Es esencial crear sinergias para la implementación del Decenio

El Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar (2019-2028) presenta perspectivas de gran éxito en varias formas, desde la promoción de impactos positivos y necesarios en la calidad de vida de millones de agricultores en todo el mundo, hasta la contribución a la sostenibilidad urgente para la sociedad y para el planeta de hoy. En relación con 121 de los objetivos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la agricultura familiar es ahora un sector estratégico para alcanzar alrededor del 71% de toda la Agenda 2030 y, por lo tanto, necesita esta mirada especial que propone el Decenio.

Para que estos éxitos se alcancen plenamente, sin embargo, hay un extenso trabajo por delante, que exige la participación de varios actores. Entre los sectores involucrados – gobiernos, agencias de cooperación, organizaciones de agricultura familiar y entidades académicas – ninguno es capaz de conducir el Decenio solo. Es necesario crear sinergias entre ellos, es decir, trabajar juntos, para que la implementación de los siete pilares del Plan de Acción Mundial se pueda lograr, a nivel regional y nacional en todos los continentes. Cada parte que se ha comprometido con el Decenio tiene responsabilidades y contribuciones muy importantes que aportar durante todo el proceso, y juntas pueden complementar las potencialidades de cada una.

De los organismos internacionales, como la FAO y el FIDA, se espera que proporcionen apoyo técnico y asignación de recursos de cooperación internacional para las acciones de implementación. Corresponde a los gobiernos nacionales y locales elaborar y ejecutar los Planes de Acción, proporcionando marcos técnicos, insumos y recursos para su implementación, así como garantizando el diálogo con los movimientos de la agricultura familiar. Los movimientos, por otro lado, tienen la misión de contribuir a los Planes mencionados con propuestas basadas en las demandas presentes en la agricultura local, además de promover el monitoreo y la evaluación de todas las acciones en beneficio de la agricultura familiar, campesina e indígena. La participación de la academia también es de gran valor en este proceso, con el potencial de ofrecer estudios actualizados que permiten comprender la coyuntura de la agricultura familiar y las mejores soluciones para fortalecerla.

Con todos estos actores enfocados en sus atribuciones y bien articulados entre sí, esta sinergia se fortalecerá. Como resultado, habrá creaciones de nuevas políticas públicas que promueven el acceso a la tierra, los recursos naturales, el crédito, las tecnologías apropiadas y otras necesidades básicas como la salud, la vivienda y la educación en el campo. Habrá una organización más productiva y más acceso a los mercados públicos y privados. Más autonomía social y económica para las mujeres y los jóvenes, y su permanencia en el campo, entre otros logros objetivados por el Decenio de la Agricultura Familiar.

Vamos a cumplir nuestro compromiso con la Década. Vamos dialogar con todos los sectores para llevar nuestras propuestas. Los agricultores y agricultoras que representamos también están comprometidos con sus esfuerzos y conocimientos para dar más y más vida a la agricultura familiar, y confían en nosotros para llevar sus mensajes y demandas a los sectores ejecutivos.