Un Historia de Amor y Cooperación entre Especies: El Puma Protegido, Cuidado y Reinsertado en su Hábitat
Para que el hombre hiciera esta operación noble de capturar, proteger y reinsertar un animal salvaje a su hábitat natural pasaron miles de años que, hoy, se celebra como el triunfo de la vida, la magnanimidad humana que cambia de paradigma y que ya no limita consigo mismo adoptando una actitud cooperativa para mantener la sobrevivencia de una especie distinta a sí mismo. Para esta historia de amor es un buen inicio con final feliz. Falta mayor conciencia, sin duda, sobre la importancia de conservar y cuidar las especies y ecosistemas.
En medio del proceso de globalización nuevas formas de solidaridad buscan expresarse. Una pregunta siempre presente en las búsquedas humanas de todo tipo es la siguiente: ¿Cuál es nuestra esencia específica? La historia conoce, dice Leonardo Boff el teólogo brasileño, innumerables respuestas, pero la más contundente, convergencia de varias ciencias contemporáneas como la nueva biología evolutiva, la genética, las neurociencias, la psicología evolutiva, la cosmología, la ecología, la fenomenología y otras, es esta: la cooperación.
En ese intricado universo que es la vida, se generar aproximaciones y tesis: una de esas tesis centrales de la física cuántica (W. Heisenberg) y de la cosmogénesis (B. Swimme), continúa el teólogo, consiste en afirmar la cooperación y la relación de todos con todos. Todo está relacionado y nada existe fuera de la relación. Liberar una especie viva con la cual compartimos el mismo tiempo y espacio.
El ser humano habita ecosistemas dañados, reconoce que dispone de recursos limitados, con un crecimiento enorme de población y en un planeta víctima del calentamiento climático. La crisis se manifiesta de una u otra manera en todo el planeta. Para muchos dada la magnitud de la crisis, se da la posibilidad de entender que los recursos de la tierra deben ser distribuidos en forma equitativa entre todos los seres humanos. Y entre todos los seres vivientes. Y parte de esa crisis ecosistémica es que los animales deben bajar a los sitios urbanizados a buscar alimentos.
El puma es el carnívoro terrestre de mayor tamaño en Chile. Como especie está protegida dada su clasificación de vulnerable o en peligro y desde inicios de 1980, por el Decreto 354 del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), está prohibida su captura, caza y comercialización, a pesar de lo cual -lamentablemente- es cazado ilegalmente.
Este robusto mamífero posee un pelaje de tono dorado, su peso sobrepasa los 100 kg. y su longitud puede llegar a los 250 cm. Como todo felino, posee unos bellos ojos grandes y almendrados de color verde amarillento con pupilas esféricas, que por las noches se dilatan, y le brindan una extraordinaria capacidad visual para movilizarse cómodamente desde las alturas donde habita. Son animales territoriales, de hábitos crepusculares y nocturnos, aunque también presentan actividad durante el día. El puma Puma concolor, no estando ajeno a este contexto, es considerado en peligro de extinción en extensas áreas de su rango de distribución natural a lo largo de América.
Sucedió con el puma que fue capturado en un sitio residencial. Este macho juvenil de tan sólo 11 meses y de 29 kilos se transformó en el primer puma capturado este año por el Servicio. “Está la posibilidad que esta especie protegida se haya desorientado, o fue desplazado del territorio por algún macho dominante o bajó de la cordillera en busca de alimento”, explicó Katherine Daza, Encargada Regional (s) de Recursos Naturales del Servicio Agrícola y Ganadero SAG de la región Metropolitana.
La historia de amor es sencilla: La semana pasada, gracias a la oportuna denuncia de vecinos y de Carabineros, el felino logró ser capturado en la comuna de Lo Barnechea para ser posteriormente trasladado a la Clínica del Zoológico Nacional para su evaluación y recuperación. Después algunos días de reposo, esta especie nativa reunió todas las condiciones necesarias para volver a su hábitat natural.
Hay que recordar que producto del avance de la urbanización en las comunas precordilleranas y la sequía, es que el avistamiento y presencia de estos ejemplares silvestres es cada vez más común. Es por eso que la ciudadanía y autoridades locales deben a aprender a cohabitar y respetar a la fauna silvestre, muchas de ellas especies protegidas por la ley de caza, como el puma”, comentó Jorge Hernández, director regional del SAG RM.
En estado de observancia, en momentos de reposo se pudo constatar que el felino recuperaba las conductas necesarias para ser considerado un animal apto para la reinserción: comportamiento agresivo de una especie silvestre, apetito, actividad física y buena condición física. Este puma fue liberado en un sector cordillerano de nuestro país, lugar que cuenta con todos los recursos naturales esenciales para asegurar su bienestar, permanencia y reproducción. Un historia de amor, el sueño conservacionista de la vida.


