Jóvenes mapuches buscan preservar el ancestral muday
Un trío de jóvenes de la región de La Araucanía, mediante el impulso de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), crearon “Lafqen”. Una versión moderna de la tradicional bebida muday, que se prepara con diferentes materias primeras (trigo, arveja, quinua, piñón, maíz) y que frecuentemente se sirve en ceremonias, actividades familiares o recreacionales. Se trata de Diego Ramírez Liencura, José Manuel Catriñanco y Alejandro Saravia, quienes por estos días – en la comuna de Padre Las Casas de esta región – desarrollan el prototipo, recopilan información histórica y evalúan el impacto en el mercado de la bebida ancestral. Siendo los Hoteles, Restaurantes y Cafeterías (Horeca), el rubro donde la desean ofrecer en un futuro.
“El objetivo de Lafqen es robustecer la oferta agroalimentaria mapuche y preservar nuestro patrimonio agroalimentario. Cuestiones como la trazabilidad, envases, marcas, tabla nutricional, certificaciones y/o resoluciones sanitarias, son determinantes a la hora de preferir un producto”, explicó el biotecnólogo de la Universidad de la Frontera (UFRO) y ejecutor del proyecto, Diego Ramírez Liencura. En tanto, especificó que la propuesta no trata de cambiar el muday en su proceso de elaboración, más bien, dijo, quieren acercar las tecnologías alimentarias para que el brebaje no sólo tenga una comercialización artesanal. “Más allá del valor comercial que pueda generar, como equipo creemos fielmente en preservar nuestras tradiciones mapuches, las que hoy en día están en riesgo de pérdida”, argumentó Ramírez.
En paralelo al desarrollo del prototipo de la bebida, los jóvenes con experiencia en investigación biotecnológica trabajan en un recopilatorio histórico del muday. Donde rescatan que antiguamente, las “kuxe papay” o mujeres ancianas, masticaban los granos de trigo para hacer esta bebida, con un fin muy especial: promover la fermentación con la ayuda de las enzimas que se encuentran en la boca.
El vicepresidente de MUCECH, José Nahuelpan, opina que “es una buena iniciativa, ya que, más allá del tema comercial y de preservar la bebida tradicional mapuche, también ayuda a difundir la bebida que se ha producido por siglos en nuestro territorio (mapuche). Cabe señalar que en la ciudad de Osorno se vende esta bebida en las calles, tal como el mote con huesillo o cualquier otra bebida comercial. Sin duda es una buena iniciativa, a la cual le deseamos el mejor de los éxitos”.
Fuente: mundo agropecuario
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