Mirada de las Mujeres Agricultoras Familiares de las Organizaciones Afiliadas a COPROFAM
Propuesta para la VI Conferencia Global de la Agricultura Familiar
Contribuciones al Decenio de la Agricultura Familiar
- El Decenio de la Agricultura Familiar (DAF) permite, de manera estratégica, ubicar en el centro de los debates mundiales el importante rol que cumple la agricultura familiar en la construcción de un planeta libre del hambre y de la pobreza, además de sostenible en la relación con el medio ambiente. Esos compromisos se alinean con la agenda 2030, para alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS). Sin embargo, para que logre éxito es necesario que incorpore una mirada profunda desde las desigualdades de género que afectan, sobre todo, las vidas de las mujeres agricultoras familiares en los territorios rurales.
- Las mujeres rurales son más de la mitad de la población rural mundial. En el contexto de la agricultura familiar, campesina y indígena las mujeres reúnen una diversidad de culturas, razas y etnias, identidades, modos de vida y producción que merecen reconocimiento y representación en los espacios de decisión. Considerar esta diversidad es muy importante para la planificación e implementación de acciones contextualizadas con las diferentes demandas socioculturales y económicas de las agricultoras familiares, campesinas e indígenas. Sin embargo, mismo con toda esta diversidad reúnen realidades y experiencias comunes como mujeres de la agricultura familiar.
- En el contexto de la agricultura familiar, campesina e indígena ellas son las responsables por gran parte de la producción de alimentos sanos, por el cuidado con el medio ambiente; son las guardianas de los bienes naturales, de las semillas, de la conservación de la cultura, generando a lo largo de diferentes generaciones conocimientos sobre las prácticas agrícolas, los usos de las hierbas medicinales para la salud colectiva. Pero, no son visibilizadas ni reconocidas como sujetos productivos, ni por su trabajo en el hogar y de cuidados con la familia.
- Gran parte del tiempo del trabajo ejercido por las mujeres de la agricultura familiar, campesina e indígena es dedicado al trabajo reproductivo, que va desde de la producción y/o adquisición de los productos necesarios a la alimentación, el preparo de alimentos, las tareas de cuidado con los(as) niños(as), enfermos, ancianos, la búsqueda de bienes necesarios para el hogar (como agua, leña, etc.), la búsqueda por escuelas y otros servicios, como salud, para los integrantes de la familia, la organización y cuidado con el hogar, etc. Todo ese trabajo ejercido por las mujeres de manera no remunerada, mismo garantizando las condiciones básicas de vida y reproducción de la familia y de la propia agricultura familiar, sigue siendo poco reconocido y aún desvalorizado. La consecuencia de esto es una sobrecarga de trabajo para las mujeres, lo que resulta en menos tiempo libre.
- Así, queda evidente que las mujeres agricultoras familiares, campesinas e indígenas cumplen un importante rol tanto en el contexto de la producción mundial de alimentos, como en relación a la garantía de condiciones básicas para la reproducción de la vida familiar y comunitaria en los territorios rurales. Pero ellas son las que más sufren las dificultades de acceso a bienes y servicios en el medio rural, principalmente, a la seguridad alimentaria[1], tierra[2], agua, ingresos[3] y protección social, y son afectadas por los altos índices de pobreza y de extrema pobreza[4].
- Incorporar la perspectiva de género al DAF permitirá visibilizar las desigualdades existentes y, además, proponer caminos de superación de esas asimetrías que afectan a las mujeres. En este sentido, es fundamental promover el acceso de las mujeres a los derechos y servicios, la democratización y el control de los recursos hídricos, agrarios y productivos, la distribución del poder y la participación en los procesos de tomada de decisiones.
- Como líneas generales para la construcción de una agenda, estratégica en el ámbito del Pilar Transversal 2 del Plan de Acción del DAF, que se refiere a “Promover equidad de género en la agricultura familiar y en el rol de liderazgo de las mujeres”, es fundamental:
- Democratización del acceso a tierra, al agua y a los recursos naturales para las mujeres y promover su autonomía económica
- Defender las políticas de acceso a tierra y agua para la agricultura familiar, garantizando la titulación en el nombre de la mujer y del hombre.
- Apoyar la implementación de estrategias y planes para incrementar los ingresos de las mujeres rurales a través del acceso, uso y control de recursos productivos, tecnológicos y la capacitación para la innovación y generación de ingresos.
- Promover el acceso de las mujeres a los servicios financieros, en especial el crédito, seguros agrícolas, fondos de garantía e incentivos productivos, en condiciones diferenciadas.
- Defender la creación y fortalecimiento, en el ámbito de los gobiernos, de las Unidades de Políticas para las Mujeres Rurales e Igualdad de Género, que funcionan para el desarrollo rural en los países.
- Reconocer el rol de las mujeres en la recuperación de las semillas, saberes y costumbres ancestrales, para garantizar la biodiversidad, soberanía y seguridad alimentaria, y fomentar las creación, implementación y fortalecimiento de políticas públicas en esas áreas.
- Visibilidad y valoración del trabajo productivo de las mujeres rurales, campesinas e indígenas para lograr el empoderamiento y autonomía económica, política y social
- Promover apoyo a las mujeres agricultoras familiares, campesinas e indígena hacia la obtención de documentos de identidad y de su inscripción como productoras en los sistemas públicos de registro para el apoyo gubernamental a través de programas y proyectos.
- Fomentar el acceso de las mujeres agricultoras familiares, campesinas e indígenas a asistencia técnica, mercados y mecanismos de contratación pública, asegurando acciones afirmativas e incentivos para su participación.
- Defender la inversión en condiciones de equidad entre hombres y mujeres, ampliando y mejorando la inserción de las mujeres en el mundo laboral, tanto en el trabajo agrícola como no agrícola.
- Garantía del derecho a una vida libre de violencia contra las mujeres:
- Construir alianzas para producir informaciones, datos estadísticos y estudios sobre la violencia contra las mujeres rurales.
- Ampliar y cualificar la incidencia para la creación e implementación de políticas, leyes y programas de prevención, denuncia, protección y asistencia para el enfrentamiento a la violencia contra las mujeres, desde las especificidades de los territorios rurales.
- Desarrollar y ampliar las acciones de formación y sensibilización, principalmente, en las organizaciones sociales sobre los efectos de la violencia sobre la vida de las mujeres y de la agricultura familiar, y de información/capacitación para identificación de casos de violencia contra las mujeres y apoyo a las víctimas.
- Democratización del poder con participación política de las mujeres en los espacios de tomada de decisiones;
- Promover la participación de las mujeres rurales y sus organizaciones en los espacios de dirección y de tomada de decisiones.
- Fomentar e incentivar la organización social de las mujeres agricultoras familiares, campesinas e indígenas a través del fortalecimiento de los grupos de mujeres, de la creación de asociaciones y de formación, capacitaciones y promoción del liderazgo.
- Reconocimiento, valoración y división justa del trabajo doméstico y de los cuidados no remunerados hechos por las mujeres
- Apoyar el diseño e implementación de los marcos de políticas de protección social, empleo y fomento productivo rural con enfoque de género, étnico y etarioDefender políticas, programas y proyectos que faciliten las labores de cuidado y fomenten la corresponsabilidad familiar y ciudadana y del Estado en .
- general.
- Realizar Campañas de valoración y división justa del trabajo del hogar y de los cuidados.
- Garantía de acceso a los derechos sociales, a la educación y salud, protección social por las mujeres
- Defender políticas de protección social con mayor cobertura en las zonas rurales, principalmente las políticas de salud, seguridad social, saneamiento, etc.
- Estimular la creación de programas de transferencias monetarias con enfoque de género.
- Avanzar en políticas de cuidado para las niñas y los niños en las áreas rurales.
- Ampliar la oferta de educación en el campo, contextualizada con las realidades, saberes y demandas de los pueblos del campo. Que sea una educación comprometida con la igualdad de género.
- El enfoque transversal de género juega un rol fundamental para alcanzar las metas de los ODS / Agenda 2030 (no sólo a través del ODS 5 sobre Igualdad de Género, sino que en todos los ODS y en cada una de las metas propuestas en el marco de cada uno de ellos, especialmente el ODS 1 sobre poner fin a la pobreza y el ODS 2 sobre erradicar el hambre y la malnutrición), como también para la construcción y ejecución de Plan de Acción del DAF. Por lo tanto, es necesario establecer acciones y metas consistentes, que consideren las especificidades de las mujeres, en todos los pilares que integran el Decenio.
- Por todo eso es importante que las distintas organizaciones construyan un esfuerzo coordenado a nivel nacional, regional y mundial para incidir en la inclusión de las mujeres agricultoras familiares; para la promoción de la igualdad de género en las políticas públicas, espacios de representación y participación política, como también dentro de las propias organizaciones, para que participen con autonomía de las tomadas de decisión. En ese sentido, el DAF cumple un importante rol para fortalecer las capacidades institucionales, y para, a nivel global, reposicionar y fortalecer la agricultura familiar, desde la perspectiva de la igualdad de género.

