Exceso de lluvias afecta en distinta medida los cultivos de granos en el este de Uruguay

La situación a febrero de 2019 de los cultivos de soja, maíz, sorgo y moha en la región este de Uruguay, difiere según el régimen hídrico producido en cada zona, informa Alejandro Henry, delegado de Comisión Nacional de Fomento Rural en la junta del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.

En cuanto a los cultivos de maíz, para las siembras de primera existe una implantación excelente y los cultivos han expresado prácticamente todo su potencial. Ya se han realizado cosechas de primera para grano húmedo, con rindes muy buenos en el orden de las 9 a 10 toneladas. Sin embargo, la siembra de maíces de segunda se atrasó mucho debido al exceso de lluvias ocurridas en diciembre pasado y, si bien se dan diferentes estados de crecimiento, en general se han implantado bien, excepto en las zonas de poca permeabilidad de los suelos. El éxito en la cosecha de este cultivo estará determinado por el comportamiento del clima de aquí en más.

El cultivo de soja se diferencia claramente entre las sojas de primera y las de segunda. Las de primera, muestran una gran exuberancia con densidades de población muy buenas, sin problemas sanitarios relevantes al día de hoy y con poca incidencia de ataques de lagartas y chinches. Los potenciales de rendimiento son muy altos; al presente solo falta su determinación a la cosecha, dependiendo del comportamiento de las lluvias hasta el fin de los cultivos.

Diferente es el caso de los cultivos de soja de segunda, donde la implantación no fue buena debido a los excesos de lluvia; en muchos casos se resembró, pero su estado no es bueno. El potencial de rendimiento está muy disminuido y el riesgo de cosecha es mayor y más dependiente de las condiciones climáticas.

Por otra parte, las siembras de los cultivos de sorgos se atrasaron y tienen un problema importante de malezas, sobre todo de pasto blanco.

En el caso de la moha, hay implantaciones muy contrastantes: algunas en buen estado y otras con pérdidas totales, producto del excesivo régimen hídrico.