Acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea: una señal de alerta

Fueron 20 años de negociaciones entre dos importantes bloques económicos del mundo, que culminaron con la reciente firma del Acuerdo de Asociación MERCOSUR – Unión Europea. Es un acuerdo complejo, con capítulos y anexos que tratan 22 áreas de actividad, algunas de las cuales nos preocupan por la agricultura familiar como: las relacionadas con las medidas sanitarias y fitosanitarias; contratación pública; comercio y desarrollo sostenible, entre otras que dialogan directamente con las especificidades de nuestro sector.

El Acuerdo de Asociación MERCOSUR – Unión Europea es más que un tratado comercial. Es un acuerdo que incluye diálogo político y acciones de cooperación y comercio entre las partes. Por lo tanto, genera expectativas positivas y alertas de posibles impactos en los sectores más sensibles.

Sin embargo, la base del acuerdo firmado entre los gobiernos del MERCOSUR y de la UE no es totalmente comprendida por los sectores de la sociedad, lo que genera expectativas e incertidumbres en ambos lados, porque en él está la premisa de futuras acciones comerciales cuya reciprocidad entre las partes afectarán – para algunos positivamente y para otros negativamente. Por lo tanto, es necesario que los gobiernos den pleno conocimiento de las bases del acuerdo a los sectores implicados, y, más que eso, establecer un proceso de diálogo, escucha y consulta pública de manera democrática y transparente, de modo que las fases complementarias y subsiguientes de este acuerdo puedan ser ejecutadas con menores impactos negativos en los sectores específicos.

Sobre el principio de precaución, la COPROFAM recomienda a sus organizaciones afiliadas (gremiales muy conscientes de las especificidades y sensibilidades de la agricultura familiar en sus respectivos países) que busquen apoyo técnico de agencias de cooperación como el IICA, la FAO y el FIDA, así como la propia academia e institutos de investigación, con el fin de construir una base sólida de información, que será indispensable para presentar propuestas y promover la defensa de los sectores beneficiarios, y especialmente de aquellos que serán penalizados por el acuerdo, proponiendo medidas de protección y/o compensación derivadas de daños futuros que el acuerdo pueda producir.

COPROFAM buscará analizar en profundidad el Acuerdo y, respetando las especificidades de los países y las posiciones de los asociados respectivos, producirá posición, siempre que sea posible y de común acuerdo para continuar participando y proponiendo las medidas y acciones necesarias que nos permitan salvaguardar los intereses de la agricultura familiar..

Finalmente, reafirmamos la necesidad de que los gobiernos del MERCOSUR mantengan los espacios de diálogo y consulta pública celebrados desde el inicio de las conversaciones, con transparencia y participación de la sociedad y los sectores productivos que prevalecen en la construcción de las próximas etapas de este Acuerdo Mercosur- UE.