FAA con el protagonismo que demanda la historia

Durante el mes de junio, desde la entidad realizamos un trabajo técnico con lo que se habían definido como las prioridades de FAA en materia agropecuaria, que fueron aprobadas por nuestro Consejo Directivo Central. Dichas propuestas, también con mandato del CDC, fueron llevadas por nuestra conducción a las entidades colegas, en la búsqueda de un consenso, para poder entregar desde la Comisión de Enlace un único documento a los candidatos a la presidencia de la Nación. La expectativa era poder instalar en la agenda pública de cara a las elecciones, las demandas pendientes del sector.

Dicho proceso tuvo como resultado el trabajo que se presentó en conferencia de prensa el último 10 de julio, en nuestra sede porteña junto a la CEEA. Entre los puntos consensuados con las entidades colegas, están incluidas la mayoría de las demandas de los pequeños y medianos productores nucleados en la Federación Agraria.

Así, se acuerda, por ejemplo, en la necesidad de disponer de una progresividad del régimen tributario, con “incentivos fiscales especiales para los productores de menor escala, PYMEs, economías regionales y situaciones de emergencia”.

Asimismo, se dejó por escrito junto a las entidades de la CEEA la propuesta de contar con un sistema financiero “acorde a las necesidades de la producción, de forma tal que sea una palanca de crecimiento”. Establecer allí que es “demasiado alto” el valor de las tasas y comisiones bancarias, como “insuficiente” la oferta de créditos en la actual coyuntura macroeconómica, es trabajar desde la Federación Agraria en línea con lo que necesitan nuestras bases.

También es importante haber dejado asentada la necesidad de que el derecho al uso propio gratuito para los pequeños y medianos productores se mantenga a la hora de contar con una nueva Ley de Semillas. Asimismo, se estableció un consenso de parte de las entidades en que el poder de policía en este tema esté en manos del Estado, fortaleciendo el rol del Instituto Nacional de Semillas (INASE).

Un capítulo especial en el documento de la Comisión de Enlace es el dedicado a la juventud rural. En esa línea, se plantea la importancia de “equiparar oportunidades entre los alumnos rurales y urbanos, vinculando​ la educación con la formación en oficios”. Para esto, desde las entidades propusimos a quienes aspiran a gobernar el país los próximos cuatro años, que trabajen por mejoras en el transporte, en la situación edilicia, en programas adaptados de terminalidad del secundario. En síntesis, herramientas educativas, como también más conectividad, caminos, electrificación y acceso a energías renovables, para dar mayores posibilidades de progreso a los jóvenes, para los que pedimos programas y herramientas modernas de capacitación. Se trata de promover el arraigo, concepto con el cual se identifica hace tiempo la juventud federada.

Otro tema que se destaca es el de la Agricultura Familiar. “No es un sinónimo de pobreza, subsistencia o atraso, sino que se trata también de productores a los cuales se les deben aplicar políticas productivas especiales, y no solamente de contención social”, se dice allí. Y se sostiene la necesidad de reglamentar la Ley de Agricultura Familiar, “con foco en la registración de los productores para generar políticas específicas. Avanzar en sellos, certificaciones y en canales de comercialización alternativos y más cortos, con menos intermediarios. Cumplir con la legislación vigente sobre el Banco de Tierras de la AF”.

Además, el documento lleva adelante una propuesta de nuestra entidad en materia de Seguro Agropecuario. Porque creemos que, en tiempos de cambio climático, es necesario contar con más alternativas de seguros que den cobertura a mayores riesgos y eventos adversos, respecto de las actuales existentes en el mercado. Tal como se estableció en el trabajo que recibirán los candidatos a la presidencia de la Nación, pedimos que ese sistema de seguro deba ser “multiriesgo, a menores costos, para producciones diversas y de distribución heterogénea”. Y que “el Estado debe tener un rol en la generación y fomento de estas mayores y nuevas alternativas de seguros. Esto sería no sólo beneficioso para el productor sino también para el país y hasta para la recaudación fiscal. Si hay un sistema de cobertura fuerte, le va a dar mayor disponibilidad de invertir. Y cuando haya un bache productivo, que sepa el productor que puede continuar su actividad, y no correr el riesgo de quedar afuera del circuito productivo”.

Por último, entre los puntos que podemos destacar del documento, está el planteo de actualizar el presupuesto de la Ley de Emergencia, que luego de diez años sin modificarse, en un país con elevada inflación, no puede alcanzar los objetivos por cubrir.

Es por ello que decimos que la Federación Agraria, ante la actual coyuntura electoral, se mantiene vigente y protagonista como su historia lo demanda.