2 de agosto día de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria para reflexionar y plantear políticas en favor de productores campesinos

El 2 de agosto tiene varios significados para los productores campesinos bolivianos, es un espacio donde se han venido presentando varias propuestas para el sector productivo, así lo da a conocer el representante de la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas de Bolivia CIOEC-Bolivia, donde a lo largo de la historia, distintos gobiernos aprovechaban esta fecha para el reconocimiento al sector rural.

En 1937, el gobierno de Germán Busch, a través de un Decreto Supremo, instruyó que el 2 de agosto como el Día del Indio, la misma fecha de 1953 en Ucureña se firmó la Reforma Agraria para devolver las tierras individuales a los campesinos. Además el 2 de agosto de 1961 se fundó la primera escuela indígena en la población de Warisata.

También se entendió como homenaje a Juan Huallparrimachi, el poeta guerrillero indígena fallecido el 2 de agosto de 1815, en plena Guerra de la Independencia contra el colonialismo español. Asimismo otro de los significados especiales de esta fecha es el inicio del mes de Pachamama, ya que es un día fundamental para el agricultor campesino, porque nuestras culturas ancestrales siempre fueron sucesivos por naturaleza,  es una acción sagrada donde se realiza este mes la ofrenda a la madre tierra “la huajt’a” en sinónimo de ofrecerle alimento o agradecerle.

El 2 de agosto de 2007, mediante DS.No.29216, se instituye el “Día de la Revolución Agraria”, el 26 de junio de 2011, el presidente Evo Morales promulga la Ley 144, Ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria como Día Nacional de la Revolución Agraria Productiva y Comunitaria, fecha que inicialmente desde 1953 y hasta antes del 2006, se denominaba el “Día del Indio”.

En cuanto para los pequeños productores familiares campesinas es un día para reflexionar y plantear acciones de políticas públicas en fortalecimiento de la agricultura campesina con mejoras de infraestructura productiva, asistencia técnica, manejos sostenible y adecuado de agua, transformación productiva, comercialización y acceso a mercados, crédito, empoderamiento de mujeres y jóvenes en nuevos emprendimientos agropecuarios; priorizando la producción orgánica en armonía y equilibrio con las bondades de la madre tierra.