producción para el desayuno escolar mancomunado, ya que se entendía que había un nicho de mercado para los productores familiares. Sin embargo, los actores sociales y políticos de la mancomunidad estaban conscientes de que ese mercado podía ser aprovechado solamente si los productores lograban concertar un sistema de producción que generara economías de escala.

Es por esta razón que las autoridades de la mancomunidad se aliaron con la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Chuquisaca (CIOEC-CH), dado que consideraban que esta organización aglutina a las organizaciones económicas campesinas (OECAs)  que, a su vez, organizan a la mayoría de los productores del territorio de la mancomunidad.

Fue un proceso impulsado y orientado por una concertación público-privada, tal como lo recomienda la promoción del desarrollo económico local.

Esta es la historia de un grupo de pequeños agricultores de haba que desde 2006 fueron impulsados por la Mancomunidad de Municipios de Chuquisaca Centro (MMCHC) y la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Chuquisaca (CIOEC-CH) con coordinación de Gobierno central con políticas de fomento de producción local. Utilizando el desayuno escolar para el desarrollo económico local.

Un poco de historia

Juan Vela, actual presidente de la Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG, cuenta que los productores de las comunidades de pampa Lupiara y Paredón de Sub Centrales Lupiara y San José, no tenían bien definida la especialidad de producción en ningún cultivo, pero el sector es potencial por las características de la tierra para cultivos de trigo, papa, cebada y haba. Sin embargo, con la agricultura que se tenía en ese entonces, la actividad solo se realizaba como  sustento para las familias.

Asimismo “no había especialidad de cada productor en un cultivo determinado para lograr buenos rendimientos, además la producción campesina en eso tiempo no era valorada, los precios eran muy bajos y no cubrían los costos de producción; por esa razón la mayoría de los agricultores de la zona optaron por otros rubros como albañilería, artesanía, cerámica, y en algunos ocasiones, migrar definitivamente a ciudades grandes u otros países”, contó Vela.

“En cambio para Martín Calle, Santiago Quispe, Ignacio Tardio, Panvela Nuñes y mi persona; abandonar nuestra tierra nunca fue una idea, siempre era el objetivo fue salir todos juntos y para ello se necesitaba generar ingresos para la subsistencia de familias”, según recuerda Vela.

Por tal razón, los productores del sector optaron por la producción de haba especialmente con semilla certificada en dos comunidades Pampa Lupiara y San José del Paredón, de manera de asegurar y reavivar nuevos ingresos económicos en base a la agricultura. Encabezados por Martín Calle y cuatro agricultores, con el apoyo de instituciones de CIOEC, (MMCHC) y Oficina Regional de Semilla (ORS) actual INIAF. “Teníamos que formar un grupo de personas por que uno solo no podía vender nuestra producción, así nació esta organización”, recuerda Vela.

 El nacimiento de la Asociación

La Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG se fundó el 28 de agosto del año 2006, con 35 socios en la población de Tarabuco, a la necesidad de generar ingresos económicos y crear fuentes de trabajo para que sus familias no migren a las ciudades, con base originaria dado que proceden de la cultura Yampara.

Según Vela, la organización se inició como semilleros pero con una mirada siempre transformadora “se trabajó con INIAF en Villa Charcas con la producción de semilla. La misma se entregaba a la institución de producción de semilla, dado que hasta ese entonces no estábamos bien constituidos legalmente. La organización es establecida en 2007 con Personería jurídica con resolución prefectoral de 93/2007”.

Además para la organización originaria campesina, el principal objetivo es generar oportunidades y capacidades para sus asociados y así mejorar la calidad de sus afiliados con aportes globales, individuales y colectivos en las actividades de la organización en auto-estimación de los actores de la economía solidaria e inclusión social productiva.

La Asociación de Semilleros ASOSEMAG está ubicada en el municipio de Tarabuco, primera sección de la provincia Yamparez del departamento de Chuquisaca, a una altura de 3,284 m.s.n.m. y se encuentra a 62 km de la ciudad de Sucre en el camino troncal Sucre-Santa Cruz.

Una vía sembrada de crecimiento

La Asociación de Semilleros en Agropecuaria fundada con 35 socios, con algunas experiencias en cultivo de haba con variedades criollas empezaron a cultivar la variedad pairumani como principal producto “semilla certificada”, esto gracias al apoyo de Oficina Regional de Semilla (ORS) de Chuquisaca actual INIAF desde 2006.

Para ellos, el secreto era permanecer en “grupo”, porque para la producción de semilla certificada hay varios requisitos que cumplir: desde inscripción de campos semilleros, inspecciones correspondientes durante el ciclo vegetativo hasta muestreo de la semilla cosechada, “así empezamos” afirma Juan Vela.

“Empezamos una nueva experiencia en producción de semilla certificada y en grupo, por tanto también era importante la provisión de semilla registrada de la Oficina Regional de Semilla (ORS) de Chuquisaca actual INIAF,  para su posterior siembra y producción de semilla certificada”.

Además, las características de este variedad de haba es de ciclo corto de 3 a 4 meses, la planta es mediana de vainas largas de 4 a 5 granos, es muy apreciada en los mercados, es tolerante a varias enfermedades y se adapta bien a zonas con altitud entre 1800 a 3300 m.s.n.m.

Algunas espinas en el camino

Si bien la Asociación de Semilleros en Agropecuaria se fundó con 35 socios, hoy en día la integran 16 socios activos y la mayor parte de comunidad Paredón, “porque algunos productores que integraban querían ganar más rápido”, indico Vela.

Según Juna Vela, otro de los problemas que han enfrentado es la disponibilidad de mercado, a consecuencia de que no es fomentada la producción de haba en todo territorio nacional, aparte de que no existe esa cultura de utilizar semilla certificada de parte de productores. Otro de los factores que afecta al sector semillero es la importación y contrabando de semillas.

Además, “producir semilla certificada resulta costoso y el crédito es nulo en este rubro. El productor que desee emprender este negocio necesita de un alto capital para invertir; contemplando los gastos desde el registro de las hectáreas ante INIAF, pasando por las labores de cultivo hasta llegar a la comercialización”, recalco Vela.

Por otra parte el presidente de ASOSEMAG lamenta la falta de apoyo de gobierno local y nacional en los últimos años “nos falta apoyo del gobierno municipal y nacional, andamos como niños huérfanos sin técnico de apoyo en comparación de otra organizaciones”.

Una visión transformadora

Visto que hubo problemas de disponibilidad de mercado para semilla certificada de haba, los socios de la Asociación de Semilleros en Agropecuaria fueron obligados a tomar otras decisiones. Además a consecuencia de la situación algunos socios fueron obligados a abandonar el grupo y el resto desafío otro reto con la transformación.

“Nosotros éramos semilleros, pero la visión siempre era transformar”, afirma Vela.

Durante principios de 2014 los productores de haba agrupados comenzaron con la transformación. Para empezar se cruzaron con diferentes problemas como: no se contaba con ambientes propios, se tardaba un día para transformar una arroba de haba, no existía un técnico en transformación y otros.

“Hasta llegar a la calidad y al mercado se sufrió mucho”, recalco Vela.

Por un lado, a este emprendimiento lo apoyaron la mancomunidad Chuquisaca Norte y CIOEC Chuquisaca afiliada a la Nacional con un técnico de transformación. Pues con ese apoyo lograron aprender y obtener productos terminados de calidad. Actualmente la organización económica ASOSEMAG produce y oferta diferentes productos terminados en base a haba como:

  • Haba frita
  • Galleta de Haba
  • Pan de Haba
  • Harina de haba
  • Semilla de haba

Además, “a partir de estos productos ya terminados como: haba frita y galleta se ofrecieron para el desayuno escolar a la alcaldía de Tarabuco, donde no se nos aceptó, y no pudimos realizar la entrega. Después en 2015, y con toda la documentación legal requerida, logramos entrar al programa de desayuno escolar con tostado de haba y galleta”, detalló Juan Vela.

  Haba transformada en haba frita de Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG
Haba transformada en galleta de Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG

Producción

En cuanto a la producción, los socios de la Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG cultivan y transforman haba de variedad pairumani y criolla, la misma tiene un rendimiento de 1 a 2 toneladas en grano seco por hectárea. “Además cada productor cultiva según la tenencia tierra, 1 a 2 hectáreas de haba, asimismo se aprovecha el ciclo de rotación de cultivos anuales por falta de riego para sembrar continuamente, a veces nos arrendamos, y en otras ocasiones compramos”, puntualizo Vela.

Actualmente los socios de esta organización transforman semanalmente 4 quintales de haba, equivalente a 16 quintales mensualmente, igualmente cuentan con equipamiento necesario para transformación de haba como: seleccionadora, tanques de agua, molino, fritadora, peladora y horno. Además, los productos procesados cuentan registro sanitario para ser comercializados en cualquier parte del mercado.

Juan Vela presidente de Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG a lado del horno para cocción de haba frita y galletas

Mercado

El mercado principal para la Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG es el Gobierno Autónomo Municipal de Tarabuco, donde entregan tostado y galleta de haba para la alimentación complementaria Escolar, de igual manera se comercializa en tiendas de lugar, súper mercados de ciudad de Sucre y también en expoferias locales y nacionales.

“En la actualidad ASOSEMAG entregamos al Gobierno Autónomo Municipal de Tarabuco 20 quintales de haba tostado y galleta en dos partidas, en primer semestre 10 quintales y en la segunda las misma cantidad en un precio de 2,5 bs  los 60  gramos, 6 bs los 150 gramos y 12 bs de 300 gramos, sucesivamente y los demás sobrante se vende en ferias locales y tiendas”, especificó Juan Vela.

Los pequeños productores de ASOSEMAG alistando haba frita para su comercialización

Una visión de futuro

Vela y los demás integrantes de la asociación, ambicionan producir más cantidad y entrar a mercados más grandes: “ queremos avanzar como grupo porque nos costó mucho hacer esta organización sustentable”. Al mismo tiempo, generar oportunidades creando capacidades para sus asociados en pos de mejorar la calidad de sus afiliados.

Además, la Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG tiene la finalidad de sacar más derivados de haba como: shampoo, medicina, abonos entre otros. Por otra parte, aspiran más intercambio de experiencias entre pequeños productores transformadores para conocer los trabajos y experiencias de diferentes sectores así mismo la participación en todas las ferias.

Comercialización de productos de haba en Tarabuco – Chuquisaca – Bolivia Dir. Calle Sucre Nro. 195

Caso escrito por: Daniel Huayhua Kuno – CIOEC Bolivia.

 Contactos

Asociación de Semilleros en Agropecuaria ASOSEMAG

Celular: 67907802 – 73402693 – 73446732