El Estado cofinanciará proyectos de inserción de productores familiares en las cadenas de valor

José Olascuaga, director general de Desarrollo Rural - MGAP

La Dirección General de Desarrollo Rural, DGDR, lanzó la segunda edición a la convocatoria “Más valor a la producción familiar”, iniciativa que brinda apoyo económico no reembolsable para cubrir parcialmente los costos de implementación de proyectos innovadores, orientados a promover mejoras en las cadenas de valor agropecuarias.

El titular de la DGDR, José Olascuaga, explicó que esta iniciativa tiene por objetivo “lograr una mejor inserción de los productores familiares y de sus organizaciones en las cadenas de valor. Consideramos estratégico que el trabajo de los productores pueda tener mejores resultados económicos”.

El titular de esta unidad ejecutora del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, MGAP, afirmó que “se requiere trabajar no solamente en cada predio, sino también a lo largo de toda la cadena de comercialización, hasta que el producto llega al consumidor final”.

De acuerdo a lo señalado por Olascuaga, en Uruguay se constata que “el precio que pagan los consumidores finales es muy distante al que reciben los productores por el fruto de su trabajo. No sólo implica producir más sino mejor, de manera amigable con el ambiente, y también en desarrollar estrategias que permitan el agregado de valor a los productos, para que en definitiva, mejoren su calidad de vida”.

El apoyo a las organizaciones de productores familiares podrá orientarse a fortalecer su posición en las cadenas de comercialización ya existentes, y también en crear sus propios sistemas de distribución. Según Olascuaga, “no es posible generalizar, dado que no es lo mismo un productor lechero que remite a una industria que podrá tener mayor o menor inserción en los circuitos internacionales, que un productor de terneros que le vende animales a otro productor que luego vende a un frigorífico con destino a la exportación, o un horticultor que produce fundamentalmente para el mercado interno”.

Olascuaga afirmó que “es necesario estudiar cómo se distribuyen los beneficios en cada cadena y ser creativos para lograr una justa distribución de ingresos. En algunos casos la solución pasará por hacer más fuertes a los productores familiares, en otros, que agreguen valor o diferencien de alguna manera su producción, o en crear cadenas alternativas”, acercando a los productores familiares con los consumidores finales, ya sean hogares o instituciones.

La convocatoria, hecha pública el 21 de noviembre, está dirigida a organizaciones rurales con personería jurídica de derecho privado, habilitadas por el MGAP para constituirse o que ya estén constituidas como Agentes Territoriales de Desarrollo Rural (ATDR); a productores familiares agropecuarios y pesqueros; y a productores pequeños y medianos, no familiares. Se contempla también la participación de otros productores que no cumpliendo con los criterios antes mencionados, podrán participar del proyecto sin el beneficio del apoyo económico, y de terceras empresas que participen de la propuesta como eslabón con el que articula el sector primario representado por los productores beneficiarios.

La DGDR ofrecerá apoyo económico y asistencia técnica a los productores, a través de las organizaciones a las que pertenecen. Olascuaga también informó que esta convocatoria se enmarca en el nuevo modelo de intervención, que pretende generar un sistema nacional público-privado de asistencia técnica y extensión rural.

Los proyectos ejecutados en el marco de este llamado tendrán una duración de 24 a 36 meses. Los apoyos no reembolsables cubrirán hasta un 50% de los costos elegibles para el desarrollo del proyecto; el monto restante será contraparte del beneficiario. El máximo subsidio otorgado será de 8.000 dólares por núcleo familiar o unidad de producción. Adicionalmente, se financiará la asistencia técnica. El ATDR recibirá los recursos para la asistencia técnica y será responsable de gestionarla. La DGDR financiará hasta ocho jornadas por productor beneficiario, con un límite de 240 jornadas por proyecto.

En esta convocatoria se consideran costos elegibles, entre otros, el asesoramiento técnico en el área legal, tecnológica o de gestión; la contratación de servicios de certificación, de capacitación o entrenamiento; la contratación de consultorías y personal técnico para la ejecución del proyecto; equipamiento; materiales e insumos vinculados a la mejora de procesos y productos; costos de análisis de productos o cualquier otro servicio específicamente vinculado al cumplimiento de los objetivos del proyecto.

También se financiarán inversiones en la fase industrial, que estén orientadas a la obtención de un mejor resultado económico de los productores familiares o que promuevan la inclusión de nuevos productores a la cadena.

Los antecedentes
La primera edición de la convocatoria Más valor para la producción familiar se implementó durante 2015 y 2016. En esa oportunidad recibieron apoyo 21 iniciativas que nucleaban en total a 191 beneficiarios. La inversión total del Estado en el cofinanciamiento de estas iniciativas fue de algo más de 705.000 dólares, casi 629.00 destinados a la ejecución de los proyectos y 76.000 para el pago de asistencia técnica.