Propuestas de COPROFAM y PDRR para la VI Conferencia de la Agricultura Familiar

25-29 de marzo de 2019, Bilbao, España.

Nosotros/as agricultores/as familiares, campesinos/as y pueblos originarios pertenecientes de las organizaciones afiliadas del Programa de Dialogo Rural Regional de Centro América y República Dominicana (PDRR) y de la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares, Campesinos e Indígenas del MERCOSUR Ampliado (COPROFAM), reafirmamos nuestro compromiso participando y aportando propuestas a la 6º Conferencia Mundial que contribuirán para el Plan de Acción y la Agenda Oficial del Decenio, que tienen por principio la implementación de políticas públicas específicas para el fortalecimiento de la Agricultura Familiar, en cuanto principio básico para el desarrollo rural sostenible justo, incluyente e indispensable para la soberanía y la seguridad alimentaria de nuestros pueblos.

La Declaración del Decenio de la Agricultura Familiar (Resolución 72/239 – de 20 de diciembre de 2017), aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas significa una gran victoria de la Agricultura Familiar y de sus organizaciones representativas, que lograran dar continuidad al exitoso AIAF-2014, impulsando una agenda de construcción e implementación de políticas publicas para la Agricultura Familiar. En este camino reconocemos el trabajo fundamental de coordinación del Foro Rural Mundial, el apoyo del Gobierno de Costa Rica, de la FAO, del FIDA y otros asociados.

Esperamos que los Estados miembros de las Naciones Unidas reconozcan y valoricen el rol de la agricultura familiar en sus países y, en el marco del Decenio pongan a la Agricultura Familiar en el centro de la agenda 2030, y promuevan una transformación rural sostenible e inclusiva por ser un de los pilares fundamentales para alcanzar las metas de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) disminuyendo la pobreza y el hambre en los medios rurales.

La Agricultura Familiar por su modo de vida y producción tiene gran potencial de aporte al desarrollo rural sostenible y está dispuesta a ayudar a los gobiernos para que logren alcanzar las metas de los ODS. Por lo tanto, esperamos que tomen en serio la implementación del Plan de Acción del Decenio de la Agricultura Familiar que está estrechamente vinculada al cumplimiento de la Agenda 2030.

El Decenio de la Agricultura Familiar es una gran oportunidad para los/as agricultores/as familiares, para la sociedad y para los Gobiernos de nuestros países. Entretanto es necesario que ambos reconozcan que las “unidades productivas familiares” son diferentes de las que pertenecen al Agronegocio (agricultura comercial o patronal). Por lo tanto, las políticas públicas para la Agricultura Familiar deben ser concebidas e instituidas hacia un “modo de producción” o hacia un sistema de unidades productivas (empresas agrícolas familiares), buscando armonizar un conjunto de herramientas que van más allá de los instrumentos, que en general contienen las políticas por rubro de producción. Además, las políticas deben promover cambios estructurales en el sector agrario, permitiendo acceso a los recursos naturales (tierra, agua y territorio) indispensables para la vida y la producción en el campo. Promover los arreglos comunitarios locales, las formas asociativas para la producción sostenible o agroecológica  y los servicios    públicos adecuadas (crédito, ATER, investigación y generación de tecnologías) que fortalezcan las capacidades de competencia de la unidad productiva familiar, diversificada e integrada a los mercados, generando renta y cualidad de vida en el campo.

 

Propuestas para el Plan de Acción del Decenio de la Agricultura Familiar, campesina, indígena y afrodescendiente.

  1. Proponemos a todos los Gobiernos que firmaran el compromiso de lograr alcanzar las metas de la Agenda 2030 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible(ODS) decretado por las Naciones Unidas, que promuevan la articulación interinstitucional a todos los niveles (territoriales, nacionales, regionales e internacionales) para implementar conjuntamente las políticas públicas para ampliar y fortalecer la Agricultura Familiar en cuanto base fundamentar para el desarrollo rural sostenible y para la soberanía y seguridad alimentaria de nuestros pueblos.

 

  1. Solicitamos a los Gobiernos que instituyan (donde no hay), mantengan y fortalezcan el funcionamiento de las instancias de diálogo democráticas y participativas para la elaboración o concertación de políticas públicas para la Agricultura Familiar a nivel de estados, nacional y regional (supranacional) con la participación de las organizaciones representativas de los/as agricultores/as, a ejemplo de la Reunión Especializada de la Agricultura Familiar (REAF) y el Consejo Agropecuario del Sur (CAS) en el Mercosur, de la Comisión Centroamericana de Agricultura Familiar (CCAF), y de los Comités Nacionales de Agricultura Familiar, en el marco del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC ).

 

  1. Estos espacios en los últimos años han aportado importantes contribuciones para lograr la implementación de políticas públicas dirigidas para la Agricultura Familiar, y son indispensables para capitalizar los conocimientos de múltiples actores involucrados en el desarrollo rural de América Latina y por esta razón deben ser fortalecidos y seguidos por otros gobiernos.

 

  1. Manifestamos nuestra disposición de dialogar con actores del sector de la economía social solidaria, que tengan voluntad de contribuir a logro de los objetivos de la Agenda 2030, buscando la complementación de esfuerzos para apalancar el desarrollo rural dando oportunidades y apoyo explícito a los/as agricultores/as familiares que necesitan industrializar y comercializar sus productos.

 

  1. Reafirmamos nuestra disposición de colaborar con la FAO y al FIDA, que han sido indicadas por las Naciones Unidas como los principales gestores de la implementación del Decenio de la Agricultura Familiar, y solicitamos que comprometan sus contribuciones técnicas y financieras para apoyar a las organizaciones representativas de la Agricultura Familiar a los efectos de:
    • Participar en ámbitos de dialogo con los Gobiernos y el sector privado, tanto a nivel subregionales como nacionales.
    • Institucionalizar la participación de las organizaciones de la agricultura familiar en las instancias de diseño, ejecución, seguimiento y evaluación de las Políticas y de sus Programas y Proyectos en cada país;
    • desarrollar la cooperación sur-sur entre organizaciones de la agricultura familiar (programa de campesino a campesino) y la cooperación triangular;
    • Desarrollar y fortalecer programas de ATER con financiamiento público en articulación con las organizaciones de la agricultura familiar;
    • Focalizar esfuerzos en la promoción y fortalecimiento del cooperativismo y asociativismo agrario de la agricultura familiar.

 

  1. Solicitamos a los organismos de cooperación regional como el PMA, CEPAL y el IICA que apoyen coordinando y articulando sus capacidades técnicas y financieras en la implementación del Plan de Acción del Decenio, cada una desde su ámbito de especialidad, en el diseño e implementación de las políticas públicas para la Agricultura Familiar.

 

  1. Proponemos la creación de un sistema tripartito (Gobiernos, FAO/FIDA y OAF) de monitoreo y evaluación de los resultados e impactos generados por el Plan de Acción del Decenio de la Agricultura Familiar, procurando hacer los ajustes necesarios en tiempo para el alcance de las metas trazadas. El Plan de acción del Decenio debe considerar las plataformas regionales, como la REAF MERCOSUR y CCAF-CAC/SICA, capaces de incorporar el debate e incluir en sus agendas los mecanismos y resultados de monitoreo y la evaluación de las acciones.

 

  1. Solicitamos los Gobiernos que hagan la gestión y desarrollen acciones concretas para avanzar en la elaboración e implementación de programas y políticas publicas estructurales que atiendan las necesidades económicas, sociales y ambientales de la Agricultura Familiar, de entre las cuales destacamos:
    • Recursos Naturales – acceso a los recursos naturales (tierra, agua y territorio) en cuanto bienes indispensables a la vida, producción y desarrollo social y económico de la familiar en el campo, especialmente para mujeres y jóvenes.
    • Presupuesto y Financiamiento – garantir presupuestos públicos necesarios y asegurar el acceso a múltiples mecanismos de financiamiento (crédito de costeo e inversión de las unidades de producción, agregación de valor (agro-industrialización/ transformación), comercialización de los productos (embalaje, etiqueta, marca, marketing etc.) y a los mercados locales, regionales, nacionales e internacionales.
    • Educación, Ciencia y Tecnología – asegurar el acceso a la innovación tecnológica adecuada, conocimiento científico y educación formal inclusiva (especialmente para mujeres y jóvenes) para el replanteo del enfoque productivo y comercial, mirando la mejora del ingreso de la unidad familiar.
    • Asistencia Técnica y Extensión Rural (ATER) – garantir buen servicio de asistencia técnica y extensión rural con una visión holística de las condiciones y potencialidad de la unidad familiar hacia el desarrollo productivo y comercial sostenible y rentable.
    • Salvaguardia y Mercados – salvaguardar los productos nacionales y promover los mercados institucionales (compras públicas), priorizando la comprar de los productos de los/as agricultores familiares por precios (mínimos) justos y promocionando los mercados locales, ferias, etc. acercando los agricultores familiares con los consumidores, e invirtiendo en informar al consumidor sobre los atributos de los productos de la Agricultura Familiar.
    • Normativos fitosanitarios – desarrollar y/o ajustar programas y normativos que garantice la identidad e inocuidad (sanidad) de los productos de la Agricultura Familiar, mejorando la inserción comercial en los diferentes espacios comerciales: (i) mercados privados; (ii) mercados institucionales a nivel local, nacional; (iii) mercados regionales e internacionales.
    • Seguro de Riesgo– desarrollar y/o ajustar programas y políticas de seguro de riesgo adecuado destinado a garantizar la cobertura de perdidas decurrentes de eventos climáticos, y proteger el capital Invertido en la producción por lo/a agricultor/a familiar.
    • Cooperativismo y Asociativismo – apoyo al desarrollo del cooperativismo y asociativismo de la Agricultura Familiar, en cuanto instrumento potencializador de los negocios (colectivos) de los/as agricultores/as en los mercados de compra (insumos, maquinas, instalaciones) agregación de valor (transformación/agro-industrialización) y venta (producción, servicios, etc.) asegurando a los/as asociados/as mayores ingresos.
    • Salud – asegurar presupuestos necesarios para los sistemas de salud, garantizando una atención adecuada de la salud de los/las agricultores/as e implementando acciones articuladas con los sectores de educación que favorezcan la formación y la promoción de equipos multiprofesionales para la atención médica y psicosocial en el medio rural.
    • Educación del Campo – asegurar el acceso a la educación básica formal y asignar los presupuestos necesarios para mantener y ampliar las escuelas rurales y su infraestructura básica para la enseñanza de acuerdo con la realidad de la Agricultura Familiar, y procesos formativos para educadores/as actuaren en las escuelas del campo, con metodologías, materiales pedagógicos y contenidos relacionados a las especificidades y realidades locales.
    • Formación y Capacitación – asignar presupuestos para la formación básica continuada y para la capacitación de agricultores/as en los procesos de (re) organización productiva y comercial de la unidad familiar dentro de una cadena de valor inclusiva, buscando mejorar las condiciones de trabajo, ingreso y de vida de la familia.
    • Mujeres rurales – asegurar a las mujeres la participación en las tomas de decisiones y el acceso a las políticas públicas diferenciadas, principalmente a los recursos naturales y la inclusión productiva, permitiendo la autonomía económica, dando visibilidad a su rol en las unidades productivas familiares e instituir programas y políticas de combate y erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres rurales.
    • Juventud Rural – promover el emprendedurismo juvenil, las nuevas formas de producción, organización de la gestión, la adaptación de tecnologías (TIC’s) y de espacios de ocio adecuados al medio rural, estimular la creación de empresas asociativas o no, con el propósito de aumentar la productividad de la unidad productiva y mejorar sus ingresos, generando las capacidades necesarias para la sucesión rural o recambio generacional.
    • Pueblos indígenas y afrodescendientes – generar políticas específicas y asignar presupuestos necesarios para que estas poblaciones (que históricamente han estado excluidas) puedan mantener sus modos de vida, preservando su cultura y saberes e insertarse en los procesos productivos y a los mercados locales, regionales para comercializar sus productos y generar ingreso para el bien-estar de sus comunidades.
    • Cambio Climático – asignar presupuestos públicos para implementar las recomendaciones de la COP, y desarrollar políticas con herramientas y acciones adecuadas en los territorios rurales para que lo/a agricultor/a familiar pueda adoptar medidas y manejos para mitigar y/o adaptarse a los efectos del cambio climático, aprovechando los recursos naturales con base a sistemas de producción diversificados y sostenibles.

 

  1. Proponemos a los Gobiernos, ante la demanda y necesidades urgentes de los/as agricultores/as familiares, la creación de un Fondo Permanente de Inversión y Desarrollo de Políticas Públicas para la Agricultura Familiar a nivel de cada país, cuya gestión involucre la participación de las organizaciones representativas de la AF y las organizaciones Multilaterales – FAO, FIDA e IICA. Se recomienda que ese fondo también apoye procesos de cooperación, estimulando la participación social en plataformas diálogo multiactores, y procesos de intercambio de experiencias exitosas de la Agricultura Familiar.

 

  1. Solicitamos al Comité responsable por el monitoreo y evaluación de la Década de la Agricultura Familiar que convoque a las organizaciones de la Agricultura Familiar para trabajar, para que ellas aporten a la medición de los avances y a la elaboración de los ajustes necesarios para alcanzar con las metas planteadas en el tiempo previsto.

 

Finalizamos reafirmando que todo lo anteriormente señalado necesita una fuerte incidencia de las partes involucradas en la implementación del Plan de Acción del Decenio, para que las acciones lleguen al territorio y a los destinatarios en forma ordenada, oportuna y coordinada, para finalmente consolidar un sistema agrícola o agroalimentario sostenible, a partir de las capacidades de las unidades productivas familiares en un territorio o localidad dada.

Los aportes de las diversas instituciones públicas, gobiernos nacionales y organizaciones sociales y multilaterales deben ser oportunas y articuladas, en caso contrario se pierde tiempo, oportunidades y el impacto de cada una de las políticas e instrumentos es menor.

Nosotros/as agricultores/as familiares, campesinos/as y pueblos originarios de las organizaciones afiliadas de PDRR y de COPROFAM creemos en el Decenio y vamos a trabajar, proponer y negociar con los Gobiernos y las organizaciones multilaterales (FAO y FIDA) la implementación de políticas publicas especificas que permitan promover el desarrollo rural sostenible, justo e incluyente que al centro esté la mejoría de las condiciones de trabajo y vida de los/as agricultores/as familiares y la soberanía y la seguridad alimentaria de nuestros pueblos.

 

Directiva de COPROFAM y del PDRR.