Horticrece: el potenciador de comercio de hortalizas en O’higgins
La región del Libertador General Bernardo O’higgins se encuentra ubicada en la zona centro sur de Chile, a 78 kilómetros aproximadamente de Santiago. Esta región es reconocida por ser una zona agrícola, donde la horticultura cumple un rol importante en la producción regional. Según un estudio de 2016 (Horticrece), la superficie de plantación de hortalizas ha variado en los últimos años entre 10.000 y 12.000 hectáreas, representando un 14% de la producción total del país.
Como antecedentes generales, cabe destacar que la producción silvoagropecuaria corresponde a un 12% del PIB regional, de la cual la horticultura representa un 17%, otorgando cerca de 27.000 empleos. Según el mismo estudio, la producción de hortalizas corresponde a 375.000 toneladas, cerca de un 15% de la producción nacional y en el año 2013 las ventas en mercados mayoristas fueron de US$864.000.000, de los cuales el productor solo obtuvo un retorno de entre el 10% y 20%.
Hasta el año 2016 se constataba en la región algunas brechas en cuanto a la horticultura, por ejemplo, en cuanto a I+D, existían en O’higgins varios centros de investigación en temáticas del agro, pero estos se encontraban desarticulados entre sí y ninguno se especializaba en la horticultura. Por otro lado, en cuanto al capital humano, no había especialización técnica en temas necesarios para la producción de hortalizas, tales como: horticultura avanzada, producción limpia, gestión del recurso hídrico, gestión del suelo, entre otros temas.
Por último, hasta 2016 se presenta en la región el problema de la empresarización de la horticultura, ya que se considera esta actividad como riesgosa por la variación de precios y el bajo nivel de negociación de los productores con los intermediarios. Sin embargo, algunos de estos productores manejaban este riesgo mediante la diversificación de cultivos, lo que hace que la horticultura sea una actividad de innovación. A pesar de esto, se establece que es un sector de baja empresarización, en que no conocen las tendencias nuevas en productos, ni alternativas de negocio, ni practican gestión profesional a sus negocios.
Además, el horticultor tiene un débil posicionamiento dentro de la cadena de valor, donde los intermediarios son quienes la lideran y el productor solo tiene acceso información relativa al precio de su producto al momento de la venta y no cuando planifica su producción. Esto produce también que el horticultor no conozca finalmente al consumidor, quedando fuera del flujo de información sobre el consumo de sus productos. Sumado a esto, se estima que los productos hortícolas de la región orientados a la agroindustria, como el tomate, son fijados y definidos por la misma agroindustria, quien establece su precio, cantidad, variedad, entre otros aspectos.
En resumen, surge la necesidad de generar un programa de comercialización de hortalizas debido a que los productores de la región trabajan en un modelo de negocio tradicional, con productos básicos, sin agregación de valor, con alta competencia, sin poder de negociación, en que el criterio de compra principal es el precio; por lo tanto corresponde a un negocio de baja rentabilidad, en que el volumen es la única forma de rentabilizar, para lo que es fundamental tener un importante sustento financiero. Esto es confirmado por el presidente de Horticrece y director de MUCECH, Omar Jofré, quien opina que los principales problemas que dieron paso a Horticrece fueron “la dispersión de comercio, por tanto, de precios y pago por las ventas y segundo, el tema sanitario, por el tratamiento de plagas y la calidad de aguas de riego”.
Horticrece

De esta manera, surge Horticrece, como un Programa Estratégico Regional (PER), iniciativa impulsada por la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) en 2016. Según Omar Jofré, esto “nace de una conjunción de actores, que sin estar de acuerdo, enfocaban hacia el mismo rumbo (…). Por una parte, MUCECH había participado en un concurso y obtuvo el resultado en tratamiento de la contaminación del aire, lo que nos valida como interesados por el tema del medioambiente. Un segundo actor que hacía el mismo trabajo fue el Gobierno Regional de la época, la Intendencia, el programa regional planteó el tema de la inocuidad de los alimentos y por tanto convoca a un evento regional para ver el tratamiento de ese problema y las posibles soluciones y finalmente CORFO que genera el programa PER o programas estratégicos regionales que es un programa estratégico a 10 años para abordar el tema”.
De este modo, la iniciativa surge con el fin de posicionar a la región de O’higgins como el referente nacional más importante en torno al desarrollo y producción de hortalizas de nicho. Para esto, nos cuenta Jofré, se realizó un diagnóstico que arrojó como resultado que “el principal productor de hortalizas en la región es la AFC, por tanto es determinante esa parte porque el sujeto al que hay que apoyar es el productor familiar. Entonces los actores públicos y privados van acomodándose para modificar programas para mejorar las soluciones al problema de las hortalizas”. Asimismo, se busca empoderar a los horticultores de la zona para que lleguen con más fuerza a nuevos mercados y a consumidores más exigentes, aumentando su competitividad y mejorando sus ingresos.
En cuanto a la institucionalidad del programa, este cuenta con una gobernanza propia, presidida, como se mencionó anteriormente, por el director del Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile (MUCECH), Omar Jofré, seguida por el gerente Álvaro Alegría, el ejecutivo Jaime Iturra, el ejecutivo técnico William Cisternas, y tres comités gestores. El primero se dedica a investigación, desarrollo e innovación (I+D+I), el segundo se dedica al tema de procesamiento de hortalizas y el tercero al tema de comercialización. Según Omar Jofré, este programa “se implementa a través de los 3 elementos que desarrollan investigación, evaluación y conclusión. Como es una alianza público-privada, en cada tema aparece la pregunta ¿qué tiene que hacer el sector público y el privado?”.
Ejecución

Uno de los productores que participa en horticrece es Ángel Reyes, un horticultor de la comuna de Rengo, de la región de O’higgins, que se convirtió en agricultor hace 20 años. Ángel partió desde cero, como un horticultor tradicional con un título de mecánico, pero dice nunca haberse dedicado a eso, ya que es hijo de un agricultor y decidió tomar el mismo camino.
Ángel nos cuenta que siempre estuvo interesado en la innovación y empezó a desarrollarse en ese sentido, “como hortalicero común y corriente y luego la producción de plantines en viveros. Después de eso me hice agricultor orgánico en lo cual llevo 10 años y además soy productor de semillas, multiplicador de semillas para múltiples empresas internacionales y hago agroindustria para el mercado nacional. Entonces mi área hoy está en producción de semillas, hortalizas orgánicas como tomate, zapallo italiano y multiplicación de semillas y espinaca orgánica”. En cuanto a su producción no orgánica, Ángel produce tomate congelado, espinacas y acelgas para la empresa nacional Nestlé y apio y acelga para jugos.
Además, Ángel partió en el rumbo de las hortalizas como usuario del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y ahora trabaja como productor independiente, con alrededor de 100 trabajadores en temporada baja y 300 en temporada alta, con una producción de 85 hectáreas en total. Este horticultor afirma que es muy difícil asociarse en el mundo de las hortalizas, ahí está el desafío, puesto que su nivel de producción está sobre el de algunos productores, entonces le cuesta tener socios que quieran trabajar con él. Además, en esta decisión influye el hecho de que Ángel está certificado como productor orgánico para exportar a países como Estados Unidos, Canadá, China, Brasil y otros de Europa, así también en la agroindustria se encuentra certificado por Unilever.

Ángel conoció la iniciativa de Horticrece hace aproximadamente tres años, vía redes sociales, pero su acercamiento se dio cuando el gerente de Horticrece lo contactó por sus características como horticultor para que Ángel se uniera al equipo del programa. Actualmente Ángel es parte del Consejo Asesor de Horticrece y aporta con ideas y necesidades de los horticultores para proyectar el negocio a largo plazo. Ángel opina que “igual hay harto que hacer porque las hortalizas están abandonadas, pero se ha avanzado bastante porque se han articulado hartas cosas entre las instituciones. Entonces, Horticrece ha sido un ente articulador entre distintas instituciones y nos unió como horticultores”.
También dice que las principales fortalezas de Horticrece han sido la articulación que logra desarrollar entre las distintas instituciones, gubernamentales, empresariales y no gubernamentales; así como la apertura de oportunidades para los horticultores. En el caso de Ángel, esta apertura se ha dado en distintas giras que él ha realizado gracias a Horticrece a otros países, donde ha podido establecer negocios internacionales, estableciendo que “Horticrece me ha abierto hartas puertas para la comercialización y tiene que ver como organismo articulador entre organizaciones que se han quedado dormidas y nos ha acercado a ellos”.
De esta manera, Ángel ha logrado expandir su negocio, crecer como productor y colaborar para que más horticultores puedan comercializar de mejor manera sus productos. Sin embargo, Ángel explica que si bien Horticrece ha sido un gran apoyo, el desafío sigue estando en la asociación de los horticultores, a quienes considera muy individualistas. Por lo tanto, dice Ángel, es difícil construir asociatividad en este sentido, ya que “cuesta hacer que una idea funcione para varios”.
Distintos actores
Los actores que participan en Horticrece, corresponden principalmente instituciones de apoyo a los productores, sobre todo pequeños y medianos. Lo que hace este programa es articularlas para hacer un trabajo en conjunto en beneficio de los horticultores, en palabras de Ángel Reyes, Horticrece “despierta” a estas instituciones que han estado dormidas. Entre ellas se encuentran CORFO regional y nacional, que han sido las instituciones impulsoras del programa.
Otras instituciones del sector público que participan en Horticrece son las Secretarías Regionales Ministeriales (SEREMI) de economía y agricultura; los directores de PROCHILE (institución del Ministerio de Relaciones Exteriores que se encarga de promover las exportaciones del país), del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), del Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC), y de INDAP, así como el presidente del Consejo Regional y de la comisión de Agricultura, Fomento y Ciencia y Tecnología.
Además, en esta articulación participan empresas como Reval e Hidro SPA, el Centro de Investigación y Desarrollo CER, la Universidad de O’higgins, la Asociación Gremial de Productores y Exportadores de la Sexta Región (ASPROEX), la Cooperativa Campesina Intercomunal Peumo (COOPEUMO), el Centro de Estudios y Tecnología Cultiva de la Universidad de Chile y MUCECH de la región de O’higgins, a través de su representante Omar Jofré.
Resultados
Los principales resultados de Horticrece en relación con su hoja de ruta en los últimos 3 años (2017, 2018 y lo que va de 2019), se resumen en los siguientes gráficos:




