¡Hasta siempre Presidente José “Pepe” Mujica, gracias por tu ejemplo y tu legado de honestidad y valor!

Los sectores democráticos y honestos de América Latina y el mundo estamos de duelo. Este martes 13 de mayo, ha partido quien fuera considerado no solo uno de los mejores presidentes de América Latina, sino también una figura ejemplar a nivel mundial: el compañero José “Pepe” Mujica, exmandatario del hermano país de Uruguay.

Pepe Mujica, un luchador de toda la vida

Reconocido como el presidente más humilde del mundo, Mujica deja tras de sí un legado histórico de valentía, honestidad y humildad a toda prueba. A pesar de haber ocupado el cargo más alto de su nación, nunca se aferró al poder ni a sus privilegios. Muy por el contrario, dignificó la política con su estilo austero, su coherencia de vida y su cercanía con el pueblo.

Pepe Mujica demostró que es posible ejercer el poder con transparencia, sin corrupción, y con un firme compromiso hacia los más olvidados y marginados. Su ejemplo ha sido fuente de inspiración no solo en Uruguay, sino en toda América Latina y el mundo.

Sus últimas horas las vivió en su granja de Montevideo

Por su integridad, su firmeza ideológica y su humanidad, se ganó el amor de las grandes mayorías y el respeto internacional. Su pensamiento y su acción traspasaron fronteras, convirtiéndose en símbolo de justicia social y decencia política.

En un continente golpeado por la corrupción y el abuso del poder, la figura de Pepe Mujica se alza como un referente ético y político. Su legado seguirá creciendo con el paso del tiempo y las nuevas generaciones encontrarán en él una guía para luchar por una sociedad más justa.

El poder nunca lo sedujo y fue un presidente digno y querido por su pueblo

La Confederación Campesina del Perú (CCP) siempre reconoció y valoró sus cualidades humanas y políticas. Admiramos su compromiso con los más pobres y sus políticas a favor de los pequeños agricultores y los sectores más vulnerables. Aspirábamos a que su ejemplo pudiera inspirar políticas similares en nuestro país.

Hoy, con profundo pesar, desde la CCP le rendimos un sentido homenaje. Enarbolamos nuestras banderas de lucha en su memoria, agradecidos por la herencia política y humana que nos deja.

¡Hasta siempre, compañero Pepe Mujica!
¡Cuando un revolucionario muere… nunca muere!