Comisión de Fomento Rural propone de cara a un nuevo período de gobierno

Se llevó a cabo este 3 de setiembre la 104ª Asamblea General Ordinaria de Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), en el que participaron delegados de las organizaciones de base de esta entidad, que nuclea a 17.000 productores familiares de todo el país –menos Durazno- que se dedican a todos los rubros de la agropecuaria, que se congregan en 103 Sociedades de Fomento Rural, Cooperativas y Asociaciones. Asistieron a la ceremonia de clausura de la Asamblea el titular del MGAP y buena parte de los referentes de la institucionalidad agropecuaria estatal.

En esta ocasión, además de cumplir con los aspectos protocolares de este tipo de instancia de democracia institucional, entre los que se incluye la lectura de la memoria de lo actuado y del balance, los asambleístas eligieron a las personas que relevarán a la mitad del Consejo de CNFR, se dio lectura a la síntesis del documento que será presentado a los candidatos a la Presidencia de la República en los próximos días.

El presidente de CNFR, Mario Buzzalino, afirmó que el documento “trata de abarcar la realidad y las propuestas de una organización cuyos 17.000 asociados se manejan en todos los rubros productivos, en el que tratamos de no quedarnos en el diagnóstico, y seguir avanzando a partir del reconocimiento de todo lo que se ha conseguido en los últimos años, que es mucho”.

Buzzalino agregó que “CNFR sigue teniendo reivindicaciones que en algunos casos, vienen desde el momento de su fundación”, en 1915. Entre ellas, y a modo de ejemplo, “el acceso a la tierra y a todos los recursos naturales; la posibilidad de que los productores familiares se capaciten en aspectos que le permitan enfrentar un mundo cambiante y que le plantea permanentes desafíos”.

Las propuestas contenidas en el documento «van más allá de lo productivo, tienen un componente social muy importante, por el perfil de las familias que componen a la producción familiar y por su importancia de sus organizaciones en el medio rural», agregó el dirigente gremial. «Esto tiene que ver con la escuela, con la caminería, con la conectividad y todo lo que hace al desarrollo de las comunidades rurales modernas».

Ya están siendo abordados

Enzo Benech, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, al conocer la síntesis del documento, comentó en su alocución en el cierre de la Asamblea, que la mayor parte de los asuntos que plantea CNFR ya están siendo abordadas por la institucionalidad pública. Al respecto, Buzzalino sostuvo que aunque sea en parte cierto, «lo actuado no alcanza. Este es un proceso evolutivo permanente. El hecho de ocuparse de una situación que no significa que esté resuelta. Por ejemplo, hay que trabajar mucho en el relevo generacional, el impacto ambiental de la actividad que desarrollamos, la inserción en los mercados, la equiparación de las fuerzas de pequeños productores con eslabones más poderosos de la cadena de valor como en el caso de la ganadería. Son asuntos que requieren un trabajo constante», que según Buzzalino, debe profundizarse.

El Presidente de CNFR quiso dejar en claro que “no hicimos un libro de quejas ni la lista de pedidos a los Reyes Magos. La actitud de CNFR es proponer, en tanto pensamos que si hay un sector del agro con dificultades, es el país el que tiene el problema. Lo que queremos es sensibilizar a los actores políticos y aportar diferentes enfoques y herramientas para solucionarlos, independientemente que el próximo Gobierno sea un partido o de otro. El sistema de fomento rural es una excelente herramienta (para solucionar problemas) y la ponemos a disposición del próximo gobierno, siempre y cuando vaya orientado al desarrollo rural y al fomento de nuestra actividad”.

Preocupación

Desde CNFR se expresó cierta preocupación por la eventual discontinuidad de políticas públicas para la producción familiar, “lo que constituye una amenaza para nuestro sector, que es muy importante para el país desde lo social y lo económico”, sostuvo Buzzalino, agregando que “hemos escuchado cosas horribles en medio de la campaña electoral. Nos preocupa que se discontinúen programas que tienen que ver con equidad de género; el Instituto Nacional de Colonización, que creemos ha hecho una enorme obra y que puede mejorarlo todavía; algunas comisiones que tienen que ver con la sanidad; entre otros”.

Otras organizaciones del sector agropecuario hacen diagnósticos diferentes al de CNFR y proponen supuestas soluciones totalmente diferentes a las de los productores familiares. Como ejemplo, puede mencionarse la aspiración de algunos sectores de que se devalúe el peso y se incremente la cotización del dólar, o que se prohíba la exportación de ganado en pie.

Consultado sobre este punto, Buzzalino sostuvo que «tenemos una óptica muy diferente a la de otras gremiales. Obviamente no piensa lo mismo un productor que tiene cinco hectáreas y se dedica a la horticultura que uno que tiene 1000 hectáreas y produce carne para la Cuota 481. Creo que en el fondo todos queremos lo mejor para el país, y que hay matices. Y a veces esos matices son complicados, se transforman en diferencias notorias. También vemos que la campaña electoral no la hacen solamente los políticos, sino también algunos dirigentes gremiales que han aparecido en los últimos años. Esto es parte de una realidad con la que tenemos que convivir».

Buzzalino aseveró que “con estos movimientos (en referencia a Un Solo Uruguay) tenemos una clara diferencia: aquí se ve quién tiene un orgánica y quién no. Yo no puedo salir a decir lo que se me ocurra por ser el presidente de CNFR. Soy uno de los 17.000. Y si digo algo fuera de lugar, en la próxima reunión me van a señalar que me equivoqué en esto, en esto o en lo otro. Es diferente cuando las cosas se mueven a impulso, sin una orgánica fuerte. Nosotros respetamos todas las expresiones gremiales organizadas, que se practiquen dentro de los marcos normales y lógicos de un sistema democrático”.

El referente gremial explicó que “nosotros preferimos el diálogo, incluso si nos tenemos que pelear. Pero nos vamos a pelear sentados en torno a una mesa de diálogo en la que nos diremos con todo respeto lo que pensamos cada uno. Los actos paralelos, los cortes de rutas y medidas similares son modalidades de un gremialismo que está perimido. Y no es que nos hagamos los modernos del gremialismo agropecuario, solamente tenemos una actitud más abierta a conversar y discutir, hoy con este gobierno, mañana veremos con quién será. La actitud de CNFR siempre fue la misma, hay que respetar esa trayectoria y nuestra forma de ser de encarar los problemas”.

Fuente: Diario La República