Derrota en las elecciones internas marca el principio del fin del actual gobierno

El pasado domingo 18 de diciembre se realizaron las elecciones internas simultaneas de los partidos y movimientos políticos para la designación de autoridades partidarias y elección de candidatos/as para las próximas elecciones generales de abril del 2.023. Tras el escrutinio de los votos, el sistema de transmisión de resultados electorales preliminares (TREP) del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) arrojó el resultado como el gran derrotado de la jornada es el movimiento político del actual gobierno encabezado por el presidente de la República, Mario Abdo Benítez.

Todos los partidos y movimientos políticos realizaron las elecciones internas durante la jornada cívica nacional del domingo 18 de diciembre, pero acapararon la atención las elecciones del actual partido del gobierno, el Partido Colorado, con dos movimientos internos antagónicos. El Colorado Añetete liderado por el actual presidente y el Honor Colorado encabezado por el expresidente de la República, Horacio Cartes, quienes también pujaron por la titularidad del partido.

Durante la campaña, la corrupción marco la agenda política y ambos bandos del coloradismo se acusaron mutuamente de ser el más corrupto. El actual mandatario nacional salió victorioso en el primer round, tras el anuncio del gobierno de Estados Unidos de señalar a Horacio Cartes como ‘‘significativamente corrupto’’ y le prohibió el ingreso a su territorio. Poco tiempo después, el vicepresidente de la Republica y hasta entonces precandidato del oficialismo para la presidencia, Hugo Velázquez, también fue incluido en la lista de corrupto del gobierno de Estados Unidos.

En el combate particular entre los dos máximos referentes actuales del coloradismo, salió vencedor Horacio Cartes, quien derrotó a Mario Abdo con una diferencia cercana a 150.000 votos. Por otro lado, en la disputa para pujar por la presidencia para las generales de 2.023, también perdió el candidato del oficialismo Arnaldo Wiens frente a Santiago Peña, con una margen de 92.000 votos. Si bien, el movimiento político del gobierno perdió las dos principales disputas, pero logró imponerse en 10 de los 17 departamentos, entre ellos el departamento Central, donde se concentra el 30% del caudal electoral del país.