Destinan ayuda para crianderos coquimbanos afectados por la suspensión de veranadas

Un incentivo de $380.000 para adquirir forraje que permita alimentar a sus cabras, recibirán de parte de INDAP, 308 crianceros de la región de Coquimbo que están sufriendo la reciente suspensión de las veranadas decretada por Argentina como medida ante la pandemia del COVID-19.

La ayuda de emergencia destinada a la adquisición de forraje, y que implica un presupuesto de $117.000.000, fue anunciada este jueves por INDAP. Ante la crisis sanitaria mundial, el Gobierno de la Provincia de San Juan de Argentina, en enero, decidió suspender la autorización para que los crianceros chilenos puedan cruzar la frontera para el pastoreo del ganado, actividad que tradicionalmente realizan en la zona de los Altos Valles de Calingasta.

El director nacional de INDAP, Carlos Recondo, que se encuentra desde el martes recorriendo la región de Coquimbo para evaluar y promover el Programa de Fortalecimiento Caprino Lechero implementado por INDAP, explicó que la medida adoptada por el vecino país se suma a la ya difícil situación que pasa este sector afectado por la escasez hídrica.

“Estos mismos crianceros, ante la escasez de forraje, tienen que concurrir a las veranadas en el lado argentino y esta vez se cerró esa oportunidad y por lo tanto no pudieron ir y están enfrentando una nueva crisis de alimentación para el ganado”, detalló.

Debido a esta crisis, agregó, “pusimos una ayuda puntual expresa que consiste en un bono para que ellos puedan adquirir forraje y enfrentar esta situación crítica que viven y un aporte también del gobierno regional, para los mismos fines. Los recursos que estamos aportando, que son 117 millones de pesos para atender a 308 usuarios de INDAP, representan un aporte por cada uno de los usuarios de 380 mil pesos”.

El director nacional de INDAP desarrolló en Coquimbo una gira de 3 días en que revisó el trabajo que el equipo de la región realiza con el Programa de Fortalecimiento Caprino Lechero. Este aporta recursos y concentra la gestión técnica para acompañar a estos pequeños ganaderos en la mejora de sus métodos de crianza, modificando el sistema tradicional de libre pastoreo que se ha visto duramente afectado por la escasez hídrica.