La producción agropecuaria y en especial la agricultura familiar afrontan serios riesgos ante el inicio del Niño Global

El pasado 8 de junio del presente año 2023, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) confirmó que el Niño Global ya se encuentra en curso y según el pronóstico este fenómeno se fortalecerá gradualmente hasta el mes de diciembre; y uno de los sectores más perjudicados será la producción agropecuaria y en especial la agricultura familiar.
Según han explicado los especialistas, el Niño Global es un fenómeno producido por el calentamiento gradual de la superficie del océano Pacífico oriental ecuatorial y se produce cada dos a siete años en promedio. Esto provoca intensas precipitaciones, y por consiguiente inundaciones, episodios de sequías, incendios forestales y, como consecuencia de ello, la escasez de alimentos y enfermedades.
Los expertos en temas climáticos sostienen que el fenómeno podría alcanzar su punto máximo entre noviembre del presente año y enero del año 2024 por lo que es necesario que se tomen un conjunto de acciones urgentes para prevenir las duras y graves consecuencias que tendrá en diversos sectores, entre ellos en la agricultura familiar, por su importancia que tiene en la producción de alimentos para la población.

Al respecto, el ex presidente de SENAMHI, Patricio Valderrama ha señalado que luego del anuncijo de la NOAA, el gobierno central, así como los gobiernos locales y regionales tienen al menos cinco meses para prepararse y afrontar de mejor manera las consecuencias que producirá el Niño Global.
Cabe señalar que hasta el momento, desde el gobierno central se han limitado a declarar el estado de emergencia a cientos de distritos de más de 18 regiones del país, aunque sin destinar destinado recursos económicos concretos para que se tomen las acciones que se deben implementar, más aún tomando en cuenta lo que la experiencia del reciente niño costero.

El Niño Global, según los especialistas, causará una serie de impactos que van desde fuertes precipitaciones hasta sequías, e incluso no se descarta que también vayan a producirse temblores en la costa del país. Se espera que en la zona norte, se presente un exceso de lluvias, en tanto que en la zona sur habrá deficiencias de lluvias sobre todo en las zonas altoandinas.
Todo ello, afectará la producción agropecuaria y sobre todo a millones de familias que se dedican a la agricultura familiar, así como a la pesca artesanal, lo que a su vez tendrá graves consecuencias en la producción de alimentos para amplios sectores de la población, han alertado los especialistas.

