Un suspicaz incendio consume la sede del TSJE y coloca en jaque el sistema democrático

Una persona falleció y más de 8.500 máquinas de votación resultaron afectadas a raíz de un suspicaz y voraz incendio de la semana pasada que consumió la sede central del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), que pone en jaque el débil sistema democrático del país faltando apenas dos meses para la jornada única de elecciones internas de los partidos y movimientos políticos para designar los/as candidatos/as, quienes pujaran por un cargos electivo en los comicios generales de abril del próximo año.

Un funcionario, identificado como José Aníbal Ortiz, perdió la vida en el siniestro que de momento se desconocen las causas del incendio que se desató en la tarde del jueves 29 de septiembre en uno de los bloques de la sede central del organismo electoral en Asunción. “La información que tenemos es que, al escuchar la alarma, él salió de la oficina, según el testimonio de sus compañeros, se retiró y al retirarse unos 20 metros, volvió a ingresar, aparentemente para buscar un documento”, declaró el director de Asesorías Electorales del TSJE, Luis Alberto Mauro.

Desde que se conoció la noticia del incendio, la primera opción planteada es la suspensión de la jornada única de comicios de diciembre, donde todos los partidos y movimientos políticos habilitados deberán llevar a cabo las elecciones para designar candidatos/as para las generales, porque supuestamente los equipos utilizados para la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) fueron consumidos por el fuego. El TSJE informó que si bien el siniestro afectó a unas 8.500 maquinas electorales, pero la suspensión de la jornada única es inviable y se aplicarán otras medidas como aumentar el número de electores por mesa y extender el horario de votación para llevar a cabo las primarias en diciembre.

El ambiente político está bastante tenso por la extrema polarización nunca antes vistas en el país a consecuencias de disputas entre sectores económicos, de la comunicación, políticos y partidarios antagónicos, quienes por diferentes intereses propios apoyan a candidatos en las campañas electorales. A diferencia de otros países de la región, en Paraguay la polarización política no es el resultado de una disputa ideológica entre partidos o propuestas de dos modelos diferentes de gobierno, más bien representa la lucha por el poder entre los grandes grupos económicos, quienes dominan el área de la comunicación y ahora también —dominan y/o quieren dominar— a los partidos políticos.