Productoras de café crean exitoso grupo de mujeres en su cooperativa y lanzan Café Feminino, una marca exclusiva y reconocida en el mercado

Ellas se organizaron para tener más espacio en la cooperativa y más visibilidad del trabajo que realizan en la agricultura familiar del municipio donde viven y producen de manera sustentable, y así conformaron un grupo de mujeres rurales que se ayudan y prosperan juntas con sus producciones. Hoy estas mujeres son responsables de una de las marcas de café más reconocidas y rentables de la COOPFAM, el Café Feminino, y garantizan sus propios ingresos y autonomía de esta labor.
Conozca la historia del grupo MOBI de COOPFAM y del galardonado Café Feminino:

Durante mucho tiempo, las agricultoras de COOPFAM, una cooperativa de agricultura familiar en Poço Fundo, en el estado de Minas Gerais, sureste de Brasil, estaban vinculadas a la cooperativa solo por sus maridos, siendo consideradas por muchos solo ayudantes en las tareas, sin estar asociadas formalmente y sin participar efectivamente en las decisiones de la organización, aunque desempeñando las mismas funciones que los hombres y teniendo experiencia en labores agrícolas.

Esta lógica empezó a ser cuestionada por ellas, que se veían agricultoras como sus esposos e hijos, y ya hablaban entre ellas de participar más en las asambleas de la cooperativa. Por un tiempo solo hablaban de este tema, pero fue a partir de un episodio notable que empezaron a darse cuenta de la importancia de empoderarse para tener más incidencia en los debates de COOPFAM: una de estas mujeres enviudó y tuvo que hacerse cargo de la propiedad familiar, lo que incluía las obligaciones de la cooperativa. Al tener que asistir a la primera reunión de la cooperativa después de la muerte de su esposo, esta agricultora se volvió muy insegura, y las otras mujeres se ofrecieron a acompañarla en la reunión y apoyarla. Este momento fue un gran impulso para el nacimiento del grupo MOBI – Mujeres Organizadas en Búsqueda de la Igualdad.

Quien nos contó esta historia fue Vânia Marques Pinto, agricultora familiar, integrante de MOBI, y que ocupa la presidencia de COOPFAM desde 2019, lo que nos muestra que mucho ha cambiado en cuanto a la participación de las mujeres en la cooperativa.

La importancia del MOBI para las agricultoras

El MOBI fue fundado en 2006, luego de mucha articulación entre las mujeres rurales de COOPFAM. Aunque ya tenían experiencia en la agricultura familiar, decidieron capacitarse más y comenzaron a buscar cursos que les ayudaran a agregar valor al trabajo que ya estaban haciendo, y también a aprender cosas nuevas. Para ello, se matricularon en cursos ofrecidos por el SENAR – Servicio Nacional de Aprendizaje Rural, que ofrece cursos gratuitos. Con pocos recursos y mucho esfuerzo, se organizaban para ir juntas a clases, haciendo autostop con las pocos que conducían y tenían coche. Entre las capacitaciones estuvieron artesanías, producción de dulces, entre otros temas, y en estos encuentros ya se comenzó a hablar sobre el trabajo con el cultivo del café.

La capacitación se reflejó en el relevamiento inicial de los recursos propios de las productoras para iniciar sus producciones de una manera más independiente de sus maridos. Un ejemplo de ello fue un proyecto que COOPFAM firmó con la Empresa Nacional de Abastecimiento (Conab), empresa pública vinculada al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA), para la compra de dulces producidos por la agricultura familiar y que serían distribuidos a colegios y residencias de ancianos. Las mujeres de MOBI se embarcaron en el proyecto, y los fondos adquiridos con la venta de los dulces que ellas produjeron les ayudaron a avanzar en sus metas de generar sus propios ingresos.

Vânia fue una de esas mujeres, que con el dinero de la venta de sus dulces para el proyecto, logró sembrar su primera parcela de café independientemente de su marido. Y con la venta de este café se generaron más recursos que permitieron sacar la licencia de conducir, poner gasolina al auto y llevar más compañeras a las capacitaciones del SENAR. “Así fue como empezamos a conquistar nuestra autonomía. Muchas mujeres tienen problemas en esta inversión inicial, debido a que sus maridos se quejan de los gastos, pero logramos superar este problema con nuestros propios ingresos, aunque pequeños en ese primer momento”, explica Vânia.

Hoy, MOBI cuenta con 30 mujeres, quienes, además de cultivar café orgánico en porciones de su propia tierra, también cultivan rosas y producen artesanías a partir de subproductos del café. Parte de los ingresos que generan con sus producciones van directamente a sus propias cuentas bancarias, y otra parte va al grupo, para pagar otros cursos, como talleres de artesanía, de elaboración de cosméticos, huerta orgánica, entre otros, además de la participación en ferias y otras actividades para promover el trabajo de estas mujeres.

Maria Regina Mendes Nogueira es una de las productoras del grupo, y sobre el incentivo a la autonomía que recibió de MOBI, dice: “Desde 1991 tenía mi cafetal, pero no sabía cómo comercializar mi café, entonces lo cosechaba y lo vendí junto con mi marido, y cuando lo necesitaba del dinero, se lo pedí y me lo dio. Cuando comencé a participar en el grupo, vino la importancia de vender el café a mi nombre, tener mi propia cuenta bancaria, recibir este café directamente y poder administrar mi cultivo y mis gastos”.

Café Feminino: conquista de su propia marca

La apuesta de las mujeres por producir su propio café y buscar la máxima calidad en este ha dado resultados muy prometedores. En 2013, COOPFAM lanzó el Café Feminino, que representa la unión de una propuesta de mercado con la articulación de MOBI.

Café Feminino es esencialmente orgánico, considerado un café de especialidad con un puntaje promedio de 80 a 84 puntos en la SCAA – Specialty Coffee Association of America, organización de referencia en la industria de cafés especiales. Sus notas de sabor remiten a Chocolate, Nueces y Avellanas.

Con su lanzamiento y todo el apoyo comercial de COOPFAM, Café Feminino comenzó a participar en ferias especializadas, concursos de la región y se hizo cada vez más conocido. Tan conocido hasta el punto de ser elegido para ser el café servido en la Copa del Mundo de 2014 y también en los Juegos Olímpicos de 2016, ambos celebrados en Brasil. Estas acciones fueron impulsadas por el ex Ministerio de Desarrollo Agrario (MDA), y dieron aún más visibilidad a la marca de mujeres organizadas por COOPFAM.

“Hoy Café Feminino juega un papel muy importante en las ventas de café de la cooperativa. Ha sido clave para abrir algunas puertas y atraer muchos clientes”, explica el coordinador del Departamento de Café de la COOPFAM, Paulo Afonso. Y agrega: “El mercado ve con buenos ojos el Café Feminino, pues corresponde a la tendencia de un mercado que busca cada vez más productos que valoren la igualdad, por la parte social y económica”.

Para promover el trabajo de las mujeres productoras de este café, COOPFAM ofrece un apoyo importante. “La cooperativa nos ayuda mucho con mudas para sembrar y aumentar la producción de Café Feminino y con viajes para vender el café en otros lugares”, comenta María Regina.

Certificación participativa e intercambio de conocimientos entre mujeres agricultoras

Una de las iniciativas de MOBI para incentivar a las mujeres, promover la calidad del café producido por ellas e incluso agregar más valor a la producción es la Certificación Participativa, donde las mujeres agricultoras visitan las propiedades de las demás y dan fe de la calidad del café producido en ellas, cumpliendo con los criterios previamente establecidos. Se observan los procesos de manejo, cosecha, poscosecha de las producciones, y para completar la certificación, las mujeres deben alcanzar un puntaje mínimo definido.

La responsable del Departamento de Mujer, Juventud y Ancianos de COOPFAM, Marina Martins, explica: “Esta Certificación es un proyecto que busca promover el intercambio de experiencias y el protagonismo y visibilidad del trabajo de las mujeres involucradas. La metodología fue construida por COOPFAM y MOBI en alianza con el Instituto Federal (IF), que es un gran socio para varias iniciativas de la cooperativa”. El IF es una institución pública de educación superior, básica y profesional de Brasil.

La agricultora Dayani Ferreira, integrante de MOBI, testifica sobre esta forma de certificación “Tenemos la oportunidad de conocer la agricultura de otras mujeres, conocer su metodología de trabajo, entonces es un intercambio de experiencias y una oportunidad de darnos cuenta de que en ese café hay un cuidado especial por la mujer. Entonces la certificación viene a sumar mucho para todas las mujeres que optaron por eso”, dice.

Complementariamente a la certificación participativa, la Cooperativa también ofrece su propia Asistencia Técnica a todos los cooperados y cooperadas, hecha por técnicos especializados que visitan las propiedades. Café Feminino también cuenta con la certificación orgánica ofrecida por el estado, y la certificación internacional de Fair Trade. Todas estas formas de certificar el café producido por las mujeres de Poço Fundo colaboran para garantizar la trazabilidad y la calidad del producto para los consumidores.

Impactos de MOBI en la comunidad

Además del éxito de Café Feminino, los 15 años de MOBI han acumulado muchos otros éxitos que se reflejan en COOPFAM y, sobre todo, en la vida de las mujeres del grupo.

La transformación de la cooperativa después de este empoderamiento de las mujeres cooperativas es notable. Hoy ellas ocupan varios espacios de liderazgo y toma de decisiones en la organización, y la presidenta Vânia busca ser una gran inspiración para incentivarlas a involucrarse cada vez más políticamente en la cooperativa.

Vânia nos cuenta que a lo largo de estos años de MOBI, vio a las mujeres desarrollar más autonomía, autoestima e incluso casos de superación de depresión entre ellas. “Algunos no se sentían merecedoras de tener sus propios ingresos y éxitos, pero cuando se empoderaron en los procesos de gestión de sus producciones y recepción de ingresos, pudieron ver mejor sus capacidades”, explica Vânia.

Sobre la COOPFAM

COOPFAM comenzó a agrupar a productores familiares de Poço Fundo a través de asociatividad en la década de 1990, formalizándose como cooperativa en 2003.

Está enfocada en la producción de café y es la primera organización en Brasil en recibir la certificación internacional de Fair Trade, un sello que garantiza que las producciones certificadas son sostenibles. Cuenta con diferentes marcas y calidades de café, y es referente en la exportación de granos producidos por su cooperativa de agricultores familiares.

La cooperativa tiene alianzas con el citado Instituto Federal, que ayuda en el desarrollo de ideas y acciones para dinamizar el trabajo de la organización, y con la Federación de Trabajadores Agrícolas del Estado de Minas Gerais (FETAEMG), afiliada a la CONTAG. El MAPA también es considerado una entidad que fomenta la participación de los agricultores y agricultoras cooperativistas en ferias para dar a conocer y comercializar sus cafés. Por otro lado, COOPFAM cuenta con un colaborador especialmente para ayudar a estos cooperativistas a resolver trámites burocráticos y acceder a convocatorias públicas y oportunidades de programas de fomento a la agricultura familiar.

Sitio web de la COOPFAM: https://coopfam.com.br/cafe-feminino/

Ver más detalles de las experiencias en video: