Pequeños productores plantean políticas públicas

La Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia (CIOEC BOLIVIA), en su condición de representante del Comité Nacional de la Agricultura Familiar en Bolivia ha tomado la responsabilidad de iniciar un proceso de gestión rumbo a la implementación de políticas públicas para el desarrollo de los pequeños productores familiares, como el acceso a tecnología adecuada, comercialización, industrialización, el acceso a crédito en la modalidad de riesgo compartido y diferenciación impositiva.

La propuesta desde el sector es la reglamentación de las leyes 338 de Organizaciones Económicas Campesinas (OECAS) y Organizaciones Económicas Comunitarias (OECOM), para el fortalecimiento de la agricultura familiar Campesina Indígena, la Ley 144 de Revolución Productiva Agropecuaria y la Ley 3525 de Fomento a la Producción Ecológica, en sus acápites de comercialización, industrialización, acceso a crédito, impositivo y de jubilación.

Existe una propuesta clara de políticas públicas sostenibles generadora de empleos, innovadora y de inclusión generacional, de jóvenes y mujeres, la misma que se viene practicando hace 30 años reconocida a nivel de la región por la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur (COPROFAM) y a nivel global por el Foro Mundial Rural, en el marco de los proyectos pilotos desarrollado en diferentes regiones del país, incrementando rendimientos productivos en más del cien por ciento asegurado la seguridad alimentaria y excedentes que han mejorado la calidad de vida de sectores vulnerables.

En Bolivia existen más de 8 mil unidades productivas de las cuales el 92% pertenece a la agricultura familiar campesina indígena originaria, que representa a más de 2 millones de pequeños productores y generan alrededor de 400 millones de dólares americanos de ingresos para el país, no sólo en la producción de alimentos altamente nutritivos que curan y previenen enfermedades como el cáncer la obesidad y  una veintena de enfermedades, turismo solidario comunitario, artesanía, textiles/tejidos, orfebrería, metal mecánica, madera y medicina tradicional.

Actualmente, se viene produciendo más de 70 productos que hacen la canasta familiar seis de las 16 mil toneladas de alimentos que se produce en Bolivia, que van directamente al consumo nacional, además se aporta con divisas al país exportando productos ecológicos y exóticos, cuya certificación viene del exterior, en ese marco se plantea políticas públicas en fortalecimiento de la agricultura familiar como la de comercialización.

Rene Rojas Velasco presidente CIOEC-Bolivia