Uruguay debe aumentar la productividad del rodeo de cría vacuna

La faena de bovinos en Uruguay en el 2018 se incrementó en 0,2% con respecto a las cifras del 2017, según datos publicados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC). Para José Mesa, consejero de Comisión Nacional de Fomento Rural y delegado en la Junta de INAC “esto es positivo, es una buena señal que se siguen manteniendo los niveles de faena, que estamos con mercados firmes, lo que ofrece buenas perspectivas”.

Otro dato relevante es que en el 2018 se exportó 405.603 vacunos en pie. Mesa visualiza que la exportación en pie ha tenido un impacto en el stock, en generar más cantidad de vacas de cría (se pasó de 3:200.000 a 4:200.000 en los últimos años) porque muchos productores, sobre todo pequeños y medianos, que hacían solamente engorde, en los últimos años se han ido haciendo de un rodeo de cría para generar su propia reposición y tener un sistema independiente de los precios de compra versus los precios de venta.

Sin embargo, no ha habido un impacto en la eficiencia de ese rodeo. Se ha dado un aumento en las vacas de cría y, por lo tanto, en los terneros, pero en función de la cantidad de madres, no en función del porcentaje de destete, o sea, de la eficiencia reproductiva del rodeo. El dirigente plantea que eso es lo que hay que tratar de modificar, pero los productores no han tomado esa señal para aumentar el número de terneros por vaca de cría entorada. Entiende que existen dificultades de acceso a la información, porque no se ha podido llegar a los productores para que apliquen determinadas medidas de manejo que se han generado desde la investigación. “Falta eficiencia en la transferencia tecnológica. Uruguay se debe históricamente un trabajo serio de transferencia tecnológica, porque el rezago en la cría en gran parte se debe a eso”, enfatiza Mesa.

“Uruguay tiene que aumentar la productividad, debemos actuar proactivamente. Esto es importante porque desde el punto de vista social la cría involucra mucha gente y cuando se generan políticas públicas se debe ver a qué cantidad de productores se está apostando a apoyar para, en definitiva, mejorar su calidad de vida”, finaliza.