Dirigentes de COPROFAM hicieron un gran análisis de la coyuntura en sus países, en reunión de la directiva este jueves (24)
La mesa directiva de la COPROFAM, integrada por dirigentes de las nueve gremiales afiliadas, se reunió virtualmente esta tarde. El encuentro tuvo como objetivo principal promover un momento de análisis de la actualidad política, económica y social de los países, centrándose en los impactos de estos temas en las familias campesinas de estos territorios, pero también se trataron otros temas de la agenda de la Confederación.
Luego de abrir la reunión con un saludo político a todos(as) los/las presentes, el presidente Alberto Broch también invitó a la coordinadora de Mujeres de COPROFAM, Elga Angulo, y a la coordinadora de Jóvenes, Melina Rodríguez, para sus saludos, e inició la ronda de análisis, iniciada por el compañero Orlando Contreras, presidente del Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile (MUCECH).
Según él, Chile atraviesa un período de transición de gobierno tras la elección del nuevo presidente Gabriel Boric, en diciembre de 2021. A lo largo de esta transición, MUCECH ha establecido relaciones con el nuevo gobierno para mantener las articulaciones iniciadas con el gobierno anterior. Entre los temas que la gremial discute con las autoridades está la tecnificación del riego, ante el gran problema histórico de falta de agua en muchas zonas rurales chilenas, que parece intensificarse cada año y perjudicar la producción local.
Don Orlando también comentó sobre el proceso en curso de la Nueva Constitución chilena, que se desarrollará más a lo largo de este año, y destacó el problema de la falta de mano de obra en las zonas rurales, destacando principalmente el éxodo rural de jóvenes de estas regiones. Por otro lado, comento el problema que enfrenta Chile con el flujo de personas que migran de países, que debería recibir más atención por parte del gobierno.
Atravesando la cordillera de los Andes, la ronda llegó al análisis de Argentina, representada en el encuentro por la dirigente de la Federación Agraria Argentina (FAA) Marisa Boschetti, en reemplazo del presidente gremial y director de la COPROFAM, Carlos Achetoni, quien estaba en otra agenda.
Marisa presentó a los compañeros de mesa una serie de problemas que enfrentan los pequeños y medianos productores rurales argentinos en la actualidad. Según ella, es difícil manejar el corto presupuesto público destinado a la agricultura familiar y faltan políticas públicas de apoyo a las familias rurales en este momento. En muchas regiones del país, las zonas rurales experimentan sequías extremas e incluso incendios que arrasan con producciones enteras. La FAA ha estado trabajando en estrecha colaboración con el gobierno para buscar ayuda a estos productores. Por otro lado, registra pequeños avances en temas más antiguos, como la Ley de Tierras y la Ley de Semillas, que ya obtuvieron un compromiso del gobierno para ser trabajados políticamente.
El siguiente informe provino del vecino Paraguay, donde COPROFAM tiene dos gremiales afiliadas: la Organización Nacional Campesina (ONAC) y la Unión Nacional Agrícola (UAN). El primero en hablar en la reunión fue el presidente de la UAN, don Calixto Zarate, quien se pronunció con fuerza sobre las grandes dificultades que aquejan al campo paraguayo. Debido a la sequía, que también afecta gravemente a Paraguay, muchos productores no pueden sembrar nada, y con esta situación, existe una perspectiva real de que en unos meses habrá escasez de alimentos en el país. La pobreza continúa aumentando a medida que la inflación aumenta el costo de vida de la población. La UAN viene haciendo intentos de articulación política a favor de la agricultura familiar, pero no está obteniendo resultados favorables.
El relato de Zárate fue corroborado por su compañero paraguayo Gabino Medina, presidente de la ONAC, quien destacó que el problema de la sequía en el país tiene al menos 7 años. Indica que actualmente existe dificultad de diálogo con las autoridades y graves denuncias de corrupción en el ámbito político del país. Toda la cadena alimentaria, desde los productores hasta los distribuidores, se ve gravemente obstaculizada por la falta de infraestructura y recursos para llevar a cabo las actividades necesarias. Ante esto, la gremial ha promovido encuentros a nivel departamental para determinar las necesidades de cada lugar y mantener unidas a las organizaciones de base para enfrentar este difícil momento.
Luego vino el análisis de Bolivia, realizado por los dirigentes Félix García y Glória Choque, de la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas (CIOEC). Félix registró la mala distribución de los ingresos publicos y el aumento de la pobreza en el país, con datos estadísticos que indican que hoy, de 10 familias bolivianas, 5 son pobres. También denuncia la gran corrupción y la concentración de ingresos por parte del gobierno local, y dice que la justicia también está paralizada y hay alta rotación de autoridades gubernamentales. Ante esto, existe dificultad de las organizaciones agricultura familiar local para negociar con el gobierno de manera a para atender las necesidades del sector. Al igual que en los países mencionados anteriormente, en Bolivia también existen dificultades climáticas, con fuertes lluvias que provocan inundaciones, pérdida de producción y pérdida de vidas humanas.
Félix manifestó que la CIOEC está en alianza con otras organizaciones para promover el diálogo entre el sector productivo y el gobierno y convocará a cumbres departamentales para abordar este tema. Su colega de la CIOEC, Glória Choque, agregó que el gremio se mantiene activo en la conducción del Comité Nacional de Bolivia por la Década de la Agricultura Familiar, buscando garantizar el cumplimiento de los compromisos establecidos por el gobierno para esta agenda, y trabajando en formas de articulación con el frente ejecutivo y legislativo del país para buscar políticas a favor de los pequeños productores, además de un diálogo amplio con mujeres de otras organizaciones para políticas específicas de género.
Del país vecino, por la Confederação Campesina del Perú (CCP), estuvieron presentes la directora Elga Angulo y el presidente Wilder Sánchez. Elga abrió la presentación leyendo un documento elaborado esta semana con motivo de una reunión de todo el directorio del CCP en la capital Lima. La carta analiza la dificultad de gobernar al recién electo presidente Pedro Castillo, quien enfrenta una falta de apoyo en el Parlamento local, mala evaluación popular del Congreso Nacional, y registra retrocesos en los derechos obtenidos anteriormente. Por otro lado, la organización intenta negocia un Fondo de Apoyo a la Agricultura Familiar para ayudar a los miles de productores en crisis. Sánchez reiteró la exposición de la dirigente, resaltó el problema de la falta de personal técnico en el ámbito político que ayude a tratar los temas rurales y comentó el cambio de ministro de Agricultura, con quien la gremial quiere mantener una buena relación.
El penúltimo país en participar de la ronda de análisis fue Uruguay, que a través de los dirigentes Fernando López y Melina Rodríguez, ambos de la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR), hizo un breve repaso de la situación allí. Uruguay también ha sufrido mucho por las intensas variaciones climáticas, que en algunos territorios han provocado fuertes vientos e inundaciones, y en otros severas sequías, cuestiones que no han escatimado en las producciones familiares locales.
El nuevo aumento de casos de Covid también fue un factor destacado en el análisis de López, que últimamente ha estado en un pico alto en el país. Y que una de las dificultades que observa la organización son los efectos negativos de los recortes presupuestarios para el desarrollo rural en los planes de gobierno, que ahora repercuten gravemente. Rodríguez, por su parte, afirmó que la CNFR está trabajando en conjunto con otras organizaciones para presentar propuestas de política pública para jóvenes rurales al gobierno, especialmente en el tema de Acceso a la Tierra, y que también se trabaja en el campo de género para lograr un Plan de Género favorable a las mujeres rurales uruguayas.
Cerrando el ciclo de análisis de la coyuntura, le tocó al presidente Alberto Broch hablar sobre la situación de Brasil, que enfrenta muchos problemas con la gestión confrontativa y agresiva del presidente Bolsonaro, y que no salió ileso de los problemas climáticos del inicio de este año, las mismas que afectan a los países vecinos. Tanto la sequía como las inundaciones castigan a distintos puntos del país, dejando a los productores familiares sin su producción, y estas situaciones están siendo vigiladas de cerca por la Confederación Nacional de Trabajadores Rurales Agricultores y Agricultoras Familiares (CONTAG) y sus organizaciones de base, que incluso se articulan fuertemente con los parlamentarios sobre el tema, buscando apoyo a las demandas rurales a través de la vía legislativa.
CONTAG está trabajando en una serie de propuestas de política pública dentro de su tradicional articulación anual conocida como Grito da Terra, donde presenta la agenda directamente a los gobiernos, a cada ministerio competente a las demandas diagnosticadas. El gremio tiene expectativas para las elecciones nacionales que se realizarán en octubre, y pretende trabajar arduamente para elegir candidatos orgánicos del movimiento sindical y del medio rural en todas las instancias posibles.
Al hacer un análisis general, Broch lamentó que el escenario general en la región sea tan desfavorable, pero felicitó a sus compañeros directivos por el insistente e importante trabajo político que han hecho todas las gremiales en sus países para no dejar desamparada a la AFCI en estos momentos de dificultad extrema.
La reunión finalizó luego de algunos alineamientos de la agenda de la Confederación en las próximas semanas, siendo el próximo evento regional importante la Consulta Regional de la FAO, en la que todos los/las líderes deben participar.


