El Sello de Fresia

Fresia es una comuna del sur de Chile, ubicada en la provincia de Llanquihue en la X región de Los Lagos. Su clima en general es lluvioso y tiene un aire muy puro. Los días se viven entre la naturaleza de los bosques y las chimeneas de los hogares. Aquí es donde nace “Delicias de Fresia”, un emprendimiento familiar campesino. Años atrás tenían una lechería a baja escala y, frente a la necesidad de generar más recursos, decidieron dedicarse a la fabricación de mermeladas con y sin azúcar, bajas en calorías, artesanales y con frutos nativos de la zona. Esta idea nació de Soraya Álvarez, una mujer que se fue a vivir a Fresia por amor y que lleva allí cerca de cuarenta años junto a su familia y su producción de mermeladas, vastamente conocida por la comunidad.

En Delicias de Fresia se producen mermeladas de rosa mosqueta, grosella, murta y frambuesa con y sin azúcar. Lo principal para estos productores es dar una variedad de artículos al consumidor para que éste pueda elegir dependiendo de sus gustos.  Crean sus productos en el hogar: una casa de madera muy acogedora en que vive Soraya, su esposo y sus hijos. Tienen un lugar aparte para preparar las cosas, donde hacen mermeladas de frambuesa o arándano. Soraya también intenta que sean otros artesanos quienes le ayuden a crear maquetas de madera para sostener y presentar sus productos, ya que quiere apoyar otros emprendimientos: tal como lo hicieron con ella y su familia.

Sello Manos Campesinas

 

Delicias de Fresia conoció el “Sello Manos Campesinas” (SMC) hace unos 4 años aproximadamente. Estaban siendo asesorados por una empresa y fue ésta última quién les avisó sobre el nuevo proyecto. A partir de entonces comenzaron las capacitaciones, los cambios de procesos y las diligencias para obtener el SMC.

El “Sello Manos Campesinas” es una certificación y distintivo que garantiza un producto elaborado por pequeños productores campesinos, además de ser sano, artesanal y que fomente el desarrollo local. Un sello que busca dar visibilidad y apoyo a la Agricultura Familiar Campesina (AFC) a lo largo de todo Chile, rescatando sus valores y conocimiento. Es un logo circular que cuenta con 4 manos en la dirección de los puntos cardinales. “Me pareció muy interesante porque estandarizaba mi proceso aún más y podía garantizar al cliente -a un segmento de la población- que este producto era diferente porque tenía este sello”, afirma Soraya.

Todo comenzó en 2015, cuando la Reunión Especializada de Agricultura Familiar del MERCOSUR (REAF) comenzó a trabajar en un proyecto para hacer una diferenciación de la AFC. Buscando y discutiendo ideas, los países acordaron crear un sello que representara las características particulares de la producción agrícola campesina. En Chile se hizo un estudio de mercado previo por la Universidad de Chile y encargado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), a través del cual se pudo verificar que los consumidores tenían una visión positiva acerca de este tipo de agricultura, por tanto, se decidió crear el sello. INDAP creó una comisión en que participó INDAP, la Universidad de Chile y organizaciones campesinas que exigieron tener participación en ella. Siete fueron los dirigentes campesinos elegidos para representar a la totalidad de organizaciones, uno de ellos fue Orlando Contreras, presidente de MUCECH. Así comenzó la gestación de esta iniciativa. Primero se partió por hortalizas, luego productos procesados y después se incluyó la artesanía. ¿El punto central? Apoyar a la Agricultura Familiar Campesina para que fuera reconocida como una agricultura de calidad.

Diferenciación

Esta es una agricultura que produce limpio, alimentos sanos que tienen componentes medio ambientales y rurales, especialmente de localidades. Por esto, son 5 los puntos centrales que el sello busca para fortalecer la AFC:

  • Dar una certificación a campesinos(as).
  • Apoyar al productor para alcanzar una práctica agrícola sustentable.
  • Fortalecer el desarrollo económico a lo largo de Chile.
  • Reconocer las formas de hacer campesinas.
  • Visibilizar la AFC en el mercado a través de la certificación de sus productos.

 

De norte al sur son miles los sellos que se han entregado a productores nacionales. En palabras del presidente del Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile (MUCECH), Orlando Contreras: “El sello entrega una certificación de agricultura que produce de forma artesanal y no industrial. Eso le entrega un valor a los productos y detrás de eso hay toda una historia”. En efecto, los consumidores valoran que los productos sean naturales, libres de químicos y hechos por familias campesinas e indígenas de esfuerzo. “Cuando uno va a una feria yo pongo el logo “Sello Manos Campesinas” y la gente automáticamente busca el logo o le llama la atención y uno le cuenta la historia”, explica Soraya.

Para poder tener el sello se deben pasar varios requisitos, por ejemplo, superar los estándares de sanidad y tributarios: se debe pertenecer al sector de la AFC, los productores deben tener menos de 200 hectáreas de riego base, deben tener menos de 3.500 UF ($97.836.970 y US$141.586,49) como activos, el 50% de sus insumos tiene que provenir de la AFC y toda su actividad debe concentrarse en el sector rural. Soraya cumplía todos los requisitos y optó por solicitar el sello. “Al principio era muy lento… nosotros somos agricultores, así que al principio nos costó cambiar la conducta. Ahora se ha vuelto habitual”, dice.

Los ciclos de comercio de los agricultores pequeños comenzaron a hacerse cada vez más cortos, porque se eliminaron los intermediarios para dar paso a un comercio directo con el consumidor. Asimismo, cada productor(a) que tuviese el sello debía cambiar sus procesos productivos. En el caso de Soraya tuvieron que proponer un plan de trabajo completo y luego seguir algunos pasos para tener el sello. “Teníamos que llevar registros y garantizar la inocuidad del producto”. En cuanto al registro, esta nueva forma de producir le permite tener un inventario en su computador. Tiene claro los días de registro, los de proceso, la cantidad de clientes y proveedores, cómo recepciona la fruta cuando llega, cuándo la compra, como la ingresa, etc.

Delicias de Fresia fue la única mermelada chilena que asistió a la “Expo Milano 2015”, ya contando con el sello. Fue algo que llamó la atención de las personas que asistieron a la feria y funcionó como un diferenciador respecto del resto. El sello le ha abierto las puertas a un mercado más diverso. Dentro de sus puntos de comercialización de encuentran las “Tiendas Mundo Rural”, las cuales son una vitrina para muchos productos que cuentan con el sello. Algunos de ellos son los de Soraya.

El proceso de acreditación está a cargo de un comité técnico compuesto por representantes de las organizaciones nacionales campesinas, representantes de la Universidad de Chile y representantes de INDAP. Dicho Comité es el responsable de la evaluación técnica de las postulaciones de quienes quieran optar por usar este distintivo. De la misma forma, cada cierto tiempo los productores que cuentan con el sello reciben las visitas de supervisores que se encargan de comprobar que los procesos se estén cumpliendo debidamente. En el caso de  Soraya, pronto debería recibir su tercera supervisión. La vigencia del sello es de un año y puede ser renovado. Tanto productores individuales como colectivos (cooperativas, comités, empresas asociativas, entre otras, que tengan personalidad jurídica y que más del 50% sean productores de la AFCI) pueden postular y renovar anualmente sus productos. Las ventas de Soraya han aumentado exponencialmente desde el 2010 hasta ahora y, durante el período en que comenzó a utilizar el sello,  sus ganancias fueron aún mayores.

“Ahora muchas tiendas nuevas que están abriendo buscan este Sello Manos Campesinas para incorporarlo, porque ya es una garantía”, explica Soraya. Con el paso del tiempo son cada vez más los productores que optan por pedir el distintivo. No es extraño ver un producto con SMC en el supermercado o en tiendas en las distintas ciudades de Chile. La proyección de esta iniciativa tiene muchas aristas que en el futuro se quieren abordar incluso en el extranjero. Contreras afirma que “se está viendo si se utiliza para la exportación. Hay más de 14 mil productores de berries en Chile y este sello podría ser una característica especial”.

Resultados

En 2018 se realizó un estudio que sintetiza los resultados que ha obtenido este sello en los productores y productoras beneficiados. Este estudio fue elaborado por el programa Fidamercosur CLAEH e INDAP, por Natalia Alvial y Claus Köbrich. En los siguientes gráficos se logra dar cuenta de los resultados de uso del sello y cambio en las ventas de una muestra de 100 personas distribuidas en todo Chile, principalmente en la zona sur.

Gráfico 1: Distribución de los encuestados según rubro productivo y uso que dan al Sello Manos Campesinas

 

Gráfico 2: Distribución de los encuestados por motivo por el cual cambió la cantidad vendida, según dirección del cambio declarado

En el primer gráfico, es posible visualizar que la mayoría de las personas -en todos los rubros- utiliza el sello, siendo el rubro de artesanía el que más lo utiliza, seguido por el apícola y fresco. Aunque en este último existe una gran cantidad de gente que no lo utiliza. Por otro lado, en el segundo gráfico se visualiza que en una gran parte de la muestra no hubo cambios en las ventas, aunque en suma, la mayoría de la muestra se inclina a la categoría de “vendió más”, principalmente por la presencia del sello y cambios en la oferta y/o la demanda. Por último, se establece que existe una pequeña cantidad de personas que vendió menos, teniendo como razones fundamentales el cambio en la oferta o demanda, otros y problemas climáticos.