Caso Saweto, justicia incompleta aún: CCP exige que se ubique y detenga a los asesinos de líderes asháninkas

El Poder Judicial, en un fallo considerado histórico, ratificó la sentencia que condena a 28 años de prisión a los asesinos de los cuatro líderes asháninkas defensores ambientales, crímenes que ocurrieron el 1 de septiembre de 2014 en la comunidad nativa de Alto Tamaya-Saweto, ubicada en la región de Ucayali, en la Amazonía peruana, cerca de la frontera con Brasil. Sin embargo, si bien es un avance, la justicia aún es incompleta pues los criminales siguen libres.

Por ello, desde la Confederación Campesina del Perú, CCP, si bien saludamos la ratificación de la sentencia que se logra después de muchos años, también exigimos a las autoridades que se ubique a los asesinos, los traficantes de madera Hugo Soria Flores, José Estrada Huayta y los hermanos Segundo y Josimar Atachi Félix.

De acuerdo a lo denunciado por la abogada de las víctimas, Rocío Trujillo, pese a la ratificación de la sentencia los cuatro asesinos se encuentran prófugos, pues mientras los hermanos Atachi Félix no asistieron a la audiencia de apelación, Soria y Estrada participaron de manera virtual.
Es importante remarcar que este asesinato es considerado un caso emblemático de violencia contra defensores ambientales y de derechos indígenas en el Perú, como fueron Edwin Chota Valera, quien era el líder principal y activista reconocido, Jorge Ríos Pérez, Leoncio Quinticima Meléndez, y Francisco Pinedo Ramírez.

Ellos habían estado denunciando durante años la tala ilegal de madera en su territorio ancestral y exigían al Estado la titulación de las tierras de su comunidad para protegerlas de invasores y empresas ilegales. Durante una expedición hacia la frontera con Brasil para reunirse con comunidades indígenas vecinas y discutir la defensa del bosque.

Aprovechando esa reunión y luego de un seguimiento, los líderes asháninkas fueron embocados y asesinados por los traficantes de madera, en represalia por sus denuncias y sus cuerpos fueron recién encontrados después de varios días de ocurrido el múltiple asesinato.
Este caso es importante y emblemático en la lucha por los derechos de los líderes y defensores ambientales, pues ha evidenciado la falta de protección del Estado, así como la situación de impunidad y vulnerabilidad en que viven muchas comunidades indígenas en la Amazonía, lo cual generó hubo una fuerte presión nacional e internacional.

Por ello, la CCP exige no solo la captura de los asesinos sino también políticas públicas para garantizar la vida de los defensores ambientales y que se aceleren los procesos de reconocimiento y titulación de los territorios de nuestros pueblos originarios.

El caso Saweto se ha convertido en un símbolo de la lucha por la justicia ambiental, la defensa de los derechos indígenas y contra la impunidad en América Latina.