FAA rechazó las propuestas de modificación al impuesto sobre bienes personales incluidas en el proyecto de ley de presupuesto 2019

El 18 de octubre, Federación Agraria Argentina (FAA) emitió un comunicado de prensa rechazando las modificaciones sobre el impuesto sobre bienes personales, que se debaten en el marco del debate parlamentario sobre la ley de presupuesto 2019.
En ese documento, titulado “a más presión tributaria, menos empleo”, se advierte que en caso de resultar aprobado el proyecto de ley como está planteado, en relación con el incremento del impuesto a los bienes personales para el año fiscal 2019, se produciría un impacto regresivo sobre los pequeños y medianos productores que la entidad representa.
Asimismo se destaca que, mientras los chacareros, las economías regionales, las PYME y los trabajadores enfrentan la recesión (especialmente el sector productivo, que asumió el esfuerzo de ingresar en un nuevo circuito de retenciones hacia todos los bienes exportables), el sector financiero sigue acumulando beneficios. “Pareciera que a algunos sólo les toca pasar por la ventanilla de sacar, pero nunca en la de poner”, señalaron los federados en ese documento.
En él, además, plantearon que el camino debe ser fortalecer la economía y tener más actividad, así como también apuntar a que haya más y mejor financiamiento para la producción. En esta línea, enfatizaron que no debería haber una nueva suba de impuestos: “mucho menos cuando ya hemos padecido en estos meses el aumento de los insumos y servicios, que fueron acompañados por niveles casi delirantes de la tasa de interés”.
En tal sentido concluyeron el documento haciendo un llamado a la reflexión a la clase política. Señalaron que dieciocho gobernadores de las provincias firmaron la cláusula del Consenso Fiscal que prohibía incrementar alícuotas. Y el Congreso Nacional aprobó la Reforma Tributaria. “Quedó demostrado que los productores, con menor presión tributaria, habíamos empezado a recuperarnos. Los números que arroja la producción de trigo son un ejemplo muy claro de que cuando bajó la presión tributaria, casi se duplicó la superficie sembrada. Sostenemos, entonces, que a más presión tributaria, habrá menos empleo y menos producción”.
Ese mismo día, la entidad también fijó posición pública sobre el tema junto a las entidades con las que integra la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA): Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro). En ese comunicado, las entidades rechazaron la eliminación de las exenciones para inmuebles rurales incluida en el proyecto de reforma del impuesto sobre los bienes personales.
Dijeron: “Esta modificación se combina con el aumento que tuvo la valuación de los campos que, en algunos casos, llegó a ser de entre 10 y 20 veces el valor fiscal original. Esto representa un nuevo impuestazo al campo, el sector más dinámico de la economía y que está en mejores condiciones de contribuir a sacar al país de la severa crisis económica en la que se encuentra. Si a esto le sumamos la nueva imposición de derechos de exportación y la posibilidad de llevar las retenciones a la soja al 33%, incluidas en el proyecto de presupuesto, nos encontramos ante un panorama absolutamente desalentador”.
A continuación, destacaron la paradoja de que en tiempos en los que el sector privado necesita incentivos positivos para producir, invertir y renovar la confianza en el país, “desde el sector público se busque que el grueso del ajuste recaiga sobre el campo y los productores”. Y concluyeron: “Al mismo tiempo, el Estado en todos sus niveles continúa mostrando una ausencia de voluntad de dar el ejemplo realizando su propio ajuste sobre sus onerosos presupuestos y obscenos niveles de gasto. Antes de continuar exigiéndole al campo esfuerzos extraordinarios, el sector público debería dar señales concretas y palpables de estar verdaderamente dispuesto a recortar sus costos”.