Los intercambios cooperativos son herramientas estratégicas para transformar la agricultura familiar

El cambio de conocimientos es una acción que genera grandes posibilidades de evolución. Cuando se trata de la agricultura familiar, actualmente se está aplicando nuevos conocimientos en varias granjas familiares, lo que resulta en experiencias muy exitosas, como nuevas formas de generar cultivos más sostenibles, técnicas para cultivar alimentos de mejor calidad y muchas otras mejoras que se estan desarrollando en toda América Latina. Es en estas experiencias que queremos llegar con los Intercambios de Cooperación que COPROFAM está preparando con sus asociados.

Estos intercâmbios son parte de las acciones planeadas en el marco del Programa de Diálogo Político para Transformações Rurais (PDRT), ejecutado por la COPROFAM com financiacion del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), cuyo objetivo es fortalecer las capacidades técnicas y organizativas de la agricultura familiar en la región. Serán siete visitas de delegaciones de organizaciones afiliadas a experiencias en países vecinos, que se llevaron a cabo a largo de los meses de agosto y marzo del próximo año. Estas delegaciones pueden estar compuestas por líderes y agricultores/as que participarán en cursos de capacitación sobre gestión de políticas públicas para la agricultura familiar en los respectivos países donde operan las afiliadas de COPROFAM.

Innovar hoy es una de las necessidades, y también uno de los grandes desafíos de la agricultura familiar en nuestra región. Por lo tanto, promoveremos intercambios de cooperación técnica e intercambio de experiencias entre organizaciones y agricultores para promover innovaciones en sus territorios rurales. En este sentido, es esencial que todas las delegaciones se preparen bien para absorber todo el conocimiento que recibirán en estos viajes. Un intercambio bien practicado por las personas que participan en él puede valer muchos cursos de capacitación, siendo oportunidades de crecimiento técnico y productivo de gran valor.

Es necesario prepararse no solo para asimilar todo lo que ponen las experiencias presentadas, sino también para llevar el conocimiento a la base y trabajar en la implantación de las técnicas conocidas y descubiertas, para que el intercambio tenga secuencia y produzca los resultados esperados: generar transformaciones que mejoren las posibilidades de ingresos de los agricultores y, por consiguiente, dan como resultado una mejor calidad de vida para sus familias.

Un intercambio que es bien utilizado por sus participantes puede tener un impacto en la familia, la comunidad y la región, y por lo tanto puede tener desarrollos positivos a nivel nacional, como sucedió con la producción de kiwi en Brasil a partir del intercambio de experiências realizado agricultores y técnicos de Farroupilha, municipio de Rio Grande do Sul, con agricultores de Chile.

Agricultores, técnicos y agentes gubernamentales brasileños fueron a aprender técnicas de cultivo del kiwi, y pronto importaron las primeras plántulas para trabajarlas en territorio gaucho con los conocimientos adquiridos en la producción chilena. Los resultados fueron muy exitosos, y hoy Rio Grande do Sul es el mayor productor de la fruta en Brasil. Otro ejemplo ocurrió en el sector vitivinícola de Mercosur, donde los intercambios entre productores de diferentes países que conforman el bloque generaron una reestructuración muy positiva en el sector.

Ejemplos como este nos llevan a tener altas expectativas para los intercambios de este primer ciclo del PDRT, de modo que sean actividades bien estructuradas, con un enfoque y objetivos claros. Contamos con el compromiso y la colaboración de todos y todas que participarán en estas iniciativas para lograr resultados concretos, lo que contribuirá a nuestro progreso hacia una agricultura más sostenible, integrada y resiliente en nuestra región.