El éxito de exportaciones de cerezas sureñas producidas por comunidades indígenas

Antecedentes

Pedro Guerra es un pequeño agricultor de la localidad de Tralcao, comuna San José de la Mariquina,  en la provincia de Valdivia. Empezó en la agricultura viendo a su padre en el año 68′, cuando tenía 10 años. Desde entonces le interesó su procedimiento de trabajo cuando veía temáticas de la Reforma Agraria y cómo trabajaban los campesinos en el comité de pequeños agricultores de Tralcao. Pedro participaba de ellos. 

Eso le sirvió como experiencia para saber cómo se organizaban y cómo en INDAP había un desarrollo real productivo. Eso le quedó en la cabeza: el procedimiento del trabajo en el pasado. “En esa época, para el desarrollo había un estado de pobreza muy grande en el campo todavía, en la cual el Estado financiaba a través de INDAP desarrollo productivo real donde la gente producía trigo, papa, animales, etc. Había crédito, maquinarias y tractores de desarrollo” detalla Guerra. Esto se reflejaba en el ambiente social ya que se veía a las familias muy contentas. Los núcleos familiares se reunían e iban a comprar en conjunto abono, por ejemplo, o los insumos que necesitaran para producir.

En Mariquina había una bodega donde se vendían todos esos productos. Seis o 10 pequeños agricultores del comité arrendaban un camión y llevaban el abono a quienes hacían siembras de trigo o avena. A los que producían leche, en tanto, les daban animales. “Eso yo lo viví y claramente era una comunidad indígena un territorio mapuche en donde había mucho trabajo de parte de ellos”, señala.

Yo siempre fui dirigente y tomaba un cargo de representación en el comité. Lo hacía con gusto porque quedé con esa lógica. “Mientras los jóvenes iban a jugar fútbol yo me reunía con las personas de más edad -mis peñis, los campesinos y los mapuches- nos reuníamos para trabajar y seguir haciendo actividad organizacional la cual era muy difícil en la época de dictadura”.

“Cuando ya estuve en un proceso mayor, estuve fuera del país, regresé y me dediqué al tema del negocio. Cuando parte el tema comercial en el año 87’ hacia el proceso a la democracia, económicamente partí con negocio para apoyar un proceso de desarrollo económico para mis peñis que están en el territorio”. Ese año empezó a organizar a los campesinos, a los mapuches y a la IX región de Los Ríos. 

En el año 2000 tomó la decisión de apoyar y construir un proceso de cerezos en Tralcao con los mapuches. Esa era una producción que habían posicionado hace muchos años. “Lo que yo fui aprendiendo es que en el territorio se podía dar el tema de la cereza pero se podía mejorar la calidad para el tema de la exportación. Hicimos las primeras líneas en 2002”. Así, junto a INDAP, se tomó la decisión de plantar cerezos en Tralcao con un grupo de mapuches. “Cuando partimos todos pensaban que yo estaba loco, los mismos mapuches, INDAP, los profesionales, el riego, todos. No fue fácil levantar el proyecto ni llevarlo a cabo. Recién el 2004 partió este proyecto con apoyo del Estado y con la gente tratando de avanzar en esto”, explica Pedro. La idea parecía una locura porque tenía como objetivo producir para exportar y, de acuerdo a Pedro, los campesinos y los mapuches tenían como fin producir para vender pocas cantidades.

Fue muy largo el camino hacia adelante. No fue fácil porque había que poner riego y en el sur no había capacidad de la institucionalidad pública para poner riego para los cerezos. Partieron desde cero. Nadie creía que los mapuches a través de un proceso de este tipo, iban a lograr al final lo que lograron. Partieron con 11 hectáreas y hoy ya tienen 24 en mano de actores mapuches y no mapuches.

La idea final es exportar directo, pero no ha sido fácil. “La rentabilidad finalmente es muy baja en términos reales para los productores pero estamos machacando y esto fue en base a crédito del INDAP. todavía estamos debiendo los proyectos al INDAP porque la rentabilidad… llueve y se parte la cereza, hay muchos que no tenemos techo entonces lamentablemente en la zona acá en diciembre o en enero llueve muchas veces nos toca la mala acción de la lluvia entonces para …. eso vale mucho dinero”.

Políticas

Recibió ayuda de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) para poder hacer este proceso de desarrollo y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) también fue muy importante en esta acción. “De parte de ellos recibí un crédito a largo plazo. De todas formas, creo que falta todavía un mecanismo para tener una acción directa en el tema de la exportación. Hay que poner herramientas a disposición de la AFC de parte de instituciones del Estado”.

De INDAP recibió un crédito 10 años plazo y un subsidio En la FIA le entregaron un proyecto de innovación de alrededor de 50 millones de pesos por tres años . ”Es muy importante porque gracias a eso pudimos levantar los huertos que fueron casi 9 hectáreas de productividad. Fue muy importante en la parte técnica y en la parte de colocarle abono y cal. Dentro de este proyecto la innovación fue como la herramienta que teníamos afianzar los productos en términos de la capacidad de desarrollo económico para este proyecto”.

Cuando comenzaron tuvieron que esperar tres años para entrar al sistema de riego. Al principio fue difícil, pero luego tuvieron un sistema de riego a través de pozos profundos que fue único en la región. Fue muy satisfactorio porque fue por goteo. “Fuimos los pioneros en el desarrollo de este riego y aún sigue sin ningún problema afianzando el desarrollo económico en las plantas que tenemos”. Una parte l costearon con un subsidio estatal y la tra parte ellos: “Fueron como $2 millones pesos ($USD 2.780) y con el crédito fueron como $5 millones ( casi $USD 7000).

El cambio

 “Tralcao cambió porque en general las personas que están produciendo cerezas en general han ido mejorando su calidad de vida, pero también la localidad en general”. De acuerdo a Pedro, son parte del PIB en la región por lo tanto pudieron exigir que les colocaran asfalto y no polvo para este proceso de las cerezas para exportar. “Yo creo que en esto no nos hemos equivocado y claramente cuando la AFC apoya este tipo de cosas si se puede lograr un desarrollo amplio. Pienso que falta un mecanismo donde los agricultores chicos tengan la capacidad de exportar directo. No es fácil pero yo creo que hoy hay que producir para el comercio nacional y también para exportar. Están las garantías con créditos en términos reales entonces yo creo que el estado tiene que tener mayor apertura en este sentido”.

Invito a que se vean las cerezas de Tralcao porque si nosotros hemos estado 18 años en esto yo creo que con todas las dificultades que hemos tenido se ha logrado hacer las cosas. Hoy día han llegado los más grandes exportadores a comprar al sur. Partimos con nueve hectáreas y hoy hay 24 hectáreas en Tralcao. en Osorno 80, en la región de Los Ríos hay 100 hectáreas. Tenemos más de 200 hectáreas plantadas entre los medianos grandes productores cereceros. 

Proyecciones

Su idea es seguir trabajando y unificar un criterio común entre los productores. También le gustaría llegar a exportar de forma directa, algo que no es fácil pero que cree que se logrará en el mediano plazo.

Hoy las empresas exportadoras están exportando a China por un buen precio. Chile saca cerezas cuando en el hemisferio norte es invierno por lo que existe mucho mercado extranjero para recibir a la fruta chilena y sobre todo la cereza. El mercado internacional es muy importante para Chile en este aspecto. De acuerdo a Pedro, “el sur de Chile está en condiciones para poder abordar un tema de productividad porque tenemos agua y a través del agua se exporta la cereza”.

Comenta que hoy en día tienen un mecanismo en el sur donde hay lagos y ríos, por lo tanto, hay herramientas interesantes en ese sistema para abordar la producción de cerezas. “Hoy en el norte hay una escasez de agua tremenda y es un tema que hay que aborda para el futuro. Cómo arreglamos que sea un tema generalizado la productividad donde no haya efectos colaterales para la producción en el futuro. Sabemos que de aquí a 70 años vamos a tener una merma de un 50% de agua en la zona de acá pero yo creo que hay muchas oportunidades para seguir trabajando y hay que buscar la manera técnica para seguir trabajando en los aspectos de desarrollo económico. Yo creo que la tecnología que viene hacia adelante es una tremenda fortaleza en este nuevo mundo en mano de los productores pequeños”.

“Trabajar con la comunidad mapuche tiene mucha relevancia porque en el fondo nosotros tenemos el sentido de poder apoyarnos y seguir juntos hacia adelante. El mundo mapuche indigenista tiene tremendas oportunidades de trabajo hacia el futuro claramente porque los mapuches tienen mucha tierra. Esa tierra en manos de la AFC puede hacer un tremendo desarrollo económico hacia el futuro. En la unidad y en el trabajo tenemos que tener la capacidad de cómo tenemos que ir hacia el futuro”.