San Juan dice que sí: tradición y cultura guaraní que resiste gracias a la Agricultura Familiar Campesina
En Paraguay, cada 24 de junio se lleva a cabo la conmemoración de San Juan Ara o fiesta de San Juan, tradición que se mantiene desde hace varios siglos y que se festeja en el país desde el inicio del mes con numerosas actividades culturales mezcladas con una gran variedad gastronómica. La fiesta tiene como símbolo principal el fuego, que se ve reflejado en muchos de los juegos que se practican y tienen que ver con la fuerza, el poder o la vitalidad que significaba el fuego para los pueblos originarios de la tierra.
Luego de dos años de pandemia, este 2.022 se pudieron reavivar varias tradiciones de esta fecha tan simbólica en el calendario, entre ellas los juegos típicos, esos que no pueden faltar en el San Juan del colegio, barrio o trabajo con algunos de los juegos tradicionales como:
– Paila jeheréi: este es uno de los juegos infaltables, que consiste en lamer la paila (sartén), intentando despegar una moneda pegada con caramelo de azúcar utilizando solo la boca con las manos atrás o atadas. El que lo consigue se lleva el premio. Mientras el participante juega, el público lo alienta con bromas, gritos y aplausos.
– Toro candil: este es el alma de la fiesta, aunque causa un poco de susto, la adrenalina de los presentes se enciende, al igual que los cuernos del toro. ¿Cómo se arma? Pues es muy fácil. Con varas de madera se hace el cuerpo del toro revestido de lona. En las astas se ata un mechón de estopa o de trapo empapado en algún combustible al que se le prende fuego. El toro persigue a la gente, que trata de torearlo. ¡Pura diversión!
– Pelota tata: la pelota encendida es un juego tradicional para divertirse entre los amigos. Este es otro de los juegos que no pueden faltar en la fiesta de San Juan, pero para participar es recomendable usar zapatos que no sufran tanto con el fuego.
– Kambuchi jejoka: para esto se debe romper el cántaro o la vasija que contiene premios y caramelos, y a veces dinero, la persona que participa de este atractivo debe tener los ojos vendados, se le da varias vueltas y el público hace de guía, un juego que hace que tus sentidos estén alertas para llegar al objetivo.
– Tatapyi ári jehasa: ¡más fuego! Una recreación para los más valientes, consiste en pasar descalzo sobre camino de brasas de fuego de tres a cinco metros de largo. Cuando las llamas se extinguen y quedan solamente los carbones bien encendidos, se esparcen uniformemente para que los más atrevidos caminen sobre ellos.
– Carrera vosa: con este juego utilizamos todas las habilidades de equilibrio. Consiste en correr dentro de una bolsa, los participantes sujetan la bolsa en la cintura y corren hasta la meta.
– Judas Kái o la quema de Judas: es un ritual donde el pueblo, de forma simbólica, toma venganza contra el apóstol Judas Iscariote, por haber traicionado a Jesús. Los personajes elegidos cambian cada año y representan justamente a los actuales traidores.
Como el San Juan es una gran fiesta no puede faltar la música y el baile. La música paraguaya de arpa y guitarra son las estrellas del escenario y el solito es la danza tradicional, donde un integrante siempre se queda solo y bailando con una escoba o con una silla.
Pero, algo que realmente caracteriza a esta fecha es su gastronomía, cuya producción de los ingredientes principales es posible gracias a la Agricultura Familiar Campesina. Una variedad de platillos que, aunque se puedan degustar todo el año, marcan presencia especialmente en junio. Entre los platillos más famosos están pajagua maskáda, sopa so’o, chicharô trensado, pastel mandi’o, chicharô hu’itî, butifarra y la infaltable mandioca. La bebida que acompaña el fresco festejo es el cocido negro, que es marca registrada de los paraguayos.


