Proyecto permitirá propagar hongos silvestres comestibles en Panguipulli, al sur de Chile: alternativa de diversificación de la pequeña y mediana agricultura

El mundo de los hongos es un campo inexplorado en muchos aspectos. La micología como ciencia recién se abre paso para ayudar a mejorar los cultivos a través de métodos de producción limpia. Los hongos, más cercanos a los animales que a las plantas, aparecieron hace aproximadamente 900 millones de años, lo que los convierte en los primeros colonizadores de tierra firme. Organismos fascinantes que tienen un papel esencial en la naturaleza y también aportan a la alimentación. Señala un documento Espores, la veu del botanic, de la Universidad de Valencia, España, que “el uso de hongos por parte del hombre está documentado desde hace miles de años. Muchas veces, eran empleados por ignorancia y sin saber realmente cómo influían en el día a día de las civilizaciones más remotas. Uno de los ejemplos más claro es el uso de hongos para la fermentación de alimentos y de bebidas.
En una época en la que el agua corriente, es decir higienizada, prácticamente no existía, otras bebidas alcohólicas como el vino o la cerveza parecían mucho más seguras. Por eso, aunque muchos no se dieran cuenta de la importancia de los hongos utilizaban elementos como la levadura día a día para obtener la cerveza, el vino o el pan”.
En el plano científico grandes autores como Plinio, Cesalpino o el español Andrés de Laguna ya citaron setas y hongos en sus obras, pero no será hasta el siglo XVIII cuando la micología se convierta en una verdadera disciplina científica. Se habla que en todo el mundo se conocen alrededor de 100.000 especies de hongos y setas diferentes. Los hongos cumplen muchas funciones en la mantención sana de los eco sistemas. Por ejemplo, los Hongos Entomopatógenos son microorganismos controladores de plagas, capaces de provocar enfermedades a insectos y causarles la muerte. Forman parte del control biológico y son una alternativa para el manejo de plagas en berries y frutales menores.
Chile cuenta con un Banco microbiano que es un gran reservorio de hongos y bacterias, que tiene por objetivo mantenerlos con fines de desarrollo científico. La existencia del Banco protege el inmenso patrimonio compuesto por los microorganismos que básicamente están presentes en el suelo a lo largo y ancho de Chile. El valor patrimonial y económico de este recurso aún no se aquilata con precisión. El Banco microbiano permitie potenciar la innovación científica local y posicionar a Chile “como un centro tecnológico de primer nivel, siendo su objetivo la conservación a largo plazo de hongos y bacterias propios de la geografía nacional que están bajo permanente amenaza de desaparecer, ya sea por acciones humanas o por situaciones naturales, y luego utilizarlos en el combate de plagas y enfermedades que afecten al sector silvoagropecuario, entre otras áreas de interés científico”- señaló en la inauguración de sus instalaciones el ministro de agricultiura de la época, Carlos Furche.
Los suelos fértiles y sanos están constituidos por agregados estables que evitan la erosión y por nutrientes que favorecen el funcionamiento normal de los ecosistemas y la producción de alimentos. Los organismos conocidos como hongos micorrízicos arbusculares (AMF) son importantes tanto para la formación de agregados en el suelo como para el aporte de nutrientes, especialmente de fósforo.
En Chile, INIA realizó a fines de la década del 90 una prospección a lo largo del país, con el objetivo de colectar microorganismos benéficos, los que en la actualidad superan los 800 aislamientos, principalmente de Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae. Ambas especies se diferencias principalmente por la coloración de sus conidias (estructuras de propagación) de color blanquecino y verde oliva, respectivamente.
En ester universo, hay iniciativas más acotadas como las que se anunciaron hace algunos días. ¿En qué consiste esta buena noticia para la investigación y el desarrollo y para la agricultura familiar campesina? Se trata de desarrollar métodos de propagación de Hongos Silvestres Comestibles (HSC) mediante la implementación de un laboratorio y parcelas de cultivo en el bosque nativo de Panguipulli, región de Los Ríos, es el objetivo de una iniciativa que busca fomentar la recolección sustentable como alternativa de diversificación de la agricultura familiar en la zona.
El proyecto – impulsado por la Fundación para la Innovación Agraria y liderado por investigadores de INFOR, con el apoyo de INDAP– realizará una innovación científica, experimental, tecnológica y de extensión, trabajando en métodos de propagación de las especies de hongos loyo, gargal y changle.
El Director Ejecutivo de INFOR, Fernando Raga, destacó que la iniciativa “permitirá fomentar el cultivo, manejo y recolección sustentable de los Hongos Silvestres Comestibles, como una alternativa de diversificación de la pequeña y mediana agricultura en la región de Los Ríos y un aporte al mayor conocimiento de estas tres especies, que son claves para los recolectores de la comuna de Panguipulli”.
Por su parte, el representante macrozonal de La Araucanía y Los Ríos de FIA, José Rüth, señaló que el lanzamiento de esta iniciativa en la región es de suma importancia, “ya que apunta a rescatar una práctica ancestral y que reúne a un grupo importante de recolectores que representan a la agricultura familiar de esta zona. Creemos que, a través de la propagación y el fomento en la recolección sustentable, se puede dar el empuje que se necesita para que se convierta en una alternativa de diversificación de la agricultura familiar de este territorio”, indicó.
En tanto, la seremi de Agricultura de Los Ríos, Moira Henzi, valoró la alianza entre los servicios dependientes del Ministerio de Agricultura como son FIA, INFOR e INDAP. “Trabajar con recolectores y recolectoras de Panguipulli en este proyecto nos permite contribuir como ministerio en la cadena de valor de estos recursos que son, sin duda, el sustento de muchas familias que podrán avanzar en el conocimiento del recurso y abrir mercados”.
Propagación
La recolección y comercialización de Hongos Silvestres Comestibles (HSC) es una tradición ancestral orientada al autoconsumo y fuente de sustento económico para comunidades del sur de Chile. Sin embargo, diversos estudios señalan que los Hongos Silvestres Comestibles han disminuido en el tiempo, principalmente por la pérdida de su hábitat, estando menos disponibles para las familias.
Otros resultados que se esperan obtener con esta iniciativa, son un protocolo de propagación de hongos; cepas con potencial para cultivo, la implementación de un laboratorio piloto en el territorio que permita abastecer de insumos de propagación a los pequeños y medianos agricultores de la región, a los cuales se sumará un modelo de gestión y extensión para la transferencia tecnológica y capacitación en propagación a productores.
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