Será una traición a la agricultura familiar campesina e indígena
El secretario general de la Organización Nacional Campesina (ONAC), Gabino Medina, declaró que “la agricultura familiar campesina e indígena, si no se aprueba el impuesto a la soja, estará amenazada como nunca”. El próximo 15 de noviembre, en el orden del día de la Cámara de Senadores está la ley del impuesto a la soja, que hace años se viene postergando. La normativa prevé aplicar el 10 % de gravamen a las exportaciones de granos en estado natural. En 2013, el entonces presidente de la República, Horacio Cartes, vetó un proyecto similar. El Ejecutivo pretende postergar el estudio de la ley hasta marzo del próximo año.
“Los sojeros, al no pagar impuestos tienen muchas ganancias. No es porque nosotros, los campesinos e indígenas, no queremos que ellos —los sojeros— obtengan ganancias, solo queremos justicia en materia tributaria y distribución más justa de las riquezas. Además, esas ganancias —injustas— son utilizadas para despojar, de una u otras maneras, el territorio de los campesinos e indígenas. Por lo tanto, produce una acumulación de capital que, en un país como el nuestro con autoridades corruptas, significa poder, que lo utilizan para amedrentar, enjuiciar, encarcelar y, en algunos casos, asesinar a los que ellos consideran como obstáculo para aumentar el área de sus cultivos”, afirmó.
El dirigente explicó que con el respaldo del Ejecutivo tendrán la sensación de tener la vía libre para actuar con total impunidad, sin importar los daños en el ambiente y en la salud de las personas. “Por un lado, significará más venenos derramadas sobre las comunidades campesinas e indígenas, en los arroyos y ríos, y por el otro, más deforestación, teniendo en cuenta que somos el país líder en la deforestación en la región. La inestabilidad climática va a empeorar y eso que, en la actualidad, ya somos el país de la región en que se registran la temperatura más alta como consecuencia de la destrucción del ambiente”, expresó.
“El gobierno de Mario Abdo Benítez demostrará la forma que el país será administrado por los próximo cincos años. Si recomienda a los senadores de su bancada postergar el estudio de la ley esperamos que sea una acción aislada, un desliz inicial de administración. Una traición a la AFCI, el mismo presidente —y su bancada— ha presentado e impulsado el proyecto de ley de restauración y promoción de la agricultura familiar campesina. No debería olvidar que llegó al poder con promesas de cambios, en contraposición a la forma de gobierno autocrático de Horacio Cartes, quien casi no completó el mandato presidencial”, dijo el dirigente.
El proyecto de ley fue presentado por la formación de izquierda Frente Guasu y es apoyado por las principales fuerzas de la oposición. Calculan que, con la vigencia del impuesto a la soja, el fisco recaudaría alrededor de 300 millones de dólares al año. Del total de lo recaudado por el impuesto, el 50 % será destinado a la compra de tierras para la reforma agraria, el 20 % para apoyar la agricultura familiar campesina con producción agroecológica, el 20 % para la atención primaria de salud y víctimas de intoxicaciones agudas de plaguicidas y el 10 % para las obras de infraestructura rural y mantenimiento vial.


