Paraguay avanza en el proceso para el inicio del Censo Agropecuario
En el marco del “Proyecto de Implementación del Sistema de Censo y Encuestas Agropecuarias (Piscea)”, la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) publicó el llamado a licitación pública internacional para la contratación de servicio para gestión de recursos humanos para el Censo Agropecuario Nacional (CAN) 2.021 del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), por el valor de Gs. 29.121.289.000 (USD 4.770.000 aproximadamente al cambio actual de mercado). Las entregas y aperturas de las ofertas se llevarán al cabo el próximo 25 de mayo.
El llamado de la licitación incluye la elaboración de planes y guías; gestión de recursos humanos como la promoción y difusión de convocatoria para la contratación de personal, elección y contratación de personal, servicio de dirección, monitoreo y supervisión de personal, servicio administrativo de pago al personal y servicio logístico de eventos de capacitación, y constituye el último paso para el inicio del CAN, que se realizará entre los meses de julio a diciembre del año 2.021.
El Piscea tiene como objetivo de contribuir a generar la disponibilidad y calidad de la información agraria en el país, con el fin de apoyar la toma de decisiones de los agentes públicos y privados. Para el financiamiento y ejecución del proyecto, en fecha 4 de mayo de 2.018, el gobierno paraguayo suscribió un contrato de préstamo con el Banco Interamericana de Desarrollo (BID) por el monto de USD 15.000.000.
El CAN 2.021 es muy esperado por el sector de la Agricultura Familiar Campesina (AFC), para conocer la verdadera situación del país en temas como la titularidad de la tierra, deforestación y el avance de la agricultura mecanizada durante los últimos años, teniendo en cuenta que el último censo agropecuario se realizó en el año 2.008 y desde entonces se registraron grandes cambios en el campo. En el periodo, Paraguay experimentó un proceso acelerado de extranjerización de la tierra impulsado por el monocultivo de soja, aumentando aún más la desigualdad en la tenencia. En 2.008, el índice de Gini para la distribución de la tierra es de 0,93. La peor del mundo.


