Boschetti: “Los tamberos hacemos girar una rueda que necesita de muchos otros actores, esa es la importancia de la lechería en el país”
El 1° de junio se celebra el “Día mundial de la Leche”, establecido por la FAO. Para conocer más de esa producción, dialogamos con Marisa Boschetti. Ella es secretaria de finanzas de Federación Agraria Argentina, productora tambera de la provincia de Córdoba y referente de lechería de la entidad.
“La leche de vaca no sólo tiene todos los beneficios que ya conocemos, porque contiene vitaminas y es un producto de primera necesidad, porque exceptuando casos muy específicos donde las personas tengan alguna alergia o alguna enfermedad que no le permita consumir leche, en general es un producto que no tiene contraindicaciones en su consumo. Pero ahí no terminan las ventajas de la producción láctea, sino que también trae muchas ventajas al interior del país, a las provincias y en especial a los pueblos”, señaló Marisa y precisó: “Puede mencionarse la posibilidad de generar mano de obra y puestos de trabajo, permite el arraigo de los jóvenes y nos da la esperanza de seguir en los campos produciendo leche, con la importancia de que se trata de un producto que se consume diariamente”.
Ella destaca que, si bien es un trabajo sacrificado, ha sido una de las producciones que más han desarrollado los pequeños productores, porque es una producción que, bien manejada, se puede hacer en muy pocas hectáreas, con la tecnología que existe. “Por eso es muy bienvenido que los tambos continúen en los pueblos muy pequeños, porque sabemos que es, en muchos casos, la única de las pocas fuentes laborales que quedan”, agregó.
“Para hacer tambo solamente se necesitan ganas de aprender. Y hoy, mientras todo el mundo habla de mano de obra calificada, es relevante que cualquier persona que tenga las intenciones puede tener un tambo, puede ordeñar. Es algo fácil de aprender y sólo se necesita cariño y entusiasmo por el trabajo y por los animales”, dijo.
En cuanto a la situación que atraviesa el sector en este momento, signado por la pandemia de Covid-19, Marisa señaló: “En el tambo hubo momentos de incertidumbre y los sigue habiendo, porque sabemos y cumplimos el aislamiento que se debe tener, sabiendo que si nosotros o nuestros empleados contraemos coronavirus te aíslan el campo, te lo ponen en cuarentena junto con los vecinos. Pero la producción debe seguir, porque en el tambo la vaca debe ser ordeñada sí o sí, no hay otra opción, no podemos cerrar la puerta y volver cuando esto pase”.
Acerca de las características de la producción de un tambo, dijo: “Es una producción que lleva muchas horas de trabajo, los trescientos sesenta y cinco días del año. Porque, por más que tengas tus momentos de descansos, cuando tenés pariciones, ponés el despertador y sabés que a determinadas horas de la madrugada hay que darle una vuelta al rodeo, porque sabés que puede haber complicaciones. Uno necesita ‘estar al pie de la producción’ para que funcione”.
Y añadió: “Pero sinceramente es una producción que sigue, que camina, a pesar de los avatares que ha tenido en los últimos tiempos, a pesar de preverse un futuro bastante cercano muy malo y complicado para el sector ganadero, los productores seguimos apostando. Es una producción que, en zonas donde los suelos no son de un alto rendimiento, como lo es en la zona núcleo, es una producción que puede estar ‘corriéndole la carrera pareja’ a la soja y al maíz, como decimos nosotros. En especial en estas zonas donde el que implanta maíz, soja o el que hace un tambo vamos parejitos. No es tan difícil poder llevar adelante una producción. Sí a veces se complica por las inclemencias climáticas (pero eso es algo que no podés manejar en ninguna producción), pero hoy con la tecnología que hay en los alimentos, la alimentación que se usa y demás, podés estar produciendo leche prácticamente en el árido o en el semiárido. Entonces, es una de las producciones que deberíamos estar mirando para seguir arraigando a nuestros jóvenes en sus campos, para seguir sosteniendo a la gente dentro de sus producciones”.
Luego precisó: “Si bien la producción de leche requiere de una inversión alta al inicio, todo se puede lograr, con la ayuda y el acompañamiento del Estado. Empezar una producción láctea tiene un costo muy alto, importantísimo, porque no solamente implica la primera inversión, sino que requiere mucho tiempo, mucha espera, inversión continua. Pero creo que nada es imposible, todo en su justa medida, con los valores que corresponden, con las ayudas que un productor debe tener desde el Estado, tranquilamente creo que hoy es una producción que ayuda a sostener y a crecer a los pueblos del interior”.
Acerca del impacto de la lechería en los pueblos, dijo Boschetti: “En esta actividad no solamente se necesita la mano de obra tuya y de quienes te ayudan a criar los terneros; también se necesita de veterinarios, ingenieros agrónomos, del taller del pueblo para arreglar las herramientas que se usan, la alimentación de las vacas, de la cooperativa eléctrica para que te provea la luz, se necesita de muchos eslabones que en un pueblo chico están. Es una producción en la que, por más chiquita que sea, todos necesitamos lo mismo, a diario. No es que sólo cada seis meses, como sucede en la agricultura, que se trabaja, se invierte y se produce. Acá es a diario. Hacemos girar una rueda que a su vez necesita de muchos otros actores para que siga girando. Esa creo que es la mayor importancia de la producción de leche en el país”.


