Los sojeros y ganaderos ganan mucho, pero aportan poco al país

El Secretario de Finanzas de la ONAC, Florentino Martínez, declaró que es difícil precisar la suma exacta que aportaron los sojeros y ganaderos al Fisco, por el pago de los impuestos. Agregó, si bien, la Subsecretaria de Estado de Tributación (SET) informó que, en 2018, el monto pagados por ellos es de 886.001 millones de guaraníes (147.000.000 de dólares americano), es decir, el 6,4% de todo lo recaudado por Hacienda en concepto de impuestos, pero son informaciones generales, sin diferenciar el monto aportados por los agricultores familiares, quienes igualmente pagan los mismos tributos y los mismos montos porcentuales que los grandes sojeros y ganaderos, señaló.

“Considero que son datos muy generales, por eso creo que son imprecisos. También se debe considerar los aportes de la agricultura familiar campesina e indígena al Fisco. Los agricultores familiares pagan el Iragro y la IVA Agropecuario igual a los otros sectores que realizan algunas actividades productivas en el campo. Por lo tanto, el 6,4% de los ingresos tributarios no corresponden solamente a los sojeros y grandes ganaderos. Si analizamos bien, detalladamente, los ingresos tributarios considerados aportados por los agroganaderos vamos a encontrar grandes sorpresas, pero los grandes sojeros y ganaderos nunca permitirán, porque se demostrará con informaciones irrefutables lo que siempre denunciamos: ellos ganan muchos, pero aportan poco al país”, explicó.

Igualmente, consideró como muy centralizada la SET y excesiva las exigencias para los agricultores familiares campesinas e indígenas. “Un agricultor necesariamente debe recurrir a las oficinas de las grandes ciudades, generalmente en la oficina central en Asunción, para inscribirse como contribuyente en su calidad de agricultor familiar o tener la constancia de no ser contribuyente como micro productor. Los agricultores pobres que no estén registrados en el sistema de la SET prácticamente son excluidos del mercado. En la realidad, se aplica como una persecución a la agricultura familiar campesina e indígena”, criticó.

Martínez, aclaró que la ONAC no está en contra de la formalización de los agricultores campesinos e indígenas, pero la forma como fue introducida la que desaprueba. “El gobierno, de un día para el otro, empezó a exigir a los pequeños productores la constancia de la agricultura familiar o constancia de no ser contribuyente para cualquier venta o compra de los productos. La implementación apresurada generó un caos total. La SET hasta ahora no tiene alcance nacional.  Se implementó en forma muy desordenada, sin tener un plan de inscripción a nivel nacional. Creo que cuenta con un solo unidad móvil que recorre las principales ciudades del país”, concluyó.

En Paraguay, en materia tributaria, la agricultura familiar se divide en dos clases: el micro agricultor es aquel que su ingreso anual no supera el monto de 36 salarios mínimos, o sea que, 76.052.232 guaraníes (12.000 dólares americanos) y el agricultor familiar es la persona que su ingreso en un año supera los 36 salarios mínimos hasta 200.000.000 de guaraníes (34.000 dólares americanos).