La Agricultura Familiar Campesina necesita el apoyo de la sociedad paraguaya
El secretario general de la ONAC, Gabino Medina, realiza una breve reseña sobre la situación de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) y la función que debe desempeñar en el proceso de reconstrucción del país a consecuencias de la crisis económica, política y social provocada por la pandemia del coronavirus (Covid-19). Entre las aseveraciones, el dirigente destaca que la AFC tiene todas las potencialidades de ser la principal protagonista en el proceso, pero necesita de respaldo de parte de la sociedad para que el gobierno tenga en cuenta a este segmento de la población en el plan de reactivación económica y la reforma del Estado.
“Estamos atravesando un momento de extrema complejidad. A ciencias exactas, nadie sabe responder cuáles son las consecuencias que va tener el Covid-19 en el país en razón de ciertos vicios muy arraigados, y teniendo en consideración los acontecimientos de los últimos meses, al Paraguay le espera un negro panorama. En estas condiciones, las expectativas para el futuro postcoronavirus no son nada alentadoras para la clase humilde de la sociedad paraguaya, que finalmente será la golpeada por las consecuencias del Covid-19, como ocurre actualmente y esta tendencia no presenta signos de cambios”, señaló.
“Entre los cambios necesarios debe estar una política de Estado para el sector de AFC, por lo menos en el área de acceso a la tierra, asistencia técnica, infraestructuras y de créditos. La coyuntura actual demuestra que la AFC tiene mucha capacidad para recibir y de absorber los golpes de la crisis sin afectar su productividad. En un momento extremadamente difícil no se debe desperdiciar estas cualidades, porque mientras otros sectores fueron destrozados por la crisis y están paralizados, la AFC continua firme sirviendo de sostén económico, político y social del país, a pesar de la histórica falta de apoyo del Estado y consideración de la sociedad por este sector”, subrayó.
“El gobierno habla de un plan de reactivación económica, no obstante no incluye un plan de producción para garantizar la provisión sostenible de alimentos a la población. También, durante esta crisis los sectores políticos y empresariales diseñan una reforma del Estado, supuestamente para fortalecer las instituciones estatales con el fin de tener mayor capacidad de cumplir sus fines, sin dar participación a sectores populares y campesino en la discusión. Estas son algunas de las señales que tarde o temprano los sectores humildes serán los que van a pagar las consecuencias de la crisis provocada por el Covid-19”, recalcó.
“Cabe recalcar que el Covid-19 también expone la particularidad de Paraguay de que tiene algunos malos vicios muy arraigados y perjudiciales para el desarrollo del país, como alto grado de corrupción, el oportunismo de los sectores empresariales y los privilegios excesivos que gozan las autoridades en comparación a un ciudadano común. Por estas y otras razones que la AFC más que nunca necesita el apoyo de la ciudadanía sino el gran sacrificio de la población para enfrentar el Covid-19 será en vano si pensamos construir un mejor país postcoronavirus”, concluyó.


